N/A: Recomiendo leer este capítulo escuchando la canción de The Lowe Bros, titulada: Sunset. No es estrictamente necesario, pero os ayudará a sumergiros de una manera increíble a la lectura de este capítulo.❤️
📖💕
—Sube al coche. —me indicó sin titubear mientras cerraba la puerta de su lado para venir hacia mí.
Apreté mis rodillas contra mi pecho y quedé abrazada a ellas con la cara enterrada en la timidez de mi persona.
Justin se guardó las llaves en su bolsillo del pantalón vaquero negro y se paso la mano por su pelo peinándoselo hacia atrás.
La impotencia recorría mis venas sin piedad y mi debilidad parecía haberme poseído.
Justin se colocó de rodillas frente a mí y me rodeó con sus brazos. Este solo me había abrazado dos veces en el tiempo que nos conocíamos y sus brazos ya me comenzaban a resultar de lo más reconfortantes.
—Vamos, no llores —me susurró al oído, mientras que yo enterré mi cabeza en su cuello y me aferraba a sus brazos como si de un salvavidas se tratase. —. Vamos hasta el coche, venga.
Me separé de él y se apoyó contra el bordillo del arcén. Sacó un cigarrillo de la caja de cartón y el mechero se encargó de encender el papel anaranjado.
—Fumar mata —leí en la caja de cartón con una expresión de incredulidad. —. Interesante como aún la misma caja advirtiendo del peligro que causa fumar, haciéndose propiamente la mala fama, la gente lo compra. ¿Por qué no lo dejas si sabes en lo que eso acaba y con lo que eso acaba?
—¿Con mi vida? Tal vez esque eso sea lo que quiera conseguir. Es la manera más fácil de fallecer en el silencio y la oscuridad y es en ese momento en el que piensas si la muerte duele más que la vida. —sus palabras oscurecieron mi pensamiento.
—No lo entiendo. —dije.
—Fumar mata, pero vivir también.
¿Por qué siempre tenía que tener la razón? Sus pensamientos eran tan oscuros como su manera de vivir; no obstante, siempre estaba en lo cierto. Su mente no concordaba con su edad y sus pensamientos eran de lo más avanzados. Me dejó claro que sabía lo que hacía y para qué lo hacía. Él era un chico que escondía tantas cosas que me sorprendía cada vez un poco más y alimentaba mis ganas de saber y saber.
Quince minutos después, Justin se había acabado el cigarrillo, lo tiró al arcén y lo pisó para apagar el fuego que amainaba con debilidad.
—Vámonos. Quiero enseñarte un lugar especial. —avanzó hacia el coche sin desviar la mirada de su objetivo y me abrió la puerta del acompañante para que subiera.
—No sabía que fueras tan caballeroso. —me mofé de su gesto.
—Sophie me obligó a hacerlo, supuse que a ti también te gustaría. —me dijo ruborizándose y me pareció taan adorable.
—Te lo agradezco. Igualmente, no hacía falta. —le sonreí.
—Lo haré más amenudo, si quieres. —me dijo.
Me monté en el vehículo y me abroché el cinturón. Arrancó. Era viernes y debido a eso, al adentrarnos a la carretera el tráfico aumentó y la espera se hizo más larga.
Le informé a Marc de que le dijese a mi prima que iba a ir con Justin a no sabía cuál lugar. Después de contactar con ella vía llamada, intenté olvidar lo que tanto me perturbaba, iba a disfrutar de mi viaje y no dejaría que todos esos años rodeada de psicólogos se fueran al traste por un comentario desagradable.
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ÉL - Un Verano En California [US #1#]
Teen FictionLos polos opuestos se atraen, pero... ¿quién elimina la opción de que los polos iguales también lo hagan? Completamente diferentes, pero; jodidamente iguales. Así eran ellos. Su alma era negra y su vida demasiado atormentada como para saber a ci...