La charla

757 105 34
                                    

—Shinsou, me tengo que ir. Por favor búscame más tarde en la noche... quiero hablar contigo, pero ahora estoy algo ocupado...

—Claro, nos vemos.

Tras la despedida, cuando Shinsou se fue por el pasillo, el pecoso salió disparado en la dirección contraria evitando muy evidentemente a Shōto, quien ni siquiera alcanzó a tartamudear el nombre de Izuku.

¿Algo ocupado? Pff, que va, Izuku solo quería evitar a Shōto y más en esa situación. En la noche se encontraría con Shinsou, le diría que estaba muy halagado pero que no podía corresponderle, y eso sería todo.

—¡Midoriya!—La voz fuerte de Shōto y sus pasos apresurados rebotaron en todo el pasillo, y el pobre Izuku se congeló como un ciervo en la carretera deslumbrado por la luz de un coche.

El muchacho tragó espeso, respiró profundo, y sintiendo el corazón apretado se giró sonriendo.

—¡Todoroki! Hola, disculpa estoy algo ocupado, debo irme...

—¡Espera! Espera un momento.

¡Mierda! ¿ahora qué haría? No podía volver a decir lo mismo. Trató de buscar una salida rápida pero ya era tarde, el asimétrico ya estaba frente a él.

—...Claro, ¿qué pasa, Todoroki?

Los ojos de Shōto parecían verlo enojado y a la vez desconcertado.—¿Por qué me estás evitando?

Claro, era súper evidente.—¿Qué, evitarte yo?—De nuevo, muy creíble Izuku...— Que va, es que últimamente he estado muy...

—Todos hemos estado "muy" últimamente Midoriya. He tratado de hablar contigo pero simplemente me evades.—La acentuación en las palabras de Shōto lo molestaron, no quería hablar de sentimientos con él, en realidad no quería hablar de nada con él.

—......Lo siento, pero... yo no me, siento muy cómodo estando contigo...—Los ojos de Shōto oscurecieron.— Creo que todo se me salió de las manos. Discúlpame, pero me siento algo triste cuando estoy contigo.

Si en ese momento ustedes (lectores) hubieran estado ahí, y prestaban atención, habrían escuchado un ligero "crac" proveniente del pecho de Shōto.

—¿Entonces, no vas a hablar conmigo?— Izuku se quedó en silencio, incómodo—...¿Qué hay entre tú y Shinsou?

Ahora fue a Izuku a quien se le quebró el corazón. Era increíble, ¿ahora le importaba a quien viera?

—Eso no te incumbe, Todoroki. Me tengo que ir.

Lo miró seriamente y siguió su camino, a cualquier lado lejos de Shōto; estaba enojado y confundido, no quería reavivar las emociones que tanto lo habían atormentado.

[...]

Shinsou e Izuku decidieron hablar fuera de las habitaciones, así nadie los molestaría.

—Shinsou, yo, me siento muy halagado pero, no puedo corresponder tus sentimientos.

—Lo sé, no esperaba que lo hicieras...— A pesar de la madurez con la que Shinsou tomaba la situación, Izuku notaba algo de melancolía en sus palabras. Se sintió en el compromiso emocional de explicarse más a Shinsou, y hablarle con honestidad, tal como él lo había hecho.

—...Estoy enamorado de otra persona.

Aún habiéndole dicho esto, el chico de ojos violetas se mostraba sereno, lo miró silencioso un segundo y luego habló.

—Es Todoroki, ¿cierto?—Izuku abrió los ojos como platos, ¿en serio era tan transparente?

—Bueno, si...—Sentía que moriría de vergüenza.— ¿Cómo te diste cuenta?

Shinsou mostró una pequeña sonrisa.

—Te sonrojas con facilidad cuando estás con él, parece que levitaras cuando te habla, y no es por ser chismoso, pero su conversación de hoy no fue muy discreta que digamos.—Muy bien, ahora Izuku quería que se lo tragara la tierra; si Shinsou ya lo sabía todo, no quería imaginar quién más lo sabía.

—Bueno... lamento haber sido tan ruidoso hoy,—Miraba al suelo con la cara colorada y tratando de no llorar— te lo agradecería eternamente si no le dices esto a nadie.

—No lo haría, sería bastante tonto, y no es mi intención lastimarte...

Ambos callaron un momento, sintiendo la brisa que corría.

—Y, ¿cuánto más vas a esperar a Shōto?

—...¿Qué?—La pregunta lo tomó desprevenido—Yo no estoy esperándolo, sé que tiene novia y que no va a interesarse por mí nunca... es solo que, sigue siendo un tema complicado para mí.

Pero al verbalizarlo, se sintió como atrapado en una mentira.

—Izuku, no puedes seguirte lastimando. Sé que mi forma de abordarte fue brusca y extraña, y si te he causado alguna incomodidad con esto, te prometo que no volveré a sacar el tema, pero... Tienes que seguir adelante. Eres un chico maravilloso, una gran persona con un gran corazón. Tienes mucho talento y siempre cuidas a los demás. Eres muy atractivo, estoy seguro de que ahí afuera hay cientos de chicos y chicas que morirían por estar contigo.—Mientras más hablaba, más ganas sentía de llorar el pecoso, hasta que no pudo contener sus lágrimas.

Ambos callaron. Izuku trataba de no llorar mientras Hitoshi lo miraba, sin saber bien cómo consolarlo. No sabía si sería adecuando abrazarlo, pero moría por hacerlo.

—...No entiendo por qué te gusto. No nos conocemos, nunca hablamos...

—...No tiene una explicación. También es algo repentino para mí. Desde el festival me he, sentido muy cercano a ti, no suelo sentir eso... y no es algo que quisiera meter bajo el tapete, es un sentimiento que me hace feliz, y quiero permitirme sentirlo.—Izuku sonrió para sus adentros, conocía bien ese sentimiento—No supe cómo acercarme y creí que lo mejor era ser directo y sincero. Sé que no nos conocemos, pero aún así, me gustas.

Todo era tan repentino, pero más que incomodidad, se sentía comprendido. Quizás ambos tenían más en común de lo que parecía.

—¿Te gustaría que nos viéramos en el almuerzo mañana?— Le preguntó secándose las lágrimas.— Conozcámonos.

Síndrome del corazón rotoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora