Hinata está enamorado de Kageyama, y en un intento desesperado de que se fije en el, se declara. Kageyama no sentía lo mismo, así que, el lo rechazó.
Después del rechazo de Kageyama Hinata se deprimió, ya no era tan enérgico como siempre. Kageyama s...
Me desperté tarde, ya que no había clases. Estaba aburrido y más triste de lo normal...
Bajé a la sala para ver cómo mi hermana estaba toda despatarrada en el sofá. Solo sonreí y sigilosamente, me acerqué a ella para luego hacerle cosquillas.
Esta echo a reír como una loca. Después de un rato, paré de hacerle cosquillas. Natsu intentaba regular su respiración, sin mucho éxito.
Ya cuando se calmó, volvimos a estar aburridos. Encendí el televisor para entretenerme un rato.
Pasamos toda la mañana en el sofá, hasta que Natsu me dijo que quería salir a comer fuera. Hacía buen día, así que, salimos de casa hacia una hamburguesería que quedaba a una calles de nuestra casa.
Llegamos y, como siempre, Natsu tomo una hamburguesa de carne y queso. Yo, en cambio, coji uno completo, de carne, queso, lechuga, tomate y patatas.
Comimos tranquilamente y cuando acabamos, no queríamos ir a casa.
Dimos una vuelta hasta llegar a un parque lleno de niños pequeños. Natsu quiso quedarse, así que, yo me quedé en una banca no muy alegada del lugar y dejé que Natsu jugara un poco. Pero lo que al principio era un poco, al final se convirtió en una eternidad. Estuvo jugando toda la tarde, hasta que todos se fueron. El parque quedó desolado, na había ni una sola alma, excepto Natsu y yo.
La vi tan concentrada sentada en el columpio, que creía que se quedó dormida con los ojos abiertos. Pero supe que no fue así cuando me miró y me pidió que me acercara.
Llegue al lado de mi hermana. Me senté en el columpio de al lado. Natsu se quedó en silencio, mirando al suelo.
- Aún te gusta..?- me preguntó, sin poder mirarme a la cara.
- Claro... Y siempre lo amaré. El amor no es una cosa que viene y va.- le respondí con una sonrisa. - Pero, si a él no le gusto, entonces lo único que puedo hacer es alejarme de él. - bajé la mirada con una sonrisa triste en mi rostro. Natsu me miró con cara triste.
-Pero... ¿por que no intentas hacer que se enamore de ti..? Seguro que se enamorará de ti. Eres amable, considerado, ayudas a todo el que necesite ayuda, y además eres adorable. - dijo mientras me miraba con los ojos brillando. - Eres increíble. Pero, ¿por qué él no lo ve?- bajó su cabecita para mirar al suelo. En un movimiento rápido, me miro con ilusión. - Puedo ayudarte.
Sonreí y negué con la cabeza.
- No hace falta Natsu.
- No era una pregunta... - se me quedo mirando por un rato antes de que sonriera y empezara a mover sus pies de un lado al otro.
La verdad es que no me impresionó, Natsu suele ser muy protectora con las personas que quiere.
La observe por un rato. Ella se bajó del columpio y empezó a corretear como hacía hace rato.
Estaba apunto de ponerse el sol y Natsu ya se había cansado. Se quedó dormida, la cargué en mi espalda, me puse a caminar hacia casa.
Ya había oscurecido, y la luna menguante me saludaba desde el cielo, quitándole el protagonismo a las estrellas. Ver la luna siempre me anima.
Empecé a cantar para no aburrirme. Iba cantando la canción "Just a Dream". Me encanta esa canción.
I wasthinkingaboutyou, Thinkingabout me, Thinkingabout as, What wegonna be, Openmyeyes... Itwasonly just a dream
Travle back, Down that road Will you come back? No one knows ...
Llegué a casa. Dejé a Natsu en el sofá para prepararla cena. Cuando la cena estuvo lista, desperté a Natsu para que comiera. Terminamos la cena y obligué a Natsu a meterse en la bañera. Ya cuando terminó, entre yo.
Estaba en mi cama, sin poder dormir. Sabía que si me dormía, inevitablemente, soñaría con Tobio, cosa que quería evitar. Pero, tampoco podía pasar la noche en bela. Me acomodé en la cama y me quedé dormido.
Me desperté por un ruido que parecía venir de la parte de abajo. Me dirijo a las escaleras, bajé estas y, lo primero revisé el cuarto de Natsu, ya que se encontraba en el dormitorio de la parte baja de la casa.
Entre en la habitación y vi como Natsu dormía en el suelo con sus mantas tiradas por el suelo, y la silla de su habitación estaba tirada en el suelo. Cerré la puerta, y me dirijo a la cocina. Encendí las luces, entre cerré mis ojos para acostumbrarme a la luz, luego miré el reloj que se encontraba en la pared, para ver qué aún eran las 2:00 de la madrugada, y milagrosamente no soñé con el azabache, o al menos no lo recordaba...
Apagué las luces y subí a mi habitación para dormir un poco más.
Natsu y yo pasamos el siguiente día viendo películas de acción y comiendo palomitas y helado.
Me desperté, era lunes, ni lento ni perezoso me Levante de mi cama y me vestí para ir a la preparatoria.
Estaba de mejor humor que últimamente. Hasta sonreía de vez en cuando.
Las clases fueron como los anteriores, aburridos. Ahora tocaba almuerzo y, para mi sorpresa, alguien vino a verme.
- Hola Hinata! Como estas? El viernes estabas muy callado en el entrenamiento.- me dijo
- Ah! Yamaguchi... no te preocupes... estoy bien.- le sonreí ligeramente.
- Te importa si como contigo?
- eh... si tu quieres...
- Gracias!
Estuvimos hablando un rato. Lo pasé bien, y además conocí mejor a Yamaguchi. Me alegró saber que alguien aparte de Natsu se preocupaba por mí.
Quedamos para hablar después del club. Dijo que necesitaba a alguien de confianza para contarle un secreto.
Eso me subió el ánimo. Yo también quería contarle a alguien de confianza lo que me pasa, y ¿que mejor persona que Yamaguchi?
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HOLA!! SIENTO NO HABER SUBIDO ANTES EL CAP 3 DE 'ME EQUIBOQUE'• ESPERO QUE LES GUSTE ☆