No llegué a abrir la puerta y escuché un ruido, como si alguien se levantara corriendo del sillón hacia la puerta principal.
- Jason si me vas a gritar otra ve... - Empecé a decir, pero cuando terminé de abrir la puerta no me esperaba él, sino que Sebastián, que dio un paso y me abrazó. Yo lo abracé de vuelta.
- Estoy harta de él. - Le dije, casi lagrimeando, casi enojada.
- Ya falta poco, ¿Sí? - Se apartó un poco y me miró a los ojos. - Sólo falta un lugar. Y luego, con suerte, todo habrá terminado. - Lo último lo dijo poco convencido, y yo lo noté.
- No. - Negué con la cabeza dando unos pasos atrás. - Nunca va a terminar. - Susurré y bajé la mirada al recordar lo que había visto en el portal.
- ¿A qué te refieres? - Levantó las cejas.
- Estaban quemando mi hogar. - Dije. - Y el de mi mejor amiga. Y no sé qué más.
Quedó tan consternado que se tuvo que sentar. - ¿Sabes si quemaron mi casa?
- No, pero conociéndolos, probablemente. - Respondí.
- Debemos volver.
- De... Espera, ¿Qué?
- Debemos volver. - Dijo, esta vez más firme. - Al sistema. A la isla. Debemos terminar esto de una vez. - Se levantó, lucía furioso. - Y luego, acabar con los Buhos. Es lo justo.
Iba a decir algo pero me callé, a pesar de que sus ojos me indicaban que esperaban una respuesta. Me alejé de ahí y fui a la cocina para buscar algo para comer. Me preparé algo ligero, y me lo llevé a la sala de computadoras. Cerré la puerta y me senté al frente de las cámaras de la isla. Este iba a ser nuestro destino. Y luego seríamos libres.
Ya lo había inspeccionado millones de veces, pero esta vez traté de fijarme bien. Algo no encajaba. No era una isla paradisíaca, desde luego. Era todo oscuro, había una playa, y al mirar al mar había... Nada. Lejos de la playa, había un bosque. Y eso se suponía que era.
Pero si había un bosque, ¿Ya no habíamos estado ahí?
Elevé la cámara lo más que pude para mirar desde arriba, y lo que ví me sorprendió tanto que no podía esperar.
- ¡Chicos! - Grité, sin dejar de mirar a las cámaras. - ¡Vengan, por favor!
Pasaron unos minutos y entraron, Sebastián corriendo hasta sentarse a mi lado y Jason avanzando lentamente. Parecía que había estado llorando, pero no le hice caso.
- Creo que he descubierto algo. - Saqué un gran papel que estaba guardado al costado de las máquinas y lo llevé a la mesa del medio. Antes no se encontraba, pero al parecer era necesaria. Llevé la pantalla hasta la mesa, que se estiraba desde la pared, para poder ver bien. Había un lápiz así que lo agarré y me puse a dibujar.
Alrededor, un círculo perfecto. Así había visto que era la costa desde arriba. Dibujé la playa, que era muy pequeña. Luego, el gran bosque. Y un claro en el medio, donde se encontraba la casa.
- La isla. - Dije satisfecha, cuando me alejé del dibujo, que era casi idéntico a la imagen de la pantalla.
Los dos se quedaron con la boca abierta, y se acercaron a la mesa. Yo me alejé para que pudieran sacar sus conclusiones, que aparentemente eran acertadas con las mías.
- La isla es el sistema. - Susurró fascinado Jason, pero en un volumen que podíamos escuchar. - Ya no quedan lugares para visitar, entonces.
- Bien hecho. - Sebastián chocó los cinco conmigo y luego volvió a mirar la pantalla. Los árboles estaban muy quietos, las hojas apenas se movían.
- Pero si ya hemos visitado todo - me acerqué a ellos. -, ¿A dónde nos iban a mandar después? ¿Y a dónde quieren que vayamos?
- Si no hubiese aparecido Jason y su equipo seguiríamos en esa isla, sin rumbo. O peor, muertos. - Me miró Seba, pero yo no dije nada.
- Bien, entonces debemos planear nuestro siguiente movimiento, pero desde cero. - Sacó de lugar la pantalla y la agarró bajo su brazo izquierdo. - Ya vuelvo. Iré a mostrar esto al resto del equipo. Debemos empezar todo de nuevo. - Sonrió y se alejó por la puerta. Antes de pasar por el marco, se detuvo. - Gracias, Nella. - Dijo, girando un poco la cabeza para mirarme, y luego siguió su camino.
Me quedé parada ahí, algo desconcertada. Había descubierto algo muy grande, que si alguien hubiese prestado mínima atención lo hubiese detectado.
También me quedé pensando; los Buhos querían que volvamos. Eso era lo que buscaban.
Pero si volvíamos, ¿A dónde iríamos?

ESTÁS LEYENDO
Sobreviviendo.
ParanormalUn descubrimiento. Una carta. Un reality que se vuelve una pesadilla. 3 lugares. 3 personas. Un fraude. Una investigación. Marianela se encuentra en graves problemas al encontrarse con un grupo de gente que tratará de hacer su vida imposible. Deberá...