3.😜

1 0 0
                                    

Víctor

- Hola soy Víctor- le dije.

Sip. Definitivamente me cree loco. Me da una mirada que es una mezcla entre sorpresa y espanto. Gran primera  impresión la que acabo de dar.

-Umm, hola- digo de nuevo.

-Hola- me dice muy lentamente. Cómo si hablara con algún retrasado mental.

-¿Vienes a ver a Marcus?

Ella me da una mirada y creo que analiza si responderme o no.

-Mi hermana me mandó aquí.

Le doy una mirada comprensiva.

-Yo estoy aquí mitad voluntariamente y mitad por mi familia. Todo esto me inspira un poco de curiosidad.

La chica sigue mirándome, y por un momento considero buscar un espejo por si tengo algo en mi cara, pero ella finalmente despega sus ojos de mí y mira el lugar. Lo analiza y parece como que no le gustara lo que ve.

A continuación se dirige al gran círculo de sillas y se sienta en una de ellas y sin dirigirme otra mirada saca su teléfono.

Sip. Definitivamente no fue un buen primer encuentro.

Estoy un poco sorprendido de la capacidad de convocatoria que tiene Marcus. Observo las sillas y me maravillo de la cantidad de personas que han acudido. Los siempre fieles chicos Brooks y Book están aquí, pero hay más gente. Aparte de la chica del principio, hay caras que no me son muy conocidas, y otras que sé que están en mi antiguo instituto aunque no los conozco bien. Todos estamos sentados, con las sillas dispuestas formando un enorme círculo. Somos un grupo bastante variopinto, algunos por las ropas que visten parecen sacados de una novela gótica con los labios y las uñas pintados de color negro, otros con enormes gafas que le ocupan toda la cara parecen nerds de biblioteca y unos cuantos están adoptando las típicas posturas de "no sé qué hago aquí ni me importa".

Y todo esto me hace feliz, está enorme diversidad, me indica que tengo la posibilidad de conocer a muchos tipos de personas. Uno de mis objetivos al venir aquí es el de hacer amigos. Estoy harto de no tener un compañero de aventuras como los chicos de las películas, quiero encontrar un alma afín  a la que contarle todas las cosas que pasan por mi mente.

Quiero un amigo.

Cuando estás solo valoras mucho la importancia de la amistad. Me he dado cuenta, que muchas cosas serían mejores si tuviera un amigo con quién compartirlas.

Mientras los de mi edad sueñan con la anhelada historia de amor, yo sueño con un amigo que sea de carne y hueso, y no inventado por mi mente.

Hablando de historias de amor, le echo una mirada de reojo a la chica. En estos momentos estoy lleno de curiosidad por todo lo que gira en torno a ella.

Quiero saber su nombre, su edad, su color favorito, si está soltera o enamorada, si prefiere los días lluviosos o los soleados, si ama la pintura como yo, si anhela conocer los secretos del universo o si solo es de las que prefieren convertirse en Barbie.

Y es que no lo puedo negar. La chica me ha dejado completamente fascinado, a pesar de que nuestro primer encuentro no fue el mejor que digamos.

Marcus está dando todo un discurso ante lo bueno que es que hayamos decidido venir. Creo que la mayor parte de los que están aquí vinieron impulsados por la curiosidad, aunque presiento que ahora se arrepienten al ver como Marcus no tiene intención de callarse.

-Bueno chicos no quiero que piensen que tengo planeado mantenerlos encerrados aquí durante todo el verano, les prometo que todos disfrutarán de esta experiencia. Aunque veo algunas caras conocidas, no conozco a la mayoría. Así que empecemos por presentarnos.

La Fantasia De Nuestros MundosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora