CAPÍTULO 8

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Mi recién trabajo había comenzado hace poco, me tocaba trabajar con niños muy pequeños, de 4 a 8 años y he de decir que prefiero mil veces eso a trabajar con adolescentes.

Aunque todo estaba yendo relativamente bien, aún tenía ciertos problemas, unos se hicieron más grandes, otros no gracias al trabajo... Aunque, la directora me pedía a gritos y órdenes que Will Evans se apareciera de nuevo por ahí, pero era imposible para mí hacer que eso sucediera y lo más probable que ocurra es que pierda el empleo por eso.
No me molesta que Will se deba de aparecer ahí para apoyarme, sino que con eso me siento tan poca cosa.

En el hogar, otros problemas más estaban sucediendo, Ryan al parecer me vio cuando me despedí de Will Evans y desde ese momento no ha dejado de molestarme con ello, al igual que lo hace con el carro que él me había regalado.

- ¿Entonces me dirás quién es?

- Es un amigo Ryan...

- ¡¿Y desde cuándo los amigos se tienen que regalar autos?!

- ¡Maldita sea Ryan! ¡Ya cálmate! A ti no te importa quién es él, ni el por qué me regalo un auto... Tengo miles de problemas más que resolver que tus estupidas preguntas.

- ¿Y? ¿Cuáles son esas otras cosas de las que debes de preocuparte? - me quedé en silencio - ¡Responde Alexander!

- ¡Que ya estoy demasiado cansado de ver por los demás! Y mira, ¿qué es lo que recibo? Primero, a un señor lagarto que no hace más que gritarme, además... De mi propio daño... ¿Qué no entiendes que soy consciente de que yo mismo me hago daño al solucionar cosas? ¿No sabes que soy consciente de que mi amigo que me regaló un coche... No es feliz conmigo? Créeme Ryan, sé muchas cosas y tengo tanto por hacer... Pero prefiero sufrir yo mismo e intentar hacer que todo funcione como antes... Todo es un error.

- Hmm... Algún día por esto te quedarás completamente solo.

Dicho eso, Ryan se dio la vuelta y se retiró. Yo me dejé caer sobre la sala, me sentía demasiado cansado, no sólo por eso... Mi cuerpo, necesitaba fuerzas, necesitaba dormir... Mi corazón, quería un descanso, pero yo no les estaba dando nada de eso.
Y sí, me paso lo que temía, mi corazón de la nada me dio una gran punzada que me hizo toser, todo esto ya era demasiado para mí.

Sólo quiero buscar la forma en salir adelante sin hacerme más daño a mí.

...
...

Historia en colaboración con kazuyoshi_sakur
Gracias.

Innecesariamente oportunosWhere stories live. Discover now