Emma
Anoche Gabriel me llamó para invitarme al parque de diversiones que abre solo el fin de semana en el pueblo, así que ahora estoy arreglándome para ir, al parecer Alejandro nos llevará e irá Mikaela, no sé pero yo lo veo como una cita doble, suena mi celular y veo que es un mensaje de Gabriel.
-¿Estas lista pequeña?<3
-Para ti siempre 😉
Después que me recogieran pasamos por la casa de Mikaela a recogerla, llevaba varios años hablando con ella y no tenía la más mínima idea de donde vivía hasta hoy, pero parece que Alejandro se sabe el camino de memoria. Mikaela nos saludó a nosotros que íbamos en la parte trasera del auto y a Alejandro con un beso en la mejilla, Gabriel y yo compartimos miradas.
-¿Qué se traen estos dos? -me preguntó.
-No tengo la menor idea.
Al llegar al parque decidimos separarnos ya que Gabriel y yo queríamos privacidad aunque ellos fueron los que lo sugirieron y nosotros solo aceptamos, dimos un rápido paseo por el parque mientras comíamos palomitas de colores, no subimos a atracciones extremas por el corazón de Gabriel y mi miedo a las alturas, subimos a los carritos chocones, el carrusel y él hizo algunos juegos de puntería y nos dimos cuenta que no tenía talento para ser policía pues de cinco intentos solo logro darle en la cabeza con el dardo al chico que atendía el lugar, nos sentamos en una banca a esperar a los chicos.
Gabriel charlaba tranquilamente y de repente se quedó en silencio mirando un punto fijo y su cuerpo se tensó.
-¿Pasa algo amor?
-Ella... -seguí su mirada y había una chica, estaba viendo una chica.
-¿Quién es ella?
-Ella... -la chica nos vio sonrió y empezó a caminar hacia nosotros- vámonos -me sujetó de la mano y halo de mi con fuerza.
-Espera ¿Por qué tenemos que irnos?
-¡Porque no quiero estar aquí Emma! -me miró severamente, al ver mi expresión de asombro la suya se relajó, él nunca se alteraba porque el medico lo había prohibido, de hecho por eso va al psicólogo para poder controlarse- lo siento pequeña... yo...
-¡Gaby! -escuche una voz femenina demasiado chillona y nasal, ¿Gaby? ¿Así no se le dice a las Gabrielas?- Hace tiempo que no te veía, creí que no volvería a verte en mi vida -rio- con eso de que estas...
-Yo esperaba no volver a verte Jazmin -¿Jazmin? La estúpida que lo abandonó estaba frente a nosotros viéndonos con aire de superioridad- pero supongo que soy desafortunado.
-Opino lo contrario, creo que es un gusto que me veas ¿no me he puesto más bonita?
-Mi perro se viste mejor -dije sin pensar.
-Vaya y esta ¿quién es?
-¿Esta? Te faltan como diez centímetros para decírmelo en la cara -le di una de mis miradas matadoras y su cara se empezó a poner roja como tomate.
-Creí que conseguirías algo mejor Gaby, pero ya veo que con eso de tu enfermedad no te alcanzó para más -vi que el pecho de Gabriel subir y bajar rápidamente, está conteniéndose- por eso te dejé, aparte de que eres un moribundo no tienes grandes aspiraciones y por eso terminas con cualquier cosa como esta.
-No te permito que le hables así a mi novia -espetó Gabriel con rabia, esto no es bueno- que tú no le llegas ni a los talones.
-No me compares con esta vagabunda -rió irónicamente- no te das cuenta que...
La rabia me invadió todo el cuerpo y sin pensar me lance sobre ella, la tomé por el cabello y esta empezó a gritar que yo estaba loca, seguramente lo estaba pero al recordar lo que él había sufrido por esta estúpida no me pude contener, ella hizo que cayéramos al suelo y empezamos a dar vueltas, escuche a Gabriel gritando que me detuviera, no pensaba hacerlo hasta dejarla calva pero alguien me sujetó por la cintura y me separo de ella, quede sucia, arañada y con mechones de cabello de esa bruja en mis manos.
Alejandro la sujetaba a ella y Gabriel a mí, Mikaela me miraba horrorizada debí parecer una loca pero me importa un carajo, miré con satisfacción mi trabajo, su corto vestido se había roto, tiene un ojo morado y el labio roto, le dirigí una sonrisa de satisfacción y ella puso cara de terror.
Las personas llamaron a la policía entonces nos llevaron a la estación, de camino recordé que mi padre está de turno ¡oh, oh! Creo que se va a poner feo, pero igual me siento satisfecha, antes de que nos subieran a la patrulla Alejandro me sonrió y me dijo que estaba orgulloso, cuando entramos a la oficina de papá el me miro con desaprobación, baje la cabeza recordando las charlas sobre mi comportamiento y cómo debía ser este, mi corazón se hizo pequeño al ver sus ojos, nunca pierdo el control pero ahora...
-Déjanos solos por favor -le dijo al policía que me llevaba y este obedeció- ¿A quién golpeaste? -no pude responder, quería llorar- ¡Responde Emma que no tengo todo el día!
-Es la ex novia de Gabriel -mi voz se quebró y mi padre suavizo su mirada.
-¿La que lo abandonó y por la que casi muere? -respire profundo.
-Si ella, nos la encontramos y ella empezó a decirme cosas a mí y a Gabriel, él no decía mucho porque es un caballero y no la trataría mal... pero se pasó con lo que le decía y no sé cómo perdí el control y...
-Emma para esto no fue que te enseñe defensa personal...
-Lo sé papá, perdón.
-Igual espero que le haya dolido -¿qué? Lo mire y es su rostro había una sonrisa- no justifico los medios, pero sí que se lo merecía, ve a casa y espero que esto no vuelva a pasar ¿ok? -corrí a abrazarlo.
-Sí papá.
Cuando salí Gabriel estaba esperándome en la sala de espera con Alejandro y Mikaela, sus ojos se posaron en mí y corrí hacia él y me lancé en sus brazos, él me abrazó con fuerza.
-No vuelvas a asustarme así pequeña -dijo sobre mi cuello- fue muy loco, ella no se merece que le des tanta atención.
-No quiero que nadie te haga sentir mal -el rodo los ojos y me cubrió con su chaqueta- lo siento...
-No tienes que disculparte -acaricio mi mejilla.
-Muy romántico y todo pero debemos irnos querida cuñada ninja -reí- debes enseñarme algunos de esos golpes porque quiero defenderme como tú.
-Deja de alentarla -le ordenó Gabriel- vámonos.
Antes de salir vi que ella estaba ahí en la sala, me miró con odio, yo solo sonreí.
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Hasta que el amor termine
Teen FictionEmma es una joven con una vida aparentemente normal, que se dedica a sus estudios con devoción, de pocos casi ningún amigo, pero llegara alguien a su vida que descubrirá el secreto que esconde provocándole un sinfín de emociones.