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Mis piernas duelen, y mi corazón esta muy acelerado, tengo miedo.
Llevo exactamente 15 minutos corriendo del tipo que nos persigue, no se quien es y ni por que lo hace, pero actualmente mi Novia Pao y yo huimos sin pensar, nos hemos mudado de pueblo en pueblo y de cuidad en ciudad tratando de que los ataques a nosotras se terminen pero no hay funcionado.
Nuestra última mudanza fue a una cabaña en el bosque es la que habíamos perdurado solo 3 meses hasta el día de hoy que fue atacada.
No se que buscan y tampoco se que quieren, pero ya estoy harta de esa situación.

-Ya no aguanto las piernas amor, me duele hasta el culo, puta madre cuando acabará esto - Me dice mi novia un tanto por no decir muy enojada - No lo se nena, pero lo que si es que debemos seguir huyendo hasta encontrar a alguien que nos ayude.

Continuamos corriendo tras nuestra pequeña charla y a lo lejos vemos que bajando una colina, se encuentra una estructura de mas de 200ps de alto, es inmensa. Hasta me siento pequeña, dejando de lado mi metro sesenta.
Nos detenemos al pie de la colina, y observamos para atrás donde a lo lejos podemos ver al chico detrás de nosotras. ¿Que acaso no se cansa?
Pegamos la corrida colina abajo hasta llegar al portón herrumbrado de la gran estructura.

-Ayuda! Por favor! Un loco maniático quiere matarnos! - gritamos e inmediatamente la puerta principal, se abre, dejando ver salir a una mujer morena no más de 35 años de edad muy bien vestida y con un maquillaje estilo natural, cabello castaño ostentoso como el de raro tonga - Por favor ayude nos estamos siendo perseguidas - Dije antes de que todo se volviera negro.

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Abrí los ojos y por inercia me senté de golpe en la cama donde me encontraba. Lo primero que vi fue la mirada preocupada de Pao. Lo cual me molestaba no me gustaba que ella se preocupara por nada.

-Deja de verme así Pao - Le dije cuando ella capto mi mirada - Estoy bien, no me duele nada, nada de nada.
-Si durmiera 3 días hasta yo me levantaría al 100 - La mire incrédula pero ella asintió con la cabeza así que era cierto, dormí 3 dias
-Y eso como paso, digo... Yo solo recuerdo haber estado en la puerta de aquella gran residencia, y la mujer que salio. Estábamos siendo perseguidas - Recorrí la habitación y efectivamente estábamos en la cabaña de la que según habíamos huido.
-Tuviste otra crisis Karol - Excelente, eso lo explica todo - La señora clérigo del pueblo dijo que hay algo raro en ti y que era más conveniente que fueras a visitarla cuando despertarás.
-Si es lo mas conveniente... Bien me daré una ducha y estaré lista en un santiamén.
-Me Necesitas... Sigo necesitas ayuda... Me refiero a que tal vez tu... Lo que digo es que, puede que te de otra crisis en el baño y tu sabes quisiera estar...  - Realmente amaba a esta chica.
-Siempre necesito de ti princesa, mas ahora que casi inverno - Una risa penosa salio de su boca.

Me arrastre sobre la cama para alcanzar a bajar los pies y quedar frente a Pao.
Ella me miro y yo tome su mano para ir a mi muy tardada ducha.

Entramos al baño y yo rápidamente comenzó a quitarme mi diminuta blusa de tirantes al igual que mi puti-short. Seguramente Pao me cambio la ropa mientras estaba dormida por que esos shorts son sus favoritos. Me desise de mis bragas y como note no traía sostén, supongo que Pao pensó que así estaría mas cómoda.
Ella se quedo sentada en la mesa del tocador.
Abrí la llave de la regadera y meti la mano bajo el chorro y efectivamente estaba muy fría como siempre. Siempre hacia eso como costumbre.
Y sin mas me metí bajo el chorro, deje que el agua fría corriera desde mi cabello hasta los pies. Me volteé pero ya no vi a Pao sentada allí. Supongo que fue hacer algo.
Me quede unos minutos sintiendo el agua.
Realmente era relajante, hasta podía escuchar como mis huesos.
De repente sentí las pequeñas y suaves manos de Pao en mi espalda. Seguidas de un beso en el hombro que realmente me prendió. Me tomo de los hombros y me hizo darme vuelta.
La mire y pude ver que estaba sin ropa.
Y tomando en cuenta lo anterior, uní sus labios con los míos.
Sus besos eran una dulce mezcla de ternura y pasión desenfrenada que a mi me encantaba.
Abrí los ojos y ya no estábamos en el baño.
Ahora era una habitación de paredes rocosas y ya no estaba parada, estaba acostada en lo que parece ser una cama.
Me separe de ella y la vi, estaba desnuda y golpeada y con partes de su cuerpo ensangrentadas, me mire a mi y yo estaba de la misma manera
Intente pararme pero me dolía todo.
De repente sentí un tirón de la mano que me obligo a pararme, pero era Pao que nos dirigía a una ventana.
La mire pero su mirada era diferente - Pao, ¿Que haces? ¿Que tienes? - Sentí un tirón mas fuerte y vi sus intenciones - NO Pao para... - Intente safarme pero su agarre era fuerte - Pao detente, no lo hagas por favor - Simplemente no hacía caso a mis suplicas.
Y sin mas salto y llevándome a mi con ella.
Solté un grito y cerré los ojos esperando el impacto contra el suelo pero este nunca llego. Los abrí nuevamente y vi a Pao frente a mi con lágrimas en los ojos.
-¿Estas bien? - me preguntó
-Si, creo que si... Es que... - No encontraba respuesta  a lo que acaba de pasar por que no la tiene y la mas lógica es que era una crisis mas -Creó que tuve otra crisis.
-Tenemos que ir cuanto antes con la señora del pueblo, vamos a vestirnos ya tanto café en la cafetera.
Ella me ayudo a levantarme del suelo del baño. Y salimos a vestirnos.

Irresistible AtracciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora