CAPÍTULO "R 2"

308 45 24
                                    

No podía creerlo, simplemente no podía... Alexander... Smith... Ya no estaba aquí con nosotros.

- Mierda...

Deje caer mi cabeza sobre las piernas de Alex, puesto que estaba él en un cuarto del hospital, acostado en una cama, con sus dos ojos cerrados y sus dos manos a en los costados de su cuerpo... Era tan bello verlo así, pero tan triste.
Quisiera que en este momento, por lo menos me gritara o me insulte, eso aunque no lo pareciera me gustaba... Hacía que mi corazón latiera pues de alguna forma llamaba su atención... Aunque fuera así... ¡¿Pero ahora qué se supone que debo de hacer?! Ahora soy un estupido lagarto que no tiene objetivos, ya que su mayor objetivo ahora estaba muerto.

- Señor... Tiene que abandonar pronto la sala.

Era un doctor que venía a recordarme ciertas cosas... No podía estar aquí mucho tiempo más ya que pronto se llevarían su cuerpo.

- ¿Por qué...? ¡¿Por qué hiciste esto Smith?! ¡¿Por qué no te cuidaste desde un inicio?! ¡¿Por qué no pudiste pedir ayuda?! ¡¿Por qué?! ¡¿Por quééééé?!

Comencé a gritar muy histérico al mismo tiempo que daba fuertes golpes a la cama. Mis lágrimas salían sin detenerse al igual que mis lamentos. Ver al posible amor de tu vida muerto hacía que mi vida se destruyera.

- ¡¿Por qué no luchaste?! ¡¿Por qué decidiste dejarme aquí?! ¡¿Nunca te diste cuenta de lo importante que te volviste para mí?! ¡Smith! ¡Responde!

Realmente quería que eso pasara, que de la nada me respondiera o me dijera algo, que se levantara y me diga "maldito Ryan"... Ese sería el mayor regalo posible que alguien me pudiera dar.

- ¡¿Y en dónde se supone que está él?! ¡¿Eh?! ¡Yo creí que él también te cuidaba pero veo que no! Veo... Veo que no...

Me calme por un momento, mis lágrimas querían detenerse pero era imposible, nada de esto servía. Lo único que provocaba era llamar la atención de la gente a mi alrededor, pero eso no me importaba.

- ¿Nunca pensaste que te fijaste en la persona equivocada? ... No... ¿Nunca pensaste que te fijaste en las personas equivocadas? Je... No sé quién de los tres era el más idiota. Yo, por no estar ahí y jamás cambiar. Él... El otro... Quizá porque no te dio la atención... Pero tú... Tú fuiste el más idiota... Ya que tú fuiste el que estaba aún así con los dos.

Sostuve su mano con mucha fuerza... Era cálida y muy suave. Ahora que lo pienso, siempre que me dedique a estar de lujurioso con Smith, nunca me tome la verdadera delicadeza de observarlo, no de verlo... Sino de observarlo.
A pesar de que su cuerpo sufrió quemaduras y algunas partes de su cuerpo hayan resultado heridas, él se seguía viendo tan joven, tan firme... Tan él...

- Lucha... Yo sé que tenías muchos sueños, muchas esperanzas... ¿Cómo lo sé? ¡Ja! ¡Nadie se hubiera atrevido a vivir en el vertedero donde estabas! ¡Pero tú...! Tú seguías... Así que hazlo ahora, sigue Smith... Aunque hayas muerto... ¡Sigue!

Un sonido cautivo mis oídos... Sus signos vitales... S-se escuchan de nuevo. Gire rápido la cabeza hacia aquella pantalla que mostraba la vida de Smith...

- ¡No está muerto! ¡No estás muerto! ¡Maldito Smith! ¡Jaja!

De nuevo mis lágrimas salieron, con más fuerza pero con una enorme sonrisa... Sus signos vitales apenas daban señales puesto que sé que Smith aún seguía luchando. Él siempre ha luchado desde que lo conozco.

- ¡Rápido! ¡Necesito ayuda!

Y así fue como los doctores vinieron lo más rápido. Tuve que salir de la sala pero no me importaba ya.























La historia de Alexander Smith, aún sigue.

Innecesariamente oportunosWhere stories live. Discover now