Pov Poché
Nos pasamos horas haciendo el amor, necesitábamos esto, nos extrañábamos muchísimo y para eso eran las vacaciones que nos estábamos tomando...
Nos vestimos y desayunamos, ya era bastante tarde, casi era hora del almuerzo.
Decidimos ir a una fiesta que la civilización hacía en la orilla de la playa, era en la noche, así que nos dispusimos a ver películas en lo que quedaba de la tarde...
—Quiera quedarme aquí toda la vida —dijo Calle, abrazándome de la cintura—
Yo sonreí, en realidad yo también quisiera esto para toda la vida, pero teníamos que regresar la realidad o al menos que acepte lo que estoy pensando.
—Calle —dije muy nerviosa—, sé que es muy pronto y tu tal vez tengas otros planes para tu vida —ella sonrío—
—Ya, dime Poché —dijo sentándose para quedar frente a mí—
—Vente a vivir conmigo —dije de repente, ella se quedó estática, tal vez no lo esperaba—, Calle quiero tenerte todos los días al despertar, quiero llegar a casa y saber que te tengo conmigo —ella sonrió divinamente—
— ¿Estás segura? —Pregunto muy interesada en mi respuesta—, no quiero que algún día te arrepientas de esto y no sepas como decírmelo —dijo tomando mis manos—
—Amor, he pensado esto desde hace mucho tiempo, pero siempre todo salía mal, y ya vez, la última vez duramos demasiado tiempo separadas, nunca te lo preguntaba por qué todo se complicaba, pero ahora quiero que te mudes conmigo, que vivas conmigo y con el tiempo no casemos y tengamos hijos y seam...
Ella me interrumpió besándome...
—Si —dijo terminando el beso—, quiero vivir contigo Poché —dijo volviendo a besarme—
Yo estaba muy feliz...
—No creas que pienso que dudo de que no vaya a funcionar y que por eso no me caso contigo primero —dije riendo—, pero una boda lleva muchísimo tiempo y yo necesito tenerte ya conmigo —dije dándole un beso en la nariz—
— ¡Oye! —Dijo riendo—, yo entiendo y jamás pensaría eso, yo también quiero vivir contigo ya. —dijo besándome—
—Cuando quieras nos mudamos amor —dije muy segura—, ya tengo nuestro departamento está justo en medio de la distancia de tu casa la mía —ella me miro asombrada—
— ¿Ya tenías todo planeado?, esta era la sorpresa —dijo riendo—, porque me gusta —dijo muy sonriente—
—Sí y no, si tenía todo planeado amor, pero no es esta la sorpresa que te tengo, esa la sabrás el fin de semana —ella me miro pensativa—
Así nos pasamos el resto del día, y llegó la hora de la fiesta...
Llegamos al lugar y era muy agradable, nos sentamos y decidí ir por una bebida, cuando regresé una chica estaba frente a Calle hablándole, pero se fue rápido.
— ¿Quién era? —Pregunte dándole la bebida—
—Una chica, solo preguntó qué horas eran —dijo levantando los hombros y tomando un sobo de la bebida—
Paso un buen rato y La chica volvió...
—Hola, ¿podemos bailar? —Pregunto a Calle—
—No gracias —dijo Calle amablemente, viéndome sonriendo—
Calle se tensó ante eso, ella no quería aceptar porque creía me molestaba, y si lo hacía, pero decidí jugar un poco.
—Puedes ir si quieres amor, por mi está bien —dije cerca de su oído para que solo ella escuchara—
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