7. Enséñame a nadar

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Danel

Durante las siguientes dos semanas de campamento, fui conociendo a Summer poco a poco, me pareció una chica diferente a todas las que conozco. Tenía una vida complicada por lo que leí en su diario, pero no lo aparentaba.

Durante los días lectivos, me había sentado con ella en las clases para no dejarla sola, aunque también lo hacía por mí, para no estar solo después de lo que me había pasado con mis amigos.

Los tiempos libres solía pasarlos con ella, con Violet, con Blaze y a veces con Nathan, muchas veces andaba desaparecido, desconozco el motivo. Otras veces, Violet y Blaze preferían estar a solas y se iban dejándonos a Summer y a mí solos. Esos ratos juntos, solíamos aprovecharlos para ir a la sala polivalente para jugar a algún juego de mesa.

Muchas veces le había intentado convencer para meternos a la piscina, pero ella siempre se negaba.

Por otro lado, el grupo de Beth nos dejó en paz desde el puñetazo que le dio Summer a Leti. No sé de ese grupo desde entonces, pero no voy a cantar victoria porque aún quedan muchos días de campamento.

Si hablo de mis amigos... ninguno me dirige la palabra desde aquella mentira que se inventó Beth, que por cierto, fue una manera genial de empezar un campamento de Verano, quedándote sin amigos.

Ahora, la única persona con la que puedo contar es con Summer. Aún no me considera amigo suyo, pero creo que pronto lo hará, la estoy dando tiempo.

¿Por qué me acerqué a ella? Quería ayudarla, como a mí me habría gustado que me ayudaran en su situación. Cuando me mudé a la ciudad donde vivo ahora, me sentía como lo que leí en su diario, solo, sin ganas de nada; pero ya he cambiado, ahora veo el mundo de otra manera.

Últimamente la veo muy feliz y habla bastante, por lo menos conmigo. También sonríe más de lo que lo hacía los primeros días. Si antes sonreía una vez al día, ahora lo hace diez veces más, me gusta pensar que es por mí, pero no sé por qué es en realidad, siempre que le digo que es gracias a mí me llama pesado y engreído.

Hoy, miércoles, como todas las semanas, nos quitan las clases para hacer algo de gimnasia, es importante mantenerse en forma, y, sinceramente, se lo toman muy en serio. Las dos clases de gimnasia que llevo teniendo desde que llegué aquí, han sido bastante duras, casi tanto como las que tengo de tenis durante el curso.

Desgraciadamente para Summer, hoy nos han dicho que toca hacer ejercicio en la piscina.

—Coged el bañador que ahora nos vamos a la piscina —dice nuestro profe.

Miro a Summer, ha puesto cara de asco en cuanto ha oído la palabra piscina.

Después de subir a las habitaciones a coger el bañador y todo para la piscina, me reúno con Summer, que ha dejado su toalla y todo sobre el césped, yo dejo mis cosas junto a las suyas.

La mayoría de la gente ya está dentro del agua, solo faltan algunos para que estemos todos.

Veo que Summer está quieta con los brazos cruzados mientras me quito la camiseta.

— ¿Te vas a meter con la ropa, o cómo?

—Ja-ja, muy gracioso —dice irónicamente.

—No, en serio, hay que meterse en la piscina.

Escuchamos un "venga chicos" del profesor, que parece que nos va a dar la clase desde fuera.

— ¿Qué te preocupa? —le pregunto, parece que le da miedo el agua.

—Nada.

— ¿Entones?

—Déjalo —dice.

93 días de Verano ✔️Donde viven las historias. Descúbrelo ahora