4.- Impresiones

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- ¡Ha habido un nuevo avistamiento! -Gritó Oswald entrando a la habitación de Harry, quien se sentó en la cama, apuntando con su varita, listo para atacar-. ¡Wow! Quieto amigo- Dijo el hombre levantando las manos en son de paz.

- Nunca vuelvas a despertarme así -Señaló Harry bajando su varita-. Podría haberte hecho daño. -Frunció el ceño y se talló los ojos intentando componerse.

- Lo lamento. -Oswald suspiró, para luego sentarse en la cama al lado de un Harry aún ceñudo-. Esta vez fue más grave, atacó a uno de los trabajadores de la constructora. -Harry lo miró confundido-. El hombre que nos dijo de la cueva, va de camino a San Mungo en estos momentos.

- ¿Quién dio el aviso? -Harry salió de la cama para vestirse, sólo traía puesto un pantalón corto que usaba para dormir, lo que hizo que Oswald abriera mucho los ojos observando a su amigo y jefe; no era la primera vez que lo veía ligero de ropa, pero no dejaba de sorprenderle que bajo los ropajes de auror tuviera esa complexión musculosa y maciza. Harry, quien buscaba ropas limpias para vestirse, se giró al no recibir respuesta, topándose con Oswald mirando al piso y tragando en seco-. ¿Fue la ministra? ¿Por qué no me llamó?

- No... no fue la ministra. -Oswald levantó los ojos hacia Harry, aún sonrojado-. El tipo ese Aaron Lovecraft, el ingeniero de la constructora. -Harry asintió asimilando la información-. Su lechuza llegó hace unos minutos, acá tengo el mensaje. -Harry tomó el trozo de pergamino que le entregaba-. El mensaje era para ti, pero creo que la lechuza no logró llamar tu atención a través de la ventana, por lo que tomé la nota, no sin sufrir un par de arañazos.

- Agradezco tu ayuda Os, pero la próxima vez que llegue una lechuza dirigida a mí, despiertame -Dijo Harry sin levantar los ojos del pergamino, Oswald musitó un "Okey Jefe" entre molesto y avergonzado, Harry volvió a mirarlo-. Ahora me vestiré e iremos a hablar con Aaron. -Oswald se puso de pie y sin mediar palabra salió de la habitación. Harry apreciaba mucho a su amigo, pero a veces podía ser bastante imprudente, además de que la forma en que lo miraba, comenzaba a hacerlo sentir incómodo.

Al cabo de unos cuarenta minutos, Harry y su escuadrón se aparecieron en el claro cercano a la construcción. Al caminar hacia los hombres, divisó a lo lejos una cabellera rubia que brillaba por el sol, apuró el paso hacia los hombres que se giraron al ver a los aurores acercarse. Al llegar, Malfoy dio un paso en su dirección.

- Potter. -Dijo, tendiéndole la mano como saludo.

- Malfoy -Respondió el aludido estrechando la mano-. ¿Cómo está tu empleado?

- Estable -Dijo Malfoy con esa expresión indiferente tan propia-. La criatura lo golpeó arrojándolo en contra de un muro, además le mordió un brazo. -Malfoy se detuvo-. ¿Alguna pista Potter?

- Algunas, pero nada concluyente aún -Dijo Harry con tacto-. ¿Quién lo encontró?

- Fui yo, auror Potter -Dijo Aarón-. Le había enviado a hacer unas mediciones, cuando pasó demasiado tiempo fui en su búsqueda. Le encontré cercano a la orilla del lago, inconsciente y sangrando. Llamé al señor Malfoy, quien me indicó que le avisara de inmediato.

- ¿Cómo supo que le atacó un boggart? -Harry preguntó con el ceño fruncido-. ¿Usted lo vio?

- No, Señor Potter; pero al acercarme a mi compañero mientras llamaba al señor Malfoy, él me lo dijo al recuperar la consciencia sólo unos segundos.

- Comprendo. -Luego se dirigió a sus muchachos-. Los quiero barriendo la zona, el que encuentre algún indicio, me lo hace saber de manera inmediata. Yo iré a revisar el lugar donde hallaron al hombre. -El escuadrón habló unos momentos para dividirse el terreno e iniciaron la búsqueda de manera inmediata, excepto Oswald que esperaba tras Harry-. ¿Qué sucede Oswald?

Temor a lo desconocidoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora