💙 Capitulo 1 💙

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Cierto Humano de cabellos castaños observaba a uno de sus amigos ahogar sus penas en Ketckup... Ese era más ni menos que Sans... Este esqueleto no se encontraba de un buen humor... Desde que llegó al Bar de Grillby no había dicho ninguno de sus chistes y su cara expresaba una tristeza abundante.

EL bullicio junto con los sorbos de Ketckup era en lo único en lo que se concentraba en es escuchar, el cansancio de tener que cargar con todos estos sentimientos lo hacían estar más agotado de lo usual, las cosas no le estaban saliendo bien últimamente.

Hace poco había descubierto que estaba enamorado... Así es amigos... Sans está enamorado... Era una sensación de felicidad que ante sus ojos huecos era eterna, el amor y el aprecio que le tenía era hermoso, un relación de cariño y respeto que jamás había experimentado ante.

Pero... ¿Por qué se sentía tan mal si éste era algo maravilloso? La cuestión es del monstruo del que se había enamorado... Toriel... La Guardiana de las Ruinas... Y su mejor amiga... Ese es el problema... ¡SON AMIGOS! ¿Cómo le podía explicar tal cosa a ella?

Recordar eso lo quebraba más, quisiera que todo lo que sentía por ella desapareciera de una vez por todas y no importaba cuantas veces el humano Resetara... Ese sentimiento de amor no se iba. Era momento de regresar a casa, ni siquiera se había percatado lo rápido que pasó el tiempo.

- Vámonos, niño. - Diría Sans bajándose del taburete en la que estaba sentado y dirigirse a la salida del Bar.

Frisk lo observó por unos momentos y luego dirigió su vista a Grillby que se le hacía bastante raro ver a Sans en ese estado tan deprimido "Has lo que tengas que hacer, niño" Murmulló el Barman limpiando una copa sucia de vino, a lo que el humano bajó de su asiento y se acercó al esqueleto.

[Te desagrada ver a Sans triste, decides ayudarlo como lo haría un buen amigo... A pesar de tus acciones del pasado... Se te ocurre una buena idea para animarlo]

- Oyes Sans, ¿Sabes qué podría hacerte sentir mejor? - Sans miró de reojo al infante, esperando a que respondiera a su propia pregunta - ¡Una cita con To- - No terminó de hablar, el esqueleto con su poder Azul lo había sacado del Bar.

Por suerte Frisk cayó de sentón en la acera, se puso de pie percatándose como un esqueleto lo observaba con una mala cara... Había olvidado que ese asunto tan delicado era un secreto... Un secreto que solo Chara, Asriel y él estaban enterados.

A pesar de la brusca manera de sacarlo del establecimiento, éste aceptó la propuesta del humano, podría incomodarle mucho sentir atracción por ella, pero tampoco era tan estúpido como para desaprovechar una gran oportunidad como esa.

Cuando estuvieron en casa de la mujer cabra, ésta agració al esqueleto por haber traído a su niño a casa sano y salvo, ambos se quedaron un rato platicando mientras que el infante se dirigió a la habitación que compartía con su ahora hermano Asriel.

- ¡Bingo! - Gritó victoriosa Chara, marcando el número en su tarjeta.

- ¡¿Cómo?! - Sin mucha confianza, Asriel revisaría detenidamente la jugada de su contrincante y efectivamente había ganado - No puede ser... - Vería como ella se llevaba todos los chocolates que había apostado.

De repente, la puerta se la habitación dejando ver al humano de suéter azul y franjas rojas.

- ¡Ya llegó por quien lloraban! -

- Estoy llorando porque llegaste... - Bromeó Asriel recogiendo las cosas del Bingo.

- Cállate... -

Frisk decidió no discutir por lo que el chico cabra había dicho, y empezaría a explicar la promesa que le había a Sans, tanto Chara como Asriel estarían preparados para este momento, por lo que ahora tenían mucho que organizar y planear.

─ Mañana es la boda Papyrus y Mettaton., ¿Emocionado? ─ Mencionó Toriel que estaba en el patio de su casa hablando con Sans... Así es, el Gran Papyurs se iba a casar con la Superestrella de Televisión Mettaton, ¿No es increíble?

- Podría decir que sí... - Respondió Sans sin poder creer que su hermano menor se casaría, se alegra mucho por... Aunque Mettaton no fuera mucho de su agrado, éste hacía feliz a Papyrus... Y si Papyrus era feliz, él también lo estaría.

- Disculpa, pero tienes algo en la cara... - Antes de que Sans reaccionara, Toriel ya se encontraba de cunclillas limpiando con la manga de su suéter morado la mancha del condimento rojo del que el esqueleto se alimentaba todos los días - Listo. -

Toriel se reincorporó sonriendo al ver el rostro del más bajo limpio, mientras que él con su mano tocó la zona por donde ella había pasado la manga de su suéter, ¿Enserio eso pasó? ¿Toriel le limpió la cara como si fuera un niño? ¡Qué vergüenza! Su rostro se tiñó de un leve color rosa.

Amablemente Toriel lo invitó a pasar ofreciéndole un pedazo de Tarta de Canela que había hecho, pero Sans tuvo que rechazarla, pues mañana tenía que levantarse temprano, no quería llegar tarde al día especial de su hermano, se lo había prometido, Toriel lo entendió su motivo.

Pero antes de que el esqueleto se fuera, ella lo retuvo con una pregunta "¿Te gustaría ser mi pareja para la boda?" Dejando pensando a Sans por unos segundos que con gusto aceptó, teniendo su rostro más rosado, pero esto ella no lo pudo ver porque estaba de espaldas.

La mujer cabra observó como Sans se alejaba de su casa y al estar adentro de esta se recostó en la puerta... Es pulso... Otra vez esa pulsada... Esa sensación electrizante que recorrió todo su cuerpo y la dejó pensando por un rato... ¿Qué había sido eso?

Esa extraña sensación que llevaba sintiendo desde hace tiempo, ¿Qué era aquello que no la dejaba en paz? Tenía ganas de salir de su casa y buscar lo que la había puesto tan ansiosa... Pero hacer tal cosa sería completamente ridículo, ¿Cómo buscaría algo sin saber que era realmente?

Por alguna razón sentía que esto ya lo había vivido antes, ¿Cómo esa era posible? Y para que se confundiera más... La sensación era bastante familiar, pero no lograba reconocerla... Su mente quedó en blanco, ¿Serían cosas de la edad?

─ Mamá, ¿Estás bien? ─ La mano de Asriel descansó sobre su hombro y ella despertó como si estuviera en una especie de trance.

La sensación de aquel impulso desapareció por completo, como si Asriel lo hubiese echado de ahí. Toriel suspiró y se despegó de la puerta, moviendo la mano de su hijo de su hombro, éste solo se le quedó mirando de manera confundida, ¿Ahora qué le ocurría a su señora madre?

─ Sí, ¿Por qué preguntas? ─

─ Pues, te vi aquí como si estuvieses observando a la nada. ─ Incluso para Asriel se le era difícil decir que su madre se veía rara. Toriel se relamió los labios, pensando en algo para poder responderle, no creía que su hijo podría entender su situación.

─ Cosas de mujeres. ─ Se encogió de hombros, había sido lo único que se le ocurrió decir.

Asriel levantó una ceja en duda.

─ ¿De acuerdo...? ─

Por otro lado, Frisk y Chara seguían en la habitación de Asriel planeando la sorpresa que tenían para Sans y su madre "¡Este plan es perfecto! Nada puede malir sal" Diría la genocida haciendo que el contrario la mirara raro, a lo que ella se corrigió rápidamente.

[Hacer todo esto solo para sacar a Sans de la depresión... Te llena de DETERMINACIÓN]

Amado Corazón l Undertale lDonde viven las historias. Descúbrelo ahora