capítulo 5

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Fue un día muy largo y la noche calló, Lucy, Susan  y yo ya nos íbamos a acostar. Me puse mi pijama, era un camisón rosado claro  con lunares más oscuro que llegaba hasta las rodillas. Me acuesto y me preparo en una posición cómoda para dormir.

Con las chicas siempre hacíamos la previa, hablamos un rato hasta quedarnos dormidas.

-¿Para ustedes es sincero?- preguntó Lu.


-¿Quién?


-Jack,boba-le digo a Su.


-Si. ¿A qué le temes Lu?-le pregunté


-No, a nada, fue solo una pregunta.


-A, bueno, yo creo que trata de adaptarse, no sería raro después de lo que le dije aquella vez cuando me enoje, jajaja.


-Si, hasta a mí me diste cosita.


-A la que si creo que le causó cosita fue a Susan...pero de otra manera...-le digo mirándola de manera pícara.


-¿Qué? No, yo sólo…


-Solo…


-Solo somos amigos, ¿Ok?


-Si, ajá, como quieras, pero se cómo lo mirabas, no me lo niegues, sería en vano-dice Lu.


-Bueno…si… es lindo.


-¡Lo sabía!-dijo ella.


-Bueno si, pero no digan nada, además recién lo conocemos.


-Si, tu tranquila, igual tiene razón-digo.


-Bueno, vamos a dormir, manga de focas hablantes-se queja Lu.


-Si, ya vamos cotorra.


-Jajajaj-se tentó Lu a lo alto.


-Shhh, ya duerme.


-Jaja, perdón. Buenas noches, las quiero.


-Nosotras igual-dijimos al unísono Susan y yo.


A los quince minutos que cerré los ojos ya había caído en el sueño, estaba muy cansada.
El sueño fue un tango extraño.
Estaba yo en medio del pasillo, estaba mareada y trataba de recomponerme, pero todo se veía borroso. Decido ir abajo a tomar algo de agua con la esperanza de poder estar bien, hasta que escucho a dos chicas. Por sus voces eran más grandes que yo.


-“Ya sabemos que vamos a hacer”. “Te veré del otro lado”.


-“Ahí te espero”.


Me desperté toda sudada y asustada, era de madrugada. No entendía que acababa de pasar. Últimamente están siguiendo estos conflictos de quién se va y quién no, rumores, etc.
Capaz me estaba atormentando bastante con muy pocas cosas.

No me podía dormir así que decidí agarrar el libro de mi mamá y seguir leyendo como lo había hecho ayer.
Entre tanta lectura, me puse a pensar:


“¿Por qué no la conozco en persona?”

"Sería lindo que me cuente sus anécdotas ella misma".

“No sería malo averiguar quién es, menos de dónde provengo”.


“¿Quiénes son mis padres?”

“¿Tengo hermanos o hermanas?”

“¿Qué tan lejos estoy de mi familia?”

"¿Están todos vivos?"

Hasta que llegue a una conclusión...


¡Tengo que saber de dónde vengo!

¡Me tengo que ir lo antes posible de aquí!

𝐃𝐎𝐍𝐃𝐄 𝐄𝐌𝐏𝐄𝐙𝐎́ 𝐓𝐎𝐃𝐎...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora