【Chapter Three】

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—¡Aaahhhhh! —Gritó fuerte Stella mientras daba pequeños brinquitos sobre la cama golpeando a Mandy con el cojín.— No puede ser posible, yo muy apenas conseguí ir a tomar algo con un chico que recién conozco y tú tuviste una cita con el chico del que estuviste enamorada desde antes de cumplir dieciséis. 

—Dios Stella, no fue una cita, no exageres.

Estaban sentadas una frente a otra en cama de Stella, era temprano a la mañana del día siguiente y Mandy acababa de contarle lo que había pasado con John la tarde anterior.

—Mandy, lo trajiste a la casa, estuvieron juntos, a solas. Fue básicamente una cita.

—Claro que no, estaba lloviendo y lo invité a platicar un rato, para pasar el tiempo. 

—Pero quedaron en volver a verse, en salir.

—Sí pero sólo como amigos.

—¿Segura que sólo cómo eso?

—Muy segura. No me confundas por favor.

—Dime algo, Mandy, ¿de verdad ya no sientes nada por él?

—No lo sé Stella, pero en serio no quiero hablar de eso. Ha pasado mucho tiempo desde que lo vi y sí, lo aprecio mucho y me da mucho gusto volver a verlo, pero ya me enamoré una vez y no salió nada bien, tardé mucho tiempo en superarlo y lo sabes, no quero que su presencia venga a distraerme, sobre todo ahora que casi iniciamos la escuela.

—¿No te dijo por qué regreso? —Negó con la cabeza.

—Nop, intenté preguntarle un par de veces pero siempre me cambiaba el tema. Pero no voy a rendirme, voy a averiguarlo tarde o temprano.

—¿Crees que haya vuelto porque tu padre lo volvió a contratar para cuidar de tí?

—Sí. —Dijo sin más y recibió otro cojinazo de parte de su amiga.— ¡Auch!

—Eso es por tu poca fe en el amor, me decepcionas. —Negó con la cabeza y ambas rieron.

Al rato se levantaron de la cama y bajaron a limpiar un poco la casa, estaban sacudiendo y barriendo el piso mientras escuchaban música fuerte en la radio cuando el timbre sonó.

—Yo voy. —Dijo Mandy bajando el volumen y se dirigió a la puerta agitada, caminando rápido y esperando que no fuera algún vecino molesto por la música alta.— ¿Sí? —Habló al mismo tiempo que abría la puerta limpiándose el sudor de la frente y se quedó perpleja al mirar a través del umbral. —¿Qué haces aquí?

—Hola, buenos días. —Dijo John sonriente en el porche.— ¿Ya desayunaste? Porque quería invitarte a desayunar a un lugar que descubrí hace unas semanas y me gustó mucho... —Mandy lo interrumpió abruptamente.

—John —Dijo jadeante.— Yo... No, no he desayunado pero, estoy algo ocupada y...

—Oh... Oh, lo siento ¿interrumpí algo? ¿Estás con alguien? —Sonó ligeramente molesto y borró de inmediato la sonrisa que tenía.

—Uhm, sí, estoy con alguien y sí interrumpes algo. —John frunció el ceño automáticamente y su mandíbula se marcó por la fuerza que hacía al apretar los dientes.

—¿Quién es el chico?

—¿Chico? —Mandy rió alto y sus jadeos aumentaron de nuevo.— Dios no, no me refiero a eso. Estoy haciendo el aseo con Stella, no teniendo una vida sexual activa. —John cerró los ojos y soltó el aire contenido de manera pesada.

—Parezco un idiota ¿no es así?

—Sí, algo. —Dijo reprimiendo una sonrisa.

—Lo mejor será que me vaya. —Soltó antes de darse la vuelta y disponerse a salir.

S A F E || John WickDonde viven las historias. Descúbrelo ahora