10》La familia Hunt Allen.

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ADVERTENCIA: No esta demás avisarles, pero éste capítulo esta muy, ¡muy fuerte! Descubrirán cómo es que Tea creó la regla de oro.

ADVERTENCIA: No esta demás avisarles, pero éste capítulo esta muy, ¡muy fuerte! Descubrirán cómo es que Tea creó la regla de oro

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Astartea Hunt.

Me fui solo treinta minutos ¿les parece mucho? Y ahora, Ariel, Noah y Gabriel están abrazados cantando una canción a todo pulmón como si su vida dependiera de ello. Miro al frente de ellos, y esta Azarel, los mira con una sonrisa mientras menea con la cabeza de seguro pensando que están muy estúpidos y borrachos.

—¿Qué pasa aquí? —pregunté mientras me sentaba a un lado de Azarel.

Me miró de ésa manera intensa, intimidante y divertida, sus azules celestes se veían grises por la oscuridad que nos envolvía, señaló a Ariel y Noah, miré en dirección a donde señaló y Ariel se balanceaba con ésa sonrisa tan de él, estaba borracho pues su mirada era un tanto somnolienta, pero sin dejar de ser divertido, y Noah; está cantando a todo pulmón sin pudor, su cabello con las puntas degradadas esta alborotado y sostiene una botella de tequila con su mano izquierda—. Ésos dos, quisieron ver si Gabriel era indicado para ti —emitió con su voz ronca, volví la mirada a él. Me miraba con diversión y osadía—, y creo que pasó la prueba.

Asentí no muy animada, pues una prueba por parte de nosotros a Gabriel me parece injusta, pues es claro que no somos iguales, Gabriel es honesto, dulce y leal—. No lo dudo —sonreí desviando la mirada a mis manos y comenzando a jugar con mis dedos—, dudo que ellos pasen la de Gabriel cuando se entere de lo que somos, Azarel. Somos tan distintos a él, no tengo ni la menor idea de cómo es que me acerque a él, sabes que no soy buena haciendo amigos, en especial hombres. Intenté alejarlo de mí, de nosotros, pero él siguió buscándome aun cuando me fui como una cobarde al ocultarme aquí.

Me miró de reojo y suspiró, apoyó sus antebrazos contra sus muslos y giró su rostro en mi dirección, sus ojos depredadores e intensos me analizaban, ésos celestes preciosos viajaban desde mi mentón hasta mi frente—. No pienses en eso Tea, disfruta —emitió con una fluidez tranquilizadora—. Él no tiene porqué saberlo —miró en dirección a los chicos por un segundo y después me volvió a encarar—. Si alguien sabe guardar secretos, somos nosotros.

Nosotros, los Hunt.

Suspiré y asentí—. Tienes razón. Pero de lo que no tengo certeza... —emití y mire a Gabriel sonriente y haciendo locuras con Ariel. Su sonrisa perfecta adornaba su rostro, su cabello castaño casi negro estaba alborotado; estaba en extremo atractivo. Sus facciones masculinas, y me encantaba que tuviera toda la apariencia de ser malo, cuando en realidad es todo lo contrario, no hay palabras en las que se pueda describir a Gabriel West, pero de seguro, es toda una mezcla de amor, bondad y lealtad, con ése toque de lujuria y belleza. Entonces, volví mi vista a Azarel, sus celestes clavados en mis marrones y proseguí: —, es de que si Gabriel es bueno descubriendo secretos.

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Acabamos de dejar a Gabriel en su departamento, estaba tan ebrio que se quedó dormido en el auto. Azarel lo cargó sobre su hombro y junto a mi subimos a su departamento dejando a Ariel en el auto con ganas de vomitar y balbuceando las mil y un maneras en que podría asesinar a alguien justo ahora, adorable ¿no lo creen?

ASTARTEA. [1]✔Donde viven las historias. Descúbrelo ahora