Entre unas bellas colinas de color verde, el sol nacía debido al inicio de un nuevo día, y este iluminaba a toda la ciudad con sus poderosos rayos que a veces podrían ser peligrosos. La mañana recién comenzaba, eran las seis para ser exactos.
El día anterior, Amy había tenido la idea de ir a correr a la hora indicada. Así que, la eriza se levantó diez minutos tarde, esta se encontraba algo cansada, y con ganas de quedarse en su cama más tiempo; pero no, Amy tenía que ir aunque su cuerpo este en desacuerdo, ya que quería mantener su figura para no ser despedida del trabajo.
La joven Rose se levantó de inmediato dejando toda flojera atrás; y lo primero que hizo, fue acercarse a su mesa, tomar un papel, echarle perfume, y escribir en el papel. "Por favor, mamá, retira mi maleta del auto. Gracias. Te quiero"; fue lo que escribió porque había olvidado sacar aquel objeto de allí.
- Bueno, ¡A comenzar mi día que tengo un vuelo a las dos! -exclamó la eriza para sí misma.
Amy fue a realizar su aseo personal, y luego fue a ponerse ropa adecuada para ir a correr. Esta optó por llevar un short color rojo suelto para mejor comodidad, una blusa holgada sin mangas color blanca, y un par de zapatillas color crema. A la joven Rose no le importaba verse bien, después de todo, sólo era para ir a correr unos kilómetros. Entonces, antes de que esta deje su habitación, amarró su cabello, y se colocó un collar delgado.
Cuando Amy ya estaba en la sala, no vio a su madre despierta, por lo tanto, se dirigió a la cocina, y pegó el papel que había escrito con la ayuda de un imán de forma de papaya. Luego, esta comenzó a guardar unas cuantas botellas con agua en una mochila pequeña.
Por otro lado, en la casa de Shadow, este seguía durmiendo; pero Silver ya se había despertado. El pequeño erizo plateado fue rápidamente a la habitación de su padre sin importarle que tenía aún ropa de dormir. Silver siempre se levantaba por las mañanas muy temprano con las esperanzas de encontrar a Shadow en casa ya que, son muchas y seguidas las veces que Silver no puede hallarlo ahí.
- ¡Papá está aquí! -exclamó Silver en voz baja.
El plateado realmente quedó sorprendido al ver a su papá echado en su cama descansando. Entonces, Silver, con mucha alegría, fue a la cama del erizo negro, y comenzó a saltar para despertarlo. "¡Papá! ¡Papá!"; decía Silver feliz.
- ¡¿Pero qué rayos?! -gritó Shadow asustado al escuchar a Silver, creyendo que se encontraba en un accidente.
- ¡Papi! ¡Estás aquí! -dijo Silver para que después abrace fuertemente a Shadow.
- Lo siento por no haberte avisado, hijo, es que te encontré durmiendo cuando llegué el día de ayer. -informó Shadow después de bostezar.
- ¡Eso ya no importa! ¿Entonces me podrás llevar a la escuela el día de hoy? -preguntó Silver feliz.
Shadow estaba a punto de negar ante las palabras de Silver, pero lo veía tan feliz a su hijo que, no quería malograr aquel momento. Había pasado mucho tiempo desde que Shadow llevaba a Silver a la escuela, y como en ese momento tenía la oportunidad de hacerlo otra vez, no la desperdiciaría.
- Está bien. ¿Puedes cambiarte solo? ¿O te ayudo? -ofreció Shadow su ayuda al pequeño.
- ¿Qué? ¡Claro que no, papá! Yo puedo hacerlo solo. ¿Sabes? Durante el tiempo que no has estado aquí, yo he aprendido a hacer muchas cosas por sí solo, como por ejemplo, hacer el desayuno. -contaba Silver feliz.
Shadow quedó confundido por aquello, y a la vez algo asustado ya que Silver es muy pequeño para alcanzar la estufa.
- ¿Y qué hay de Mina? -preguntó Shadow, a lo que Silver soltó una risa nerviosa.
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Destino Inesperado [Shadamy]
FanfictionUna tierna historia romántica basada en el año de 1969, un año el cual forma parte de la época dorada de la Aviación Comercial, y un año en el que cualquier chica deseaba en ser una azafata de vuelo; pero, en el caso de una joven eriza de veinticuat...