Capítulo LIX

1.1K 90 71
                                    

     Tenemos que salir del que antes fue el escondite de Sheryl Crown para poder ver lo que pasaba cuando escuchamos el sonido de esa explosión. Ni bien nos encontramos en la calle cubierta de escombros, pudimos verlo todo. La sorpresa ha sido tal que no hemos podido dejar de mirarlo. ¿Quién se habría imaginado que el edificio que todos temíamos terminaría así? Con la mitad inferior ardiendo y la mitad superior esperando a ser destruida.

     ¿Qué diablos fue lo que pasó ahí?

     —Ese fuego… Sólo Flareon es capaz de causar algo que se propague con tanta velocidad —dice Umbreon.

     —Esto es malo —dice Roosevelt.

     Como si no fuera obvio.

     —Propongo ir a buscar a los demás —intervengo dando un par de pasos al frente—. David y esos chicos, Perla y sus amigos.

     —Sheryl sigue necesitando la ayuda de Mewtwo, ¿no es cierto? —Dice Itou—. Además, no sabemos en qué condiciones se encuentran los demás.

     —Debemos separarnos —le respondo furtivamente, mis pensamientos viajan con tanta velocidad que no me sorprendería que el humo emanara de mi cabeza—. Sólo así podremos llegar con tiempo a donde todos nos están esperando.

     —En ese caso, yo iré a buscar a Perla —dice Roosevelt resuelta, Umbreon avanza un par de pasos para unírsele—. El sitio a donde se dirige es muy peligroso, no conseguirá vencer ni con todos los Dioses Legendarios de su lado.

     —Y supongo que Umbreon y tú serán un soporte suficiente para ella —le digo con tono hiriente, ella sólo me fulmina con la mirada.

     Como si no supiera bien qué es lo que quiere hacer. ¿En verdad piensa que dejaré que la hija de ese hombre sea quien salve a Perla de su destino?

     —Mewtwo y yo iremos a buscar a Sheryl —dice Itou—. Con esa herida, es imposible que haya ido demasiado lejos. 

     —Yo iré a buscar a David y a ese otro chico, Fox —les digo, ambas asienten—. Vámonos, el tiempo no está de nuestro lado.

     Asienten y cada una toma su camino. Yo echo a correr en la dirección en la que vine, sólo deseando que David todavía se encuentre donde lo dejé.

 

     — ¡Cryogonal, deja de jugar con él!

     Ese maldito Pokemon accede y me deja caer al suelo, al menos el tiempo suficiente como para que pueda tomar un respiro. Al levantarme, con mi espalda aullando de dolor, sólo puedo toser un poco mientras intento recuperar el aliento. Ella sigue quieta, con los brazos cruzados, mirándome de la misma forma que haría con un insecto.

     Me cuesta, pero consigo lanzar una Pokebola.

     — ¡Ve, Raikou!

     Kim ríe con frialdad cuando Raikou se lanza para embestir a Cryogonal. Su sonrisa se borra cuando Cryogonal se desestabiliza por un segundo, yo le dedico una mirada de suficiencia. Cryogonal lanza una ráfaga de viento gélido que congela todo a su paso. Todo, excepto a Raikou. Él salta para esquivar el hielo de Cryogonal y lanza una fuerte corriente eléctrica desde los aires, misma que cae sobre el hielo que Cryogonal dejó regado por el suelo con los ataques que dirigía hacia mí. El plan de Raikou ha dado resultado, pues el hielo regado por el piso se ha electrificado. Cryogonal retrocede un poco, Kim nos fulmina con la mirada.

Pokemon V: La Batalla Contra la EliteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora