El héroe y su aprendiz se encontraban en el techo de un edificio mientras tomaban algo de agua después de patrullar, se merecían un descanso, aparte de que se encontraban sedientos por el calor que apenas invadía a la ciudad, estaba cambiando el clima por lo que la temperatura subía. Por ahora las calles se encontraban tranquilas, por lo menos donde ellos estaban, así que podían ver a las personas cruzando la calle, conduciendo, entrando o saliendo de algún local. Solo se escuchaban el bullicio de las personas y los coches que pasaban. Todo tranquilo, como le gustaba al alado, disfrutaba de la fresca agua mientras sentía la brisa tocar su rostro, un sentimiento más satisfactorio con el calor que se sentía.
-Tsukuyomi- capto la atención del nombrado, dejando de tomar de la botella para verlo-. ¿Qué te gustaría comer hoy?
-Lo que sea está bien- siguió tomando del agua, quería seguir sintiendo como el frío liquido recorría su boca y su garganta que se encontraban levemente secas.
-Vamos, debes de tener antojo de algo. Ramen, takoyaki, una hamburguesa o que tal...
Pero un grito interrumpió su plática, los dos vieron como varias personas habían sido empujados por una chica de cabello negro y vestía casi todo de negro, con un portafolio en las manos, y un señor, castaño que vestía semi formal, que la estaba siguiendo mientras le gritaba a la chica. Algunas personas lograban evitar que la chica los empujara, tratando de no meterse en su camino por miedo de que algo les pasara, no querían meterse en el camino de esas dos personas y terminar lastimados.
-¿Por qué no te encargas de esto, Tsukuyomi?- el mencionado se sorprendió por la propuesta de su superior.
-¿Esta seguro?
-Por supuesto, veamos cuanto has mejorado- le sonrió, dándole confianza al chico.
Con una mirada decisiva, asintiendo con su cabeza y bajo con determinación del edificio, vio que la chica se dirigía a una multitud, donde podría perderla de vista. Así que decidió atacar desde arriba y hacerlo antes de que llegara a esa multitud, ya que podría chocar con las personas y no lograría alcanzarla. Se acercó lo más rápido que pudo, vio fijamente a su objetivo y se lanzó hacia ella, logrando derribarla, dejándola en el piso y que soltara el portafolio, cayendo a unos metros lejos de ellos. Agarro sus brazos y los puso en su espalda, impidiendo que los usara y saliera corriendo.
-¡¿Qué te pasa, idiota?!- grito la pelinegra, se podía notar el claro enojo en sus ojos morados. Trataba de zafarse del chico, pero él impedía que lo lograra-. ¡Suéltame!
El castaño llego donde los dos se encontraban tirados y agarro el portafolio, sonrió con burla a la chica y salió corriendo de ahí. La azabache al ver la cara del señor se enojó más y se comenzó a mover bruscamente.
-¡Idiota, se está escapando!- logro soltar su brazo derecho y le dio un golpe con su codo en su cara, haciendo que se cayera y ella pudiera levantarse, pero antes de que diera un paso, unas plumas rojas aparecieron delante de ella, clavándose en el piso.
-Creo que fuiste algo ruda con mi aprendiz- el alado se acercó a los dos con una ligera sonrisa. Había bajado del edificio cuando vio al señor salir corriendo con el portafolio.
-Otro héroe inútil- refunfuño-. Déjenme hacer mi trabajo, tengo que conseguir ese portafolio.
-No es necesario, Gen.
Los tres se voltearon a ver que venía una chica de cabello ondulado, castaño rojizo y ojos azules en compañía con el castaño esposado y con el portafolio.
-Mi compañera se disculpará por el golpe que le dio- vio como la azabache estuvo a punto de reprochar, pero alzo su dedo índice para que no hablara-. Pero su compañero también debería de disculparse, él fue el primero en lastimarla.
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Nueva Vida - Hawks
Fanfic"La muerte que da a luz a una nueva vida" En este mundo que conocemos hay habilidades que pueden traer paz o caos a las personas, otras que están en el punto medio. Hay personas que suelen ser juzgadas por esto... o por otras razones.