chapter twelve

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Ni un solo segundo perdieron. Desde el momento en el que Natalia aceptó a irse de allí con Alba, se pusieron de pie entre risas del suelo y se arreglaron la ropa, sobre todo la pelirroja, quien aún tenía una situación entre sus piernas bastante incómoda y visible. La cual no hacía más que seguir creciendo con cada minuto que pasaba al no poder parar su mente antes de que se pusiera a pensar en qué podría pasar cuando estuviesen escondidas entre las paredes de la habitación de su mejor amiga, alejadas del resto del mundo.

Dentro de una burbuja que les gustaría no tener que abandonar jamás.

Natalia se quitó la sudadera que aún vestía debajo de la chaqueta y se la amarró a la cadera, con la esperanza de que las mangas que quedan colgando de ésta pudieran tapar el claro bulto que se asomaba y dejaba en evidencia lo que pudo haber ocurrido hace unos escasos minutos. Se arregló el cabello como pudo y antes de que Alba se alejase, le cogió la cara con las manos y haciendo uso de las yemas de sus pulgares, le limpió el rastro del pinta labios rojizo que se le había corrido producto de los besos que les robaron el aliento, y que ahora sobrepasaba sus comisuras.

Recibió una sonrisa como respuesta, la cual le iluminó toda la habitación a pesar de que la mismísima luna brillaba entregándoles su luz, la que desprendió la sonrisa de su mejor amiga era muchísimo mayor. Natalia cerró los ojos y dejó un suave pico en sus labios, el cual fue devuelto con la misma emoción que ella puso. Se separaron unos segundos después, y tras asegurarse de que sus ropas estaban presentables y escondían, o al menos trataban de hacerlo, lo que había ocurrido hace unos minutos atrás, abandonaron esa habitación que fue testigo de la lujuria que las invadió.

Bajaron las escaleras con las manos unidas tanto como era posible, tropezándose al chocar con cuerpos de otros jóvenes que o estaban demasiado borrachos como para disculparse con ellas, o muy ocupados comiéndose la boca con alguien como para tan solo darse cuenta de que habían sido empujados por el par de mejores amigas que solo quería salir de allí. Alba tironea a Natalia cuando ésta se detenía a disculparse, porque era en vano de todos modos.

El frío de la noche las recibió cuando salieron por la puerta principal, el sonido de la música a todo reventar se hacía cada vez más lejano, y las estrellas iluminaron el ambiente mientras esperaban que llegase el cabify que las transportaría de vuelta a la casa de la rubia que se aferraba al cuerpo de la chica más alta como si su vida dependiese de aquello. Se refugió en sus brazos para que la helada noche no le calase los huesos, o eso se repitió a sí misma. No había otra razón por la cual no quería que Natalia la soltase, claro que no, definitivamente no era porque el perfume de la pelirroja invadía todos sus sentidos, llegando incluso al punto de sentirse más embriagada por éste que por la cerveza que se obligó a beber para encajar con el resto de adolescentes una vez que se adentró en la fiesta de una chica que con suerte recuerda haber visto un par de veces en clases.

Pero cuando leyó en el grupo de whatsapp que María comentaba entre risas el mensaje que Natalia había recibido en instagram por parte de la cumpleañera, se dijo a sí misma que no podía no asistir. Porque aunque aún no pueda aceptarlo o darse cuenta, le aterraba la idea de que la chica que la abrazaba rodeando su cintura se interesase en alguien más. Que la dejase de mirar como lo hacía ahora, que sus manos acariciasen la espalda de otra persona. Una extraña sensación completamente desconocida aún se apoderaba de su pecho cuando se imaginaba a Natalia besando otros labios que no fuesen los suyos, que abrazara a otra chica como estaba haciéndolo con ella ahora, o... o que se dejase que el placer dictase sus decisiones con alguien más.

Porque ella era la dueña del corazón que latía desbocado dentro de su pecho, casi como si quisiera escaparse de su cuerpo para correr a abrazarse al de la chica de los ojos marrones que la abrazaba con fuerza para evitar que la fría noche le molestase.

Remember everything will be alright || (Albalia)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora