Muchas cosas no han pasado desde que Will vino a visitarme. Los días que pasaba se volvían más bien una condena y tortura pues ni Ryan venía a verme. Sé que tiene ocupaciones como todo el mundo y por eso no estoy molesto.
Por suerte siempre he tenido la compañía de Derek y es bastante acogedor por su simple sonrisa que siempre carga consigo. A veces me resulta contagiosa y le devuelvo una que otra sonrisa y no sé si sea por amabilidad o por otra cosa.
- ¿Puede decirme cómo se siente señor Alexander? - me preguntó Derek quien siempre estaba al lado mío
- Estoy bien. Quizá cansado por el esfuerzo que hice el otro día. - me refiero al día en el que Ryan vino con su mala actitud y arruinar todo - ¿Hay algún problema?
- Perfecto. - sujeto una libreta que mayormente portaba mientras escribía en ella ignorando mi pregunta - Son excelentes noticias las suyas.
- Sí... Supongo que será por el buen trato que estoy recibiendo, ¿no? - al parecer Derek confundió eso con un cumplido que comenzó a soltar pequeñas risas nerviosas
- Es mi trabajo después de todo Alexander. - siempre que me habla Derek, parece que lo hace como si nos conociéramos de hace años, lo que me genera mucha confianza
- Cierto, es tu trabajo, pero... ¿Aceptar cuidar de mí también fue parte de tu trabajo? Hay más doctores y doctoras, ¿por qué tú? ¿O fue todo a la suerte? - esa pregunta ya llevaba hace tiempo rondando en mi cabeza, pero Derek se puso nervioso
- Tú sabes que Ryan me pagó para que yo cuidara personalmente de ti. - sonreí
- Hmm... Es difícil de creer eso, pues el señor Black no aceptaría por nada que ningún hombre se acercara a mí. - ya me lo había demostrado con Will después de todo - Intenta buscar otra excusa porque esa, no me la creo. - ante ello Derek se puso más nervioso tratando de buscar la respuesta en su libreta - ¿Por qué Derek?
- Yo acepté cuidarlo personalmente señor Smith.
- ¿Y por qué harías eso? - Derek prosiguió con un suspiro
- Porque cuando te vi en el hospital mientras te estaban trasladando, no pude evitar ver tu cara. - ahora tengo más dudas
- ¿Mi cara? ¿Qué tiene mi cara?
- Inocencia, tristeza, fortaleza y muchas ganas de salir adelante. Cuando te vi en aquellos instantes, sentí todo eso al verte y no quería quedarme de brazos cruzados cuando sé que alguien quiere seguir adelante ya que por eso, estoy aquí. - esos nervios suyos cambiaron por una seriedad y firmeza que me dejaron sorprendidos - Pero también te vi tan joven y con muchos deseos de cumplir cosas y no siempre puedes apreciar eso en todos los que tienen que llegar aquí por alguna desgracia. - quede en completo silencio - Por eso yo personalmente decidí hacerme cargo de ti, cuidar de ti y siempre preocuparme por ti.
- Eso... Es muy amable. Puedo notar que este trabajo represente toda tu vida. - volví a sonreír - Gracias por cuidar de mí Derek. Prometo no defraudarte y hacer que tus expectativas terminen cambiando. - Derek era realmente bello cuando sonreía y dejaba ver ese lado amable y lindo de él
- No me prometas nada, hazlo y demuestra que puedes.
Asentí y para ello, los brazos de Derek rodearon mi cuello para atraerme a él en un cálido y suave abrazo. Derek seguía siendo cómodo y suave aunque tuviera ropa encima, pero podía sentir lo cómodo que era todo el vello corporal que posee.
Por mi parte, cerré mis ojos para disfrutar de aquel momento y podría jurar que mi corazón estaba latiendo de felicidad y emoción. Estar así con Derek me hacía sentir cada vez más esperanzas.
Espero mis sentimientos no cambien demasiado para ninguno.
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Innecesariamente oportunos
RomanceToda una vida feliz, tenia la mejor mujer de todas, tenia el mejor trabajo... pero si no fuera por una decisión una estúpida decisión... ¿O sera buena decisión? No lo se, pero ellos dicen que ya no soy igual que antes