CAPÍTULO 15

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Muchas cosas no han pasado desde que Will vino a visitarme. Los días que pasaba se volvían más bien una condena y tortura pues ni Ryan venía a verme. Sé que tiene ocupaciones como todo el mundo y por eso no estoy molesto.

Por suerte siempre he tenido la compañía de Derek y es bastante acogedor por su simple sonrisa que siempre carga consigo. A veces me resulta contagiosa y le devuelvo una que otra sonrisa y no sé si sea por amabilidad o por otra cosa.

- ¿Puede decirme cómo se siente señor Alexander? - me preguntó Derek quien siempre estaba al lado mío

- Estoy bien. Quizá cansado por el esfuerzo que hice el otro día. - me refiero al día en el que Ryan vino con su mala actitud y arruinar todo - ¿Hay algún problema?

- Perfecto. - sujeto una libreta que mayormente portaba mientras escribía en ella ignorando mi pregunta - Son excelentes noticias las suyas.

- Sí... Supongo que será por el buen trato que estoy recibiendo, ¿no? - al parecer Derek confundió eso con un cumplido que comenzó a soltar pequeñas risas nerviosas

- Es mi trabajo después de todo Alexander. - siempre que me habla Derek, parece que lo hace como si nos conociéramos de hace años, lo que me genera mucha confianza

- Cierto, es tu trabajo, pero... ¿Aceptar cuidar de mí también fue parte de tu trabajo? Hay más doctores y doctoras, ¿por qué tú? ¿O fue todo a la suerte? - esa pregunta ya llevaba hace tiempo rondando en mi cabeza, pero Derek se puso nervioso

- Tú sabes que Ryan me pagó para que yo cuidara personalmente de ti. - sonreí

- Hmm... Es difícil de creer eso, pues el señor Black no aceptaría por nada que ningún hombre se acercara a mí. - ya me lo había demostrado con Will después de todo - Intenta buscar otra excusa porque esa, no me la creo. - ante ello Derek se puso más nervioso tratando de buscar la respuesta en su libreta - ¿Por qué Derek?

- Yo acepté cuidarlo personalmente señor Smith.

- ¿Y por qué harías eso? - Derek prosiguió con un suspiro

- Porque cuando te vi en el hospital mientras te estaban trasladando, no pude evitar ver tu cara. - ahora tengo más dudas

- ¿Mi cara? ¿Qué tiene mi cara?

- Inocencia, tristeza, fortaleza y muchas ganas de salir adelante. Cuando te vi en aquellos instantes, sentí todo eso al verte y no quería quedarme de brazos cruzados cuando sé que alguien quiere seguir adelante ya que por eso, estoy aquí. - esos nervios suyos cambiaron por una seriedad y firmeza que me dejaron sorprendidos - Pero también te vi tan joven y con muchos deseos de cumplir cosas y no siempre puedes apreciar eso en todos los que tienen que llegar aquí por alguna desgracia. - quede en completo silencio - Por eso yo personalmente decidí hacerme cargo de ti, cuidar de ti y siempre preocuparme por ti.

- Eso... Es muy amable. Puedo notar que este trabajo represente toda tu vida. - volví a sonreír - Gracias por cuidar de mí Derek. Prometo no defraudarte y hacer que tus expectativas terminen cambiando. - Derek era realmente bello cuando sonreía y dejaba ver ese lado amable y lindo de él

- No me prometas nada, hazlo y demuestra que puedes.

Asentí y para ello, los brazos de Derek rodearon mi cuello para atraerme a él en un cálido y suave abrazo. Derek seguía siendo cómodo y suave aunque tuviera ropa encima, pero podía sentir lo cómodo que era todo el vello corporal que posee.

Por mi parte, cerré mis ojos para disfrutar de aquel momento y podría jurar que mi corazón estaba latiendo de felicidad y emoción. Estar así con Derek me hacía sentir cada vez más esperanzas.

Espero mis sentimientos no cambien demasiado para ninguno.

Innecesariamente oportunosWhere stories live. Discover now