❤🔥Jugueteo con los dedos🔥❤

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Cierto moreno se arreglaba informalmente en su habitación, bastante preocupado por lo que estaba a punto de hacer. Llevaba años colado por Allura, la chica más popular y bonita de la Universidad. Siempre había sido invisible ante ella, y no fue hasta que su mejor amigo y compañero de habitación Keith Kogane lo empujó en frente de la morena que la muchacha comenzó a verlo y a prestarle atención.

Flashback

No lo sé hombre... mejor no, sólo haré el ridículo. —espetó Lance con una pequeña caja color roja con chocolates dentro, los favoritos de la peliblanca, según había escuchado por ahí. Keith rodó sus ojos molesto por el comentario de su amigo.

—Más ridículo te ves diciendo esas cosas. —agregó Keith cruzándose de brazos con el ceño fruncido.

—Hombre, se supone que eres mi mejor amigo, deberías apoyarme, no destruirme más. —se quejó el moreno con orbes zafiro, hipnotizantes para su amigo azabache, aunque no lo sabía.

—¿Quieres ayuda? —preguntó Keith con una sonrisa de lado y alzando una ceja, mirando detrás del hombro de Lance, donde observó a la muchacha de los sueños de su compañero de habitación salir del salón más cercano. Lance asintió frustrado. Keith ladeó su cabeza y empujó levemente al castaño hacía atrás, haciéndolo tropezar con sus pies y caer torpemente frente a la morena quien detuvo su camino.

—¡Oh Dios! ¿Estás bien? —cuestionó la ojiazul con un semblante de angustia, las mejillas de Lance se volvieron rosadas y con bastante dificultad se puso de pie frente a la muchacha. —Esa fue... una dura caída. —comentó con una leve risa tierna salir de entre sus labios.

—E-eh... ¡E-estoy bien! Estoy genial... de hecho... —Comenzó a decir, volviendo su mirada hacia el azabache, quien le guiñó un ojo y alzó sus pulgares en señal de apoyo. Volvió su mirada a la atenta de la morena y le sonrió. Miró la caja de chocolates que sostenía entre sus manos y reaccionó. —¡Oh! Casi lo olvido... estos son... para ti. —Lance extendió los chocolates a la morena. —Son tus favoritos... sé que suena extraño porque no nos conocemos y simplemente llego con una caja llena de tus chocolates preferidos que me costaron 350 dólares más la camisa favorita de mi compañero de habitación de My Chemical Romance, pero eso era... realmente irrelevante... —comenzó a tartamudear como muestra de su nerviosismo. La amiga que acompañaba a la morena, Romelle, rió con ternura tal y como Allura.

—No es tan extraño. Es tierno. —contestó la morena. Mientras tanto, detrás de Lance y Allura en pleno acto de ternura, Keith miraba con el ceño relajado, y una pequeña sonrisa de lado. No era difícil admitir para sí mismo que gustaba de su mejor amigo desde hace ya tiempo, incluso mucha gente lo sabía, pero era obvio que el moreno no. Pero lo que realmente quería era que Lance fuera feliz con quien fuese, por lo que hizo todo lo que pudo para cumplir los sueños de su compañero, incluso vender su camisa de su banda favorita, cosa que le dolió. Le bastante.

Momentos después, mientras Keith estaba perdido en sus pensamientos, Lance volvió a donde estaba el azabache con un sonrojo muy notorio y una sonrisa de bobo enamorado, tal y como Kogane solía mirar al castaño de lejos.

—¿Cómo te fue? —preguntó Keith volviendo a sonreír, la lengua de Lance permanecía con un calambre de lo aturdido que estaba por hablar con la morena, quien al final le había regalado un beso en la mejilla, dejando una marca de labial rosa pálido.

—Y-yo... e-eh... Jejeje...—Lance no podía formular ni una simple oración, Keith sonrió con gracia y puso su mano en el hombro del cubano hipnotizado.

—De nada. —replicó guiñándole un ojo amistosamente. Lance le sonrió cálidamente y le dio un leve golpe amistoso en el hombro, haciendo reír a Keith. Ambos volvieron a su recámara en la residencia, Lance tomó una ducha mientras que el pelinegro miraba la televisión como regularmente lo hacía, cambiaba de canal constantemente, pues nada le llamaba la atención. Finalmente, tras tener que escuchar al castaño cantar desafinadamente en la ducha, momento del día que el pálido más disfrutaba, Lance salió de la ducha para cambiarse en la habitación, mientras Kogane respetaba de su privacidad y mantenía su mirada fija en el televisor.

30 días OTP [LAITH/KLANCE]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora