Tarde

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(19 de Mayo, Alba)

Apenas veía la luz, los disparos... Habían dejado de sonar. Mi cabeza, todo estaba dando vueltas. Mi perro, seguía dormido. Lo cogí, agarré mis cosas, no podía recordar lo que había sucedido. ¿Habíamos sido salvados por alguien? 

Sí. Unos soldados, podía recordarlos, había cuerpos en el suelo, indicios de una batalla. ¿Qué era lo que estaba pasando? Encontré un reloj en el suelo. Daba de hora las 5:02 am. 

No era posible. ¿Había estado en el suelo, un día entero, con cualquier peligro allí afuera? Era muy sospechoso, alguien había de observarnos. Intenté buscar a alguien o algo. Pero estaba muy oscuro, sólo era la luz de un poste eléctrico, lo que me dejaba ver. No tenía idea de donde estaba. Supuse que estaba siendo movido por un grupo de bandidos pero luego del golpe, no supe por donde empezar.

Comencé a caminar derecho, buscando algún refugio. Las única luces que encontraba, eran las de los postes y algunos carros. Pude divisar a algunas figuras caminando deformementes. Eran infectados. Intenté moverme despacio, había una lata en el piso. Nos escucharon.

Me escondí en un carro, algunos de ellos vinieron hacia nosotros. El Husky comenzó a despertarse, se asustó un poco. Uno de ellos nos vio. Nos rodearon en menos de un minuto. A diferencia de los otros infectados que había visto antes. Estos eran mucho más rápidos, se veían más horribles y hasta eran más violentos también. Intenté abrir la puerta pero la forzaron. Eran fuertes. Parecían muy distintos a los otros. Comenzaban a romper los vidrios. 

No perdí la esperanza. Miré hacia atrás. El auto en el que estábamos tenía de esos asientos "secretos" (lo eran para mí) donde si jalabas la silla de atrás, estarías en el baúl. Quité la silla y entré.

¡Alguien había dejado el baúl medio abierto! De unas 3 patadas, pude abrirlo y me dispuse a escapar. Tenía varios infectados atrás,  dos a mi izquierda, 3 a mi derecha, y... Cientos al frente. Pude divisar una luz diferente a las demás al fondo. Eran unas letras eléctricas. Lo tomé como objetivo, los otros lugares estaban completamente oscuros. Agachado, un poco asustado, corriendo y con el Husky en mis brazos, corrí hasta ese lugar. 

Varios infectados intentaron agarrarnos, pasé varias veces por muchos carros, conté como al menos 15 veces, la entrada estaba despejada. Era un edificio administrativo. Pero, ¡tenía un candado en su puerta! Escuché a los infectados venir por mí, sin pensarlo, saqué la .45 y volé el candado. De una patada, abrí la puerta, solté al perro, cogí unas sillas y rodé mesas. Barriqué la puerta en prácticamente 25 segundos. No era suficiente, estos infectados estaban destrozándola. ¡Si tan sólo hubiera encontrado otra forma de entrar!

Miré hacia mi derecha, dos ascensores, una oficina y escaleras. El ascensor estaba dañado, las escaleras estaban oscuras. Entré a la oficina, encontré otras escaleras y subí al segundo piso del edificio. Eran 10 pisos. Escuché cuando derrumbaron la puerta.

Después, oí que alguien preparaba su arma detrás de mí...

"Nunca acaban las sorpresas." Me dije a mi persona.

La última oportunidad (The Last Stand)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora