Keith entró a la habitación del moreno en busca de algo de atención. Echándose en la cama de espaldas.
—¿Qué ocupas Keith? —preguntó Lance, al ver al azabache echado a un lado suyo.
—Estoy aburrido Lance... no quieres, ¿jugar a algo? —preguntó Keith, con un tono sugerente. Lance se había percatado de ello, pero quería ver que tan desesperado estaba el pelinegro.
—Claro, ¿qué quieres jugar? —preguntó el cubano. Keith se puso de rodillas a su lado y se alzó de hombros.
—No lo sé... ¿qué tal si...? —la mano del azabache hizo un camino desde el hombro izquierdo del moreno hasta su muslo, apretándolo suavemente, mientras miraba los labios y los ojos del castaño de manera intermitente. —¿hacemos algo sucio...? —preguntó el azabache en un susurro. El latinoamericano, sabía muy bien a lo que se refería el azabache, y si bien la propuesta era bastante tentativa, quería jugar con el de tez pálida.
—¿Algo sucio...? —preguntó sonriendo, a lo que Keith asintió mordiendo su labio inferior con una débil y perversa sonrisa. —Podríamos ir a la cocina y hacer una guerra de comida, ¿qué te parece? —preguntó Lance, Keith frunció el ceño confundido.
—¿Qué? No, no. Lance, no me refiero a ese tipo de juego sucio. Me refiero al "otro" tipo de juego sucio. —replicó Keith. Lance fingió pensarlo.
— ¡Aah! ¿Hablas de jugar en el lodo? Por que debo recordarte que estamos en el espacio. O quizá jugar con plastilina o barro, eso sería divertido también. —agregó Lance, desesperando levemente al azabache.
—Lance... sabes perfectamente a lo que me refiero. —comentó ya frustrado el ojivioleta.
—Mmm... no creo saberlo, ¿me refrescas la memoria? —preguntó Lance de manera perversa, Keith, levemente excitado por el tono de voz del castaño, se sentó sobre él apegando ambos torsos, haciéndole sentir al moreno su creciente erección.
—Tengamos sexo Lance... Por favor... —pidió el azabache perdiendo el control. Lance pasó sus manos por su cintura y levemente a su trasero.
—¿Qué tanto lo quieres Keef? —preguntó el moreno, estrechando al azabache contra su cuerpo, sintiendo su entrepierna más cerca de su vientre, provocando un jadeo del otro.
—M-mucho... te deseo mucho... —contestó Keith sonrojado, tomando a Lance por los hombros. El moreno sonrió y besó los conocidos labios del azabache, sintiendo cómo éste le correspondía de inmediato, paseando sus manos por su cuello y hombros.
En un rápido cambio de posiciones, Lance quedó sobre Keith en la cama, besando su cuello, mientras las manos aún enguantadas del pelinegro se paseaban por su espalda, mientras suspiraba y soltaba uno que otro gemido. Ambos se deshicieron de sus prendas exteriores, quedando en ropa interior. Lance, separó su rostro del del azabache, bajando su mano hasta sus apretados bóxers, masajeando el miembro del pelinegro por encima de la tela levemente mojada de presemen.
—Me gusta verte así Keith... Tan vulnerable. —comentó Lance, mientras Keith, apretaba sus ojos, mientras lágrimas de placer escapaban de sus lagrimales. Sus mejillas infladas y rosas, sus labios hinchados de tanto ser besados, y su cabello pegándose a su frente debido al sudor.
—Cá-cállate Lance... ¡Ah! ¡Mmh...! —contestó Keith a duras penas, debido a la cantidad de gemidos que emitía bajo el toque del moreno. Quien retiró ambas prendas de ropa interior, quedando ambos desnudos.
—¿Quieres que te... prepare? —preguntó Lance, pues sabía que dependiendo de que tan desesperado y necesitado estaba el azabache podrían tener sexo con dilatación previa, o sin dilatación previa.
—S-sólo un poco... —respondió, Lance alzó sus dedos, a lo que Keith los acogió en su boca lamiéndolos de manera "sexy", mientras un camino de saliva iba abandonando su boca, cayendo por su mentón. Lance gimió al ver tal acción, sintiendo su miembro palpitar debido al placer visual que recibía.
Cuando sacó sus dedos los reemplazó por su lengua, inspeccionando la cavidad bucal del azabache, quien pasó sus brazos por el cuello del cubano. Lance bajó su mano hasta la rosada entrada del azabache, tanteando territorio, haciendo gimotear a Keith en medio del beso. Finalmente introdujo un dedo, recibiendo un quejido por parte del de menor estatura, quien al sentir las manos del moreno en su parte baja, separó más sus piernas y las elevó un poco, sintiendo la mano libre del castaño paseando por su pierna derecha, apegándola a un costado de su cuerpo, mientras seguían besándose.
Después de preparar la estrecha entrada de Keith con tres dedos, Lance se separó de los dulces labios hinchados del pálido, mirándolo jadear en busca de oxígeno. El moreno sonrió y tomando ambas piernas del ojivioleta, se acercó más a su destino. Lentamente introdujo su miembro en el ano dilatado del azabache, quien soltó un gemido desde lo más profundo de su garganta.
—¡AH! ¡Lance! <3 —Lance comenzó un con vaivén lento, desesperando al azabache, con una sonrisa perversa, y haciendo disfrutar al máximo al pelinegro, tomó su miembro y comenzó a frotarlo al mismo tiempo que lo embestía, convirtiendo a Keith en un lío de gemidos.
—¡La...Lance! ¡M-más rápido! Mmh... ¡Ah! ¡AH! —Keith sentía como sus dos untos dulces eran estimulados, y su orgasmo se aproximaba a él rápidamente, mientras su vientre se calentaba y estrechaba la hombría del moreno dentro de él.
—M-me ve...vengo... ¡Ah! ¡Keith! —Lance se corrió dentro del cuerpo del azabache, quien continuaba sin liberarse. A lo que el moreno continuó con el movimiento sobre el miembro del pelinegro, quien mantenía sus gemidos en un patrón erótico para Lance, quien sonreía al ver las expresiones y muecas de placer en el rostro del ojivioleta.
—¡La-Lance...! ¡Ah! ¡Mm..mm-me vengo...! ¡AH LANCE! —Keith finalmente se corrió soltando el nombre de su pareja, haciendo sonreír al moreno.
—Vaya Keith... No pensé que estuvieras tan desesperado. —comentó burlón el moreno. Keith se sonrojó.
—B-bueno... llevábamos tiempo sin hacerlo... —intentó excusarse Keith.
—Ajá si claro. Keith lo hicimos hace menos de tres días. —replicó Lance, Keith rodó sus ojos avergonzado por parecer un adolescente hormonal y urgido. —Pero no importa, me agrada. —contestó, inclinándose sobre Keith, como si estuviera haciendo lagartijas para robarle un tierno y dulce beso, el cual Keith correspondió lentamente.
—¿Quieres tomar un baño? —preguntó Keith, acariciando el cabello en la nuca de Lance.
—¿Esa fue una invitación a tomar una ducha o tener sexo en la ducha? —cuestionó Lance.
—No lo sé, solo hay una manera de averiguarlo. —comentó el azabache, con una media sonrisa de lado.
—No sé si debería confiar en ti, Mullet urgido. —espetó Lance, Keith sonrió.
—Tendrás que tomar el riesgo. —contestó atrayendo al moreno a otro beso breve y cálido.
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30 días OTP [LAITH/KLANCE]
أدب الهواةOtra historia de las muchas que hay de 30 días de OTP Challenge.