Qué viaje más largo. Me sentía agotada, muy agotada. Al llegar a Alemania lo primero que hice fue tomar mucha agua porque me sentía deshidratada y pensaba en la cara que iban a poner todos al verme.
Sin embargo no tuve fuerzas, no tenía fuerzas y me daba miedo desmayarme de un momento a otro de camino a mi casa aunque fuera en taxi, por ende sentí que no tuve más remedio que hospedarme en el hotel que quedaba justo al frente del aeropuerto, menos mal traía una buena cantidad de dinero que pronto tendría que devolverle a Dinah. No me importaba que fueran las nueve de la mañana puesto que sentí que no había tenido noche por partir a las seis de Recife y llegar por la mañana a Berlín, y dormí más o menos hasta el medio día; después de comer cualquier cosa creí prudente ahora sí iría a casa.
Me paré en el umbral de la puerta y después de tomar un largo suspiro toqué tres veces con la cabeza gacha. Sentía que me había ausentado por años.
Lauren tambaleó y se puso tan pálida cuando me vio como nunca se había puesto y sus ojos parecían fuera de órbita. Intentó decir algo pero no logró ni balbucear nada. Ladeé la cabeza varias veces con resignación y apretando los labios. -No tienes qué decir nada- alcé los hombros.
-¡Taylor!- al fin logró pronunciar aterrada y se hizo a un lado para dejarme pasar. -Explícame.
-Me engañó con otra- pensé que su cara iba a ser de terror pero fue más de shock sin hacer mayores gestos en el rostro. Suspiré y le conté todo con detalles.
-Derek... Es un idiota. Lo hizo por venganza Taylor. No porque de verdad la quisera.
-Yo sé que algo se despertó dentro de él hacia ella.
-Ay Taylor- agachó la cabeza con pesar. -Seguramente... hay algún hombre mejor para ti- ya no me salían más lágrimas, asentí. Mi teléfono que estaba sobre la mesa empezó a sonar a pesar de que estaba tan descargado. No vi quién era pero Lauren sí y tomándolo contestó.
*Hola,*- habló seria en alemán. *-¿Quién eres?... Mmm, no. Ya no lo estaba. Seguramente ya se olvidó de ti. Oye un poco más de respeto. Soy su hermana. A mi lado. No, dudo que quiera*- escuché cómo gritaban a través de la línea pero no pude entender qué, y ella se apartó el celular del rostro aturdida.
-Lauren ¿quién es?- No dijo nada pero sus ojos me lo indicaban.
-Te hará daño Taylor- sentenció apartandose cuando intenté safarle el teléfono de las manos.
-¡Lauren obedéceme!- con el ceño fruncido me lo paso con mucha lentitud. Tragué y respiré hondo viendo el nombre en la pantalla.
*-Hola Derek*- cerré los ojos y hablé firme para que entendiera mi postura.
*-Taylor*- su voz se escuchó apagada.
*-Derek, no tengo mucho tiempo. Es mejor que hables rápido.*
Escuché su suspiro. *-Todo pasó tan súbitamente,*- calló. -*Sé lo que debes estar pensando. Y yo también lo pienso y lo admito. Soy un... maldito bastardo, iluso... Y todo lo que te puedas imaginar. Y lamento lo que sucedió, lamento no haberte creído desde un inicio. No tenía que haberle creído a Lizz. Las personas que son malas jamás lo dejan de ser Taylor. No sé que ha estado pasando conmigo he estado muy confundido.
*-¿Qué me estás diciendo con eso Derek? ¿Qué reaccionaste demasiado tarde, cuando llegué a Alemania y ya no hay forma de deshacer las cosas?*
*-Sé que suena mal pero sí.*
*-Derek, ya no hay espacio en tu corazón para mí. Ella ocupó mi lugar. Y no tienes que estar llamándome sabiendo que lo que está hecho no sé puede enmendar. Además tampoco puedes estar cayendo en la misma trampa una y otra vez, dejándome y volviendo con ella y luego volviendo para llegar a la misma conclusión; si realmente me amaras no habrías hecho eso y más bien me habrías creído a mí.*
*-Oye, esto no va a ocurrir de nuevo. Sé que no hiciste nada malo y fue culpa de ellos. Estoy muy avergonzado por todo contigo.*
*-Pero acepta lo que sientes por ella. Si no no te le habrías tirado en plancha.*
*-Yo... Taylor, creí que había cambiado. Entonces pensé volver a reanudar ese sentimiento muerto de mi adolescencia, ya que tú me habías fallado.*
*-Pero...*
*-Pero me volvió a usar- negué con la cabeza.*
*-¿De qué forma Derek?*-, le pregunté para que tuviera que decirlo y que le doliera más.
*-De casi... La misma maldita forma. Sólo que esta era por venganza, no por dinero.*
Sentí como si la cara se me hubiera caído. Como si a la que le hubiera partido un rayo hubiera sido a mí. Me tapé los ojos y empecé a llorar desconsolada una vez más. Él podía escuchar mis sollozos a través de la línea.
*-Taylor, sé cómo te estás sintiendo y eso me destroza.*
*-No quiero que me toques, jamás me vas a tocar sabiendo que ya la tocaste a ella primero.*
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Estando en Berlín - (Manuel Neuer)
FanfictionDerek Hoffman (Manuel Neuer) celebridad del deporte es víctima del impacto de un rayo en su espalda y su condición amenaza poner en riesgo su carrera. Taylor Samuelsen universitaria norteamericana acaba de mudarse junto con su familia a Alemania y b...