O23 | YOU ALREADY FORGOT ME? II

5.8K 315 43
                                    

Frank Adler

Oía como Frank me contaba acerca de su vida en estos últimos años

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Oía como Frank me contaba acerca de su vida en estos últimos años. Hace días estaba intentando enamorar a Frank, y lo poco que había logrado es que se abra conmigo para contarme de su trabajo y de Mary.

De alguna manera me emocionaba ver como ganaba poco a poco la confianza del rubio, y por eso mis esperanzas eran altas.

-lamento lo de tu hermana, Frank- dije, colocando una mano sobre la suya, él se apartó. Suspiré cabizbaja.

Oímos unos suaves toques en la puerta. Los suaves pasos de Mary sonaron y luego la puerta se abrió, mostrando a una mujer de cabello oscuro con rulos. 

Mi mirada se dirigió al rostro de Frank, donde una pequeña sonrisa se habia formado mientras observaba a la morena. Tragué en seco.

-maestra, que está haciendo aquí?- preguntó el rubio, levantándose de su asiento y acercándose a la de rulos. La mirada de la mujer se dirigió a mi y le dediqué una falsa sonrisa, en forma de saludo.

-queria hablar con usted por el comportamiento de Mary- respondió. Ambos se dirigieron a la salida y mantuvieron una privada conversación, haciéndome sentir mal al notar que estaban ignorándome.

Suspiré y tomé mi cabello con frustración. La aparición de la Morena me hizo dar cuenta que problamente Frank ya había encontrado a otra persona que pase desapercibida.

-estas triste- oí una aguda voz a mi lado. Mary estaba mirándome fijamente a un lado de mi.

-no, no lo estoy- negué, sonriéndole a la pequeña.

-es por Frank, no es así?- preguntó. La observé, Mary era una niña muy inteligente, lo suficiente como para notar lo que ocurría entre el rubio y yo. Asentí, rendida -que pasó entre ustedes?- quiso saber.

-bueno, en pocas palabras...arruine la increíble relación que tenia con tu tío- dije con disgusto.

-no te ves malvada, eres más bien como una perla de mar- la miré confundida al no entender la referencia -te escondes cuando te sientes asustada o agobiada. El amor que tuviste con mi tío en un pasado habrá sido lo suficientemente intenso como para agobiarte- quedé sin palabras por un momento ante las sabias palabras de la niña que rondaba los siete años.

Iba a responder, pero un agitado rubio regresó y tomó asiento donde minutos atrás se hallaba. Apreté mis labios al verlo y decidí cambiar de tema.

-les parece que pidamos pizza?- ofrecí. La niña se vio emocionada con mis palabras, pero por otro lado, estaba Frank quien parecía tener su mente en Marte.

-tio Frank- lo llamó la niña -quieres cenar pizza con Zaira?- el rubio salió de su nube de pensamientos y observó a su sobrina, luego me dirigió una rápida mirada.

-no, lo siento nena, pero debo irme. Te dejaré con Roberta- le contestó. La niña lo observó con decepción en su rostro.

-yo puedo cuidarla hasta que regreses- hablé, llamando la atención de ambos. La rubia sonrió, mientras que su tío me dirigió una mirada cansada. Pero aún así no se negó.

__

-Frank hablaba de ti en algunas ocasiones- comentó la niña, ayudándome a recoger los trastes luego de disgustar una deliciosa cena de comida chatarra -nunca dijo tu nombre, pero siempre te describió tal cual eres-

-encerio?- le sonreí.

-sip. Siempre quise conocerte- reveló, dedicándole algunas caricias a su gato de un ojo -aunque eres muy diferente a la señorita Bonnie, supongo que sus gustos cambiaron- frené mis acciones cuando oí sus palabras.

-tu docente es algo de Frank?- pregunté, rogando en mi interior que su respuesta sea negativa.

-ellos hablan seguido- contestó, encogiéndose de hombros. Asentí con algo de disgusto -puedo darte un consejito?- nuevamente asentí -está claro que Frank aún no te superó, pero Bonnie está interfiriendo en eso, es como si quisiera hacerlo olvidar. Y tú no puedes permitir eso, debes hacer algo antes de que sea demasiado tarde-

-pero ya es tarde, Mary- mi respiración tembló -ocho años tarde, para ser precisa-

-mi tío siempre dice que nunca es tarde- el gato largó un maullido en mi dirección. Una lámpara de prendió en mi mente y no pude evitar exaltarme un poco, captando la atención de ambos individuos.

-te enojarias conmigo si te dejo con Roberta?- le pregunté.

-la pizza que me compraste lo compensa- sonrió y tomó el gato entre sus brazos, dirigiéndose a la puerta trasera -tio Frank debe de estar en el club del pueblo, pasa casi todas las noches ahí- y la niña salió, indicandome que era el momento de ir por el hombre que vagó por mi mente más de ocho años.

__

Estacioné el coche frente a las puertas de aquel bar que alguna vez visité con el rubio de ojos claros. Mordí mi labio inferior con nerviosismo y comencé a moldear posibles frases de decirle a Frank para sonar convincente.

Mientras caminaba hacia la entrada del bar, una extraña opresión en mi pecho se intensificaba con cada paso que daba. Un raro sabor lleno mi boca y, por un momento, una ansiedad lleno mi cuerpo.

Cuando ingresé, busqué con la mirada, entre las mesas, aquella cabellera rubia que conocía demasiado bien. Aquella cabellera que acariciaba en los momentos tiernos, y la cual tiraba en los momentos de pasión.

Pero el aire quedó atascado en mi garganta. Observé aquel beso, entre la morena y el ojiazul. Mis ojos se llenaron de lágrimas mientras un escalofrío se apoderaba de mi columna vertebral.

Quise creer que eran un juego que mis ojos me estaban mostrando, pero no, aquel beso era tan Real como apasionado. Y supe que no había nada para hacer.

Negué levemente y caminé a la salida del lugar, sin querer ver más de aquella escena que rompió mi corazón por completo. Lo había perdido, hace tiempo lo había hecho, pero nunca lo quise aceptar.

Necesitaba ver para creer, y cuando lo hice, un dolor inundo mi corazón. Un dolor del cual jamás me desharía, y con el que aprendería a vivir.

Adiós, Frank Adler. Para siempre...

__

Parte dos del shot anterior. Perdón, no tenia ideas pero no quería dejarlos con las ganas.

❝𝗢𝗡𝗘 𝗦𝗛𝗢𝗧𝗦❞  CHRIS EVANSDonde viven las historias. Descúbrelo ahora