Creo que nos estábamos volviendo un poco locos con la habitación del hotel, cuando abrí los ojos estaba en el suelo cubierto por una frasada y sobre un montón de cojines cerca de la estufa con forma de chimenea, estaba caliente a morir, las noches aquí eran frías pero las mañanas calurosas y las tardes eran el mismo infierno.
Apage la esrufa y me quedé viendo como Elizabeth y Evan dormían tomados de la mano, yo también estaba sujetando su mano antes de levantarme, me estire y mire de nuevo hacia abajo, este hotel era realmente impresionante, estábamos en el piso quince lo que hacia que la vista casi te provocará vertigo, suspiré mientras esperaba a que esos dos niños despertarán.
Pasaron solo diez minutos en los que me duche y me vestí, cuando volví a la habitación Evan se estaba levantando, dejo a Elizabeth en la cama, ella ya se removia iba a despertar en cualquier momento.
- Bueno días - dijo Evan mientras tomaba toallas limpias del closet blanco junto a la cama de dos plazas
- Buenos días - le respondí mientras me sentaba junto a Elizabeth que ya había abierto sus ojos
- ¿Que hicimos anoche? - me preguntó Evan, me reí de solo recordarlo
- Empezó con Elizabeth diciendo que jamás había hecho un fuerte con sábanas y almohadas cuando era pequeña...- apunte al piso - la ayudamos a saber que se sentía y una cosa llevo a la otra - se observó a sí mismo solo en ropa interior y Elizabeth que solo llevaba puesta su braga
- Ya me acorde...- el también sonrió mientras Elizabeth se cubría con la frazada tratando inútilmente de esconder su sonrojado rostro
- Hola - dijo ella, su voz malanera era gutural casi me sorprendió un poco, los tres abrimos los ojos - que mierd...
- Parece que te hicimos girtsr mucho anoche- dijo Evan
- Los vecinos vinieron a quejarse - agregue yo
- ¿En serio? - preguntó Elizabeth sorprendida
- No estabas atenta a eso, cuando fui a abrir la puerta seguías gimiendo con fuerza - termine de decir y ella cubrió su rostro con sus manos
Evan las apartó y trato de darle un besa pero ella cubrió si boca, cierto que no le gustaba eso.
- ¿Es en serio? - se quejo Evan
- Si - le respondió Elizabeth con su ceño fruncido - sabes que odio el aliento mañanero...
En estos días lo había notado, no le gustaba hacerlo en las mañanas tampoco, le gustaba la limpieza, algo que de hecho compartíamos pero a Evan le daba igual, se abalanzó sobre ella dándole un abrazo de oso.
- ¿¡Que haces!? - le gritaba, yo miraba muerto de risa el espectáculo
- Te has tragado cosas peores que salen de mi cuerpo y te niegas a darme un beso de buenos dias - Elizabeth se volvió a sonrojar y a mi ya me dolía el estómago de la risa
- ¡Imbecil! - le gritaba Elizabeth mientras le lanzaba cojines adiestra y siniestra
Toda la risa se acabó cuando mi hermano terminó en el suelo y Elizabeth en el baño dándose una ducha después de dar la amenaza final...nada sexo el día de hoy, mi hermano y yo cruzamos miradas.
- No me mires así...- me dijo el
- ¿Así como? - le pregunté inocentemente sin despegar mis ojos de los suyos
- Con cara de que me arrancaras la cabeza en dos segundos - sonreí inocentemente, mi sonrisa de publicidad engañoza, de esas que vez en las galletas que te harán subir diez kilos pero son "dieteticas"
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Tres corazones una relación, recuerdos perdidos ❦ SEGUNDO LIBRO
RomanceEthan: Cada vez que trato de recordar a mi cabeza solo viene fuego, llamas rodeando mi cuerpo...por quién me arriesgue...no lo recuerdo Evan: Recuerdo que trataba de proteger a alguien... quién eres...por qué no te recuerdo pero mi corazón duele po...