El cuaderno.

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Estuvimos un rato comprando ropa, Ana escogía con mayor rapidez y nos molestaba a todas para apurarnos a probarnosla.

Ana: ¿Quieren apurarse? -estabamos todas en los probadores, solo la escuché

Nora: oye nena bájale a tu estrés por favor

Ana: son las 2 pm, tengo hambre, quiero ir a comer

Me sentía agobiada, ya había comprado lo suficiente, me quite la blusa que traía puesta y salí, sin decirle nada a Ana me senté junto a ella a esperar. 

Poco a poco fueron saliendo y después de pagar fuimos a un restaurante, nos la.pasamos bien, hasta Anna pareció disfrutarlo por un momento. No olvide por completo los problemas que tenía, pero fue una buena distracción.

Eleanor: había algo que quería decirles -estaba sonriente.

Ana: ¿Buenas noticias?

Eleanor: más o menos, es sobre mi universidad, no logré entrar a mi primera opción, pero logré entrar a Brown, mi madre me dió ayer la carta -hasta Nora se emociono por ella

Tu: me alegro por ti, ni siquiera sabía que habías aplicado para Brown

Eleanor: necesitaba una segunda opción.

Julie: tu igual irás -me guiñó el ojo

Eleanor: algunas cartas se retrasan a veces.

Ana: bueno, brindemos, yo iré a Yale, Julie a Columbia, Ela a Brown y espero que ___ entre -aunque no lo decía muy convencida- y ojalá Nora no termine como una prostituta -sonrió y levanto su vaso de agua

Nora: salud -le sonrió cínicamente y chocaron sus vasos, hice lo mismo, a de más de Nora de ala única que no tenía universidad a Julie y Ana las ayudaron sus padre, Eleanor y yo preferimos hacerlo igual que cualquier otro, pero al menos ella había calificado sofá Brown

Nora: ¿Y como es que ___ no entro y tú si? -miró a Eleanor

Eleanor: ambas entramos, yo solo recibí antes la notificación.

Nora: es que con tus excelentes notas esperaba que mandaran al mismísimo presidente a notificarte

Tu: no hablemos de eso, por favor

Pagamos la cuenta y nos fuimos, caminamos a la casa con tranquilidad, el día era lindo, casi eran las 5, el sol no estaba radiante, estaba estaba bien, había unas cuantas brisas.

Nadie hablaba así que me fue fácil estar con mis pensamientos. Aún esperaba que mi carta de aceptación estuviera en camino, que quizá en esta semana mi madre llamaría para informarme. Pero tenía un pensamiento aislado: si no era aceptada en Brown y no tenía que irme a miles de kilómetros de aquí, estudiaría cerca de casa, sería más fácil poder estar con Logan, podríamos salir juntos, intentaría convencerlo de ir a la universidad el año entrante, lo presentaría a mis padres.

Me hacía sonreír el pensarlo, porque el peor escenario se convertía en lo que más quería. Mi padre estaría molesto de que no fuera a Brown como él, pero aún así terminaría una carrera, se que él me comprendería.

Mis pensamientos fueron totalmente interrumpidos por el clima, el sol desapareció, un gran aire trajo nubes gigantes, nos apresuramos para llegar a la academia sin que cayera la lluvia, peor fue imposible. A unas cuantas calles el agua comenzó a caer, o mejor dicho el cielo, fue tan de repente. Comenzamos a correr con las bolsas sobre nuestras cabezas, era trágico y divertido. En cuanto llegamos a la academia hasta Ana se reía de nuestra tragedia.

Nlra;: no que horrible se me corrió todo el maquillaje -se tocó la cara y mancho su mano

Julie: pareces perro mojado -y no lo tomo a malz hasta se río

Mientras nos reíamos y firmabamos el libro intentando no mojarlo mucho la señorita Mariel apareció junto a la señorita Mía siguiéndole el paso.

Todas: buenas tardes señoritas -les sonreímos

SrtaMariel: me temo que no lo son -estaban muy serias

Eleanor: ¿Pasó algo?

SrtaMariel: vayan a mi oficina por favor

Julie: ¿Podríamos cambiarnos? estamos empapadas

SrtaMia: me temo que tendrán que esperar.

Dejamos las bolsas en la entrada, nos mirábamos entre nosotras mientras caminabamos a la oficina, nos quedamos paradas frente al escritorio, las cortinas de la gran ventana estaban cerradas, lo cual hacia ver más oscura la habitación y no me dejaba mirar hacia la casa de Logan. Las señoritas entraron detrás de nosotras.

SrtaMariel: Como ustedes saben, cada determinado tiempo hacemos una revisión de las habitaciones -fue directo a su silla y puso las manos hechas un puño sobre el escritorio, la señorita Mía se quedó parada detrás de ella. Esperaba no asustarme, pudieron solo encontrar el celular.

SrtaMia: recordarán que esto suele ser cada ciertos meses y aún no planeabamos hacer una revisión.

SrtaMariel: pero está mañana recibí una nota anónima que me sugería hacer una revisión profunda a todas las habitaciones -quería mirar y matar a Ana, pero no quería hacer nada fuera de lo normal

Eleanor: ¿Paso algo en nuestra habitación? -ella miraba a Nora, esperando que cualquier cosa encontrada fuera de ella

Nora: ¿Por qué me miras? -dijó de mal genio

SrtaMia: comportense

SrtaMariel: no apoyamos los chismes, pero decidimos hacer caso al anónimo, todas las habitaciones cumplen las reglas, excepto la suya -se quedo callada unos momentos- y me temo que lo encontrado supera mis expectativas y me decepciona al saber que es de una de ustedes -abrió un cajón y saco el celular y mi cuaderno negro, se me hizo un gran nudo en la garganta.

Las demás se miraron entre todas, yo mantuve la mirada al frente, Julie y Ana sabían del celular, la sorpresa solo fue para Nora y Eleanor, pero nadie sabía nada sobre el cuaderno.

SrtaMia: ¿Alguien quiere decir algo? -me quedé muda.

SrtaMariel: las 5 saben que es una infracción grabé tener un aparato celular dentro de la academia -lo tomo y lo levantó- peor me temo que esto es lo de menos, aunque no le eso menos castigable. 

Nora: ¿Y el cuaderno que tiene?

SrtaMia: es lo que queremos saber

SrtaMariel: este cuaderno fue encontrado debajo de uno de sus colchones, podría pasar como un cuaderno más, pero al verlo -cerró los ojos- ver lo que contiene

SrtaMia: es indignante -estaba segura que ninguna imaginaba ni de chiste lo que había ahí.

Comenzaba a sentir ganas de llorar, de tirarme al suelo y suplicar perdón, que no dijeran nada sobre lo que había ahí, pero me quedé muda, inmóvil, casi inexpresiva por fuera, pero estaba en un infierno por dentro, mi vida estaba por acabar, ni siquiera me permitirían terminar el año, si entro a Brown no podré ir.

Ana: ¿Qué es lo que contiene? -estaba muy confundida

SrtaMariel: es una especie de diario, un diario sexual -todas abrieron los ojos- con palabras obscenas, descripciones explícitas y peor aún fotos propias, aunque es un poco difícil notar quien es, la mujer de estas fotos -levanto el cuaderno- no muestra su rostro completo, solo que su cuerpo -cada vez se sorprendían más- pero el hombre...

Eleanor: ¿Un hombre? -casi gritó

SrtaMia: creemos saber de quién es el diario

SrtaMariel: pero para evitar confusiones dejaremos que ustedes nos lo digan

Eleanor: Nora -dijó entre dientes

Nora: no es mío -la miro enojada y luego miro a las señoritas- no es mío

Eleanor: pues mío no es

Julie: no es mío - no me miraba, ella había dicho que me apoyaba, pero no sé metería en problemas por mi y agradecida que al menos no me delatara con la mirada.

Ana: mucho menos mío -dijó seria, solo estaba yo, cerré los ojos con fuerza y al abrirlos una lágrima salió

Tu: es mío -me contuve las ganas de llorar, todas me miraban sorprendidas.

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