-Kizana-
Al finalizar las clases del año pasado, como cada año me inscribí en una academia de teatro para hacer algo productivo en mis vacaciones, fueron semanas muy productivas, y este año pude ingresar a primera división, lo hubiera hecho antes, pero mi edad no me lo permitía.
Cuando empezó el segundo mes, empezaron también las audiciones para la obra que interpretaríamos este año, La Celestina, es una obra de comedia que termina en tragedia, es muy similar a Romeo y Julieta, el año pasado la obra que se presentó fue Romeo y Julieta, pero yo no tuve un papel importante porque no estaba en primera división, pero fui suplente, este año audicionaré para un personaje principal y estoy segura de que obtendré el papel.
Una semana después
Logré obtener un buen papel, soy uno de los personajes más importantes, lamentablemente no pude ser la Celestina por mi edad, pero pude obtener el papel de Melibea, estoy muy feliz, al fin después de tantos años luchando por mi éxito, este esta apunto de llegar a mi, tengo un papel protagónico, ya no soy una extra en la obra que solo va tener 2 o 3 lineas, no, ahora la obra tratará de mí.
Pasamos días ensayando para la obra, y todo salia a la perfección, durante los ensayos yo recibía muchos halagos de parte de los alumnos de divisiones inferiores, todos y todas me decían que querían lograr lo que yo hice, ya que soy la más joven en primera división, además conseguí un papel protagónico en mi primer año, eso no era algo que lograra cualquiera, mis padres y maestros estaban orgullosos y sorprendidos por mi talento, y como no estarlo, si yo fuera otra persona también me sorprendería de mi talento, claro que para mí no es sorpresa, ya que desde pequeña siempre me llamo la atención la actuación, y mis padres no dudaron en apoyarme, desde pequeña cada verano lo paso aquí, mejorando más y más mi talento artístico, sin mis padres no hubiera alcanzado ni logrado nada, mi madre soñaba con ser actriz, pero no pudo, porque su familia no la apoyaba, estudió administración de empresas y allí conoció a mi padre, tomaron caminos distintos, pero una tarde se encontraron en una reunión de negocios en Europa, se casaron y un año después nací yo, ellos me lo dieron todo, año tras año trabajaron para darme un buen futuro, y cuando mi madre descubrió que me gustaba actuar, ella no dudo en apoyarme, claro que con el tiempo fui desarrollando muchos más talentos, como el canto y baile, yo le debo todo amis queridos padres, ellos son lo que más aprecio en este mundo, incluso más que a mí, y mi forma de agradecerles y hacerles ver que no hicieron mal en apoyarme, será brillando en el escenario, después de todo, solo faltan dos días para que sea la obra.
(...)
Ya es viernes, y solo faltan minutos para que el telón se abra, muy bien, tu puedes Kizana, no has ensayado día y noche para no hacerlo bien, el director de la obra nos dijo que el teatro estaba casi completamente lleno, es bueno, más personas verán lo talentosa que soy.
-Kizana.
-Que pasa Sakura, estas nerviosa.
-No es eso, la familia Saikou vino a ver la obra.
-La familia Saikou, ha, por fin Megami se dará cuenta de que yo soy mucho más talentosa y hermosa que ella, ya vera.
El telón se abrió y la obra empezó, todo fue maravilloso, cuando terminamos y realizamos la reverencia final, mis padres fueron los primeros en aplaudir, La Celestina es la obra favorita de mi padre, le recuerda los días que pasó en Europa junto a mi madre, las rosas rojas caían al escenario, y el publico dio una ovación de pie, sin duda esto es lo que disfruto de las obras y del teatro, pronto todos esos aplausos serán para mí y solo para mí.
Mi mirada se cruzó con la de Megami, era muy obvio que no estaba feliz con lo bien que hice mi papel, ella estudió teatro un año e intento robarme el protagonismo, claro que en la obra final yo obtuve un papel más importante, y creo que aun le duele que alguien la haya superado en algo, dime Saikou, que se siente que los aplausos sean solo para mí, estoy segura que no te gusta estar entre el publico, los aplausos que yo recibo son por mi talento, pero los que tu recibes son por compromiso, solo los recibes por ser hija de una de las personas más importantes en Japón, no mereces esos aplausos.
Bajamos del escenario, nos quitamos el vestuario y nos dirigíamos en camino hacia la cena que había organizado la academia, al salir del teatro mis padres me abrazaron, ambos estaban felices, lamentablemente se tuvieron que ir, pues tienen una agenda apretada, llegue a la cena junto a mis compañeros, la academia había reservado en un restaurante que lucia muy elegante y por lo tanto caro, al entrar pude notar la sorpresa de mis compañeros, al parecer nunca habían estado en un lugar así, vaya que tengo suerte de tener padres con bastante dinero, nos sentamos en unas mesas que estaban en la terraza del lugar, tenia una hermosa vista de la ciudad, de las playas, el mar y la luna, nos trajeron la cena y todos comían, se nota que lo están disfrutando, y claro que yo también lo hago, la noche era perfecta, pero mi velada se arruino al ver a Megami y Kencho Saikou sentados en una mesa del lugar, pude notar como Megami me miraba, que tiene esa mujer en contra mía, soy mejor que tú cantando, bailando y actuando, ya superalo.
No deje que su presencia me quitara lo que me quedaba de alegría, así que disfrute de la cena junto a mis compañeros y amigos, cuando terminamos nuestra cena, nos levantamos y estábamos por irnos hacia nuestros hogares.
-Me levante de mi asiento y caminé detrás del grupo, pude ver como los hermanos Saikou hacían lo mismo, un camarero se les acerco entregando la cuenta, Megami la tomó y caminó hacia el lugar donde tenía que pagar, con descaro sacó de su cartera su billetera y de allí una tarjeta de crédito de edición limitada que el banco le entregaba a sus clientes más prestigiosos, claro que yo también poseía una gracias a mis padres, pero solo la usaba en ocasiones especiales, no como ella.
Me acerque a ella disimuladamente, pues la puerta del lugar estaba cerca y le susurre en el oído, solo para que ella escuchara.
-Eres una pre su mi da- me aleje y pude notar como mis palabras le causaron cierta incomodidad, ahora era ella la que se acerco a mí luego de pagar.
-Actuaste bien, pero te equivocaste de texto en la segunda escena- me dijo en el oído, y lo peor es que si me equivoque, no dije las palabras correctas y ella lo notó, creo que ni el director se dio cuenta.
-Sí, lo acepto, pero al menos yo si actuó bien, no como otras- luego de decir eso me di la vuelta para continuar con mi camino.
Cuando iba a dar el primer paso, sentí como unas caderas me empujaban, y yo sabía perfectamente de quien eran, perdí el equilibrio, pues estaba con zapatos de tacón y recién estoy aprendiendo a caminar bien con ellos, caí al suelo, y comencé a sentir un fuerte dolor en mi tobillo izquierdo.
Ella me miró nerviosa, mis compañeros que aun se encontraban cerca se acercaron para ayudarme a levantarme, pude ver como la señorita Saikou subía a un auto y este se alejaba del lugar.
(...)
Hoy es el segundo día que llevo de reposo, no pude estar en la ceremonia de este año, resulta que me esguince el tobillo y el doctor me recetó dos semanas de reposo, no puedo caminar por una semana y la segunda tengo que tener cuidado al hacerlo, felizmente podre caminar con normalidad, cuando regrese al instituto haré que pagues Megami, ya veras, esto es la guerra.
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Lamento haber desaparecido tanto tiempo, estaba ocupada con la feria de ciencias de mi colegio :'v y yo pensando que este año me iba a librar.
Bueno, aquí esta el capítulo, mañana habrá actualización.
Adiós, gracias por leer
:3
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Lo que sentí el día de mi muerte (Yandere simulator)
FanfictionEsta historia se puede leer independientemente o puede ser leída como complemento de mi otra historia "El amor es inquebrantable" ------------------------------------- Como dice el título, esta historia será narrada a partir de la perspectiva de las...