"Oh baby, I love you pt.2" One-shot

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Porque lo pidieron... aquí está su continuación de Oh Baby, I love you.

Disfruten.


Hace 1 año...

Oslo, Noruega. Cafetería Svën's. Centro de la ciudad.

El local se veía muy acogedor para su gusto, de un pestilente aroma a canela y felicidad que no soportaba. Elsa arrugó la nariz cuando tuvo la oportunidad de verlo mejor una vez el auto se detuvo.

—No pongas esa cara, es el sitio que el licenciado escogió.— Le murmuró Hiccup en cuanto se percató de la expresión de su jefa.

—¿Por qué?— preguntó con burla. —¿Porque le da miedo hablar conmigo en un lugar privado?

—Así es, y no hay que juzgarlo, tú sólo vas a hablar con un abogado para salir de este lío en el que te metiste, pero él va a hablar con la líder de la mafia más grande de Noruega.

Elsa bufó.

—Si se asusta por esa idiotez, dudo que sea capaz de llevar el caso.— se colocó las gafas de sol, revisando su labial rojo una vez más. —¿Cuántos años es que tiene?

—Es bastante joven, pero no es lo que importa. En serio es bueno en lo que hace, si hay alguien capaz de sacar el caso es él.— Replicó el castaño mientras deslizaba su cinturón de seguridad fuera.

—Lo dudo.— Elsa lo imitó.

—Pues es el abogado que conseguí, y se está armando un nombre de prestigio.— Salió de la camioneta y la rodeó, abriendo la puerta contraria para ayudar a la mujer.

—Tarzán ya tenía un nombre de prestigio...— tomó la mano de Hiccup para salir del auto.

—Debiste haberlo notado antes de agujerear su frente con Bo-beep.

—Dije que tenía un nombre de prestigio armado, no que no me colmara la paciencia.— alisó la falda de sus usuales vestidos ajustados.

—Entonces te sugiero que te comportes con el licenciado Frost y obedezcas cualquier cosa que te diga, haz tu mayor esfuerzo por no impacientarte con él.— ambos caminaban a la entrada de la cafetería.

—Sí, como sea...— resopló Elsa, extendiendo el brazo para abrir la puerta.

—Oye,— el castaño atajó su brazo, queriendo obtener atención de su jefa y mejor amiga. —no dejaré que vayas a la cárcel, ¿entendido?.

Elsa, un tanto conmovida por las palabras de su amigo, asintió.

—Jackson es joven, pero en serio sabe lo que hace, no te metería a la boca del lobo así como así.

—Lo sé, confío en ti.— empujaron las puertas de metal, y lo primero que sintió fue el aire tranquilo del lugar.

Un par de familias conversando, citas incómodas y uno que otro adolescente matando el tiempo. Hiccup analizó el lugar en busca del dichoso abogado.

—Ahí está, vamos— tiró de su mano en dirección opuesta, llevándola a una mesa donde se distingue una cabellera blanca, enterrada entre una laptop y un portafolios.

Rodó los ojos.

¿Joven?, ¿en serio Hiccup es capaz de ser sarcástico en momentos como ese?

Cuando estuvieron frente al hombre, Hiccup carraspeó.

—Buenos días, licenciado.

El susodicho, levantó la cabeza con suma tranquilidad, dejándola estática.

Stolen kisses [Drabbles and One Shots Jelsa]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora