Capitulo 81

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Santiago.

Llevaba rato esperando en mi asiento tranquilo mientras todos terminaban la prueba. Había sido uno de los primeros en entregar. Y no por no saber, era por lo fácil que se me hacía.

Yo era muy rápido respondiendo las preguntas de las pruebas. Era alguien que retenía mucha información dentro de mi cabeza y no se le olvidaba tan fácil, por eso se me hacía tan simple.

Teníamos que esperar en nuestros puestos, el profesor estaba caminando por los pasillos que quedaban entre las hileras de puesto. Yo solo miraba la hora, para que se acabara de una vez todo esto.

En la mañana los nervios me atacaron un poco, ahora estaba más tranquilo, sentía la presión solo de mantener mi promedio, además hoy comenzaría una etapa de mi vida, una etapa laboral soñada. Estaba contento y ansioso.

Levante la vista y algunos alumnos todavía seguían con la prueba, cruce la mirada con Luke que en seguida me ignoro.

No entendía todavía la razón de su molestia, no podía ser que fuera a estar peleado con mi amigo de toda la vida. No lo permitiría y más que una chica fuera el porqué de esta discusión estúpida.

Seguí con mi vista la columna donde se encontraba Lara, su cabello caía en finas ondas por sus hombros, estaba de espalda. Hoy no traía su gorro horrible porque las normas de la universidad lo prohibían en días de prueba. Había tratado de comportarme bien con ella en el último día, después de menudo fin de semana que me hizo pasar. No quería más problemas, pero al parecer mientras estaba más cerca de ella eso significaba de alguna forma "problemas."

Sentí como me empezaba a molestar al recordar todo lo del viernes. Lara me tenía la vida hecha cuadros. Ayer por fin habíamos tenido una conversación normal, si eso se podía llamar normal. Donde no me insulto o estaba a la ofensiva. Hasta vimos películas juntos en una misma sala como personas civilizadas.

Pero dentro de mí, sabía que me volvería a sacar de quicio.

Recordaba las palabras de Eric y Tiago sobre vengarme, pero tenía que calmar las aguas con respecto a eso. Voltee y todavía estaban contestando la prueba, ellos les costaba un poco más esto del estudio. Sobre todo, a Eric, que no le daba mucha importancia.

Lara se paró de su asiento y yo seguí cada movimiento de ella con mi mirada, había terminado la prueba e iba rumbo al profesor que ya se encontraba sentado.

Ella le preguntaba cosas al profesor y el asentaba con la cabeza y sonreía de vez en cuando.

¿Pero qué significaba esto?

¿Estaba tratando de ganarse al profesor?

Aunque ella no se veía de ese tipo de personas que sobornaría a un profesor, pero igual no le dejaría las de ganar, que me quitara el primer lugar en cuanto a promedio de facultad. Siempre quedaba de primero y más atrás Luke, eso en dos años no había cambiado. Hasta que apareció ella con su "promedio perfecto."

Tonterías, nadie era más perfecto que yo en lo que hacía. Era muy competitivo con mis estudios y si Lara se entrometía en esto también, no dejaría tan fácil que me lo arrebatara, tampoco en el trabajo.

Lara era una mosca fastidiosa, un insecto que sacaría de mi camino.

Poco a poco fueron entregando las pruebas. Hasta que se acabó la hora y todos salieron al break. Menos Lara, me pareció sospechoso.

Me mantuve un momento en el pasillo esperando, sigiloso. Me estaba comportando como un acosador, lo sabía.

Salió con su teléfono en la mano un poco distraída y la tome del brazo.

–Con que comprando al profesor. - dije.

–Que te pasa idiota ¿Comprando al profesor? - arrebatando su brazo de mi agarre.

–Ya sabes, con tus encantos de "mujer" aunque para mí de verdad no tienes ningún encanto, eres como un caramelo ácido patito feo. - dije.

–ME ESTAS DICIENDO FÁCIL? - De inmediato me empujo contra la pared.

–PUTAS SON TUS AMIGAS QUE LAS SACAS DE UN BURDEL ESTÚPIDO. - dijo furiosa.

–Pero más bonitas que tú, por lo menos son. - las palabras salieron de mi boca tan libremente.

Lara se había enfurecido y sabía que venía lo peor.

Pero de repente algo cambio dentro de ella y se calmó de la nada.

Esta mujer tenía cambios que me asustaban mucho a veces.

–Sabes que, déjalo así. Que quede para tu duda. Creo que tienes miedo de que una mujer sea más inteligente que tu inma y déjame decirte, que así es. - Siguió como si nada caminando.

–No tengo miedo, sé que soy más inteligente que tu insecto. - dije, pero hizo caso omiso a mi voz.

Lara había encendido otro interruptor dentro de mí, otro nivel de molestia que me fastidiaba aún más.

Y no me gustaba esta sensación. 

Aléjate o déjate llevarDonde viven las historias. Descúbrelo ahora