Nube No. 17

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Si no eres un ángel entonces déjame preguntarle
a tu madre cual es su procedencia,
quizás ella sea uno y tú llevas en tu sangre
glóbulos de paz y serenidad angelical,
en otras palabras: tú podrías provenir de un ángel.

Me haces dudar de mi realidad
y le quitas peso a los paradigmas que hay en
ésta jodida sociedad, porque tus rasgos celestiales dejan
a la deriva la lógica y la ciencia. 
Haces de mis delirios un destino predilecto
con tu piel morena, tus cabellos vueltos hilos de oro, 
y con el abrir y cerrar de tus ojos,
puedo sentir el olor cándido de las nueces
más benditas de los bosques tropicales,
tú haces que mi mundo se disfrace
de cielo, siendo en realidad un infierno. 

El cielo tiene tu nombreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora