Michael terminará por aburrirse de mí.
La misma maldita idea aparecía en mi cabeza una y otra vez, sin dejarme oportunidad de detenerla. Llevaba unos cuantos minutos observando el techo, odiaba pensar, al menos mientras implicara menos horas de sueño para mí. Di una última vuelta en la cama antes de decidir que no podría continuar durmiendo sin importar cuanto lo intentase, la fuerte luz del sol se filtraba por un hueco en las pesadas cortinas negras de la habitación, y para mala suerte mía, golpeando justamente en mis ojos. Salí del espacioso cuarto con intención de dirigirme al baño, dejándome llevar por mi propio paso tambaleante mientras mis pies se arrastraban con pesadez, casi dejando marcas en el piso.
Al echar un vistazo en la habitación de Calum y encontrarla por completo vacía, confirmé que Mike ya estaba despierto, y debía de haber bajado ya, por lo que continué mi camino por el pasillo. Aún desorientado y también algo mareado no fui realmente consciente de mi caída hasta encontrarme a mí mismo en el piso junto a la escalera, pudiendo oír únicamente la estridente risa de Michael.
-Buenos días-Comentó tranquilamente, mientras yo continuaba sin despegar la frente del piso, me ardían los ojos por el fuerte golpe en mi nariz y aún estaba tan cansado que no quería siquiera voltear o intentar levantarme-¿Sabes algo? La gente no suele caer de cara, la mayoría pone sus manos y así evita romperse la nariz.
-Gracias por el dato-Mascullé amargamente, mis ojos ardían un poco aún, debido al fuerte golpe-Es solo que, ya sabes, quise intentar besar el piso.
-¿Y por qué no a mi?-Casi pude oír como fingía un puchero, lo que me hizo levantar la mirada hacia él de forma apenas voluntaria. Todavía se le notaba algo somnoliento, cielos ¿Cómo no noté antes lo genial que lucía al despertar?
Quizá porque siempre que lo veías despertar tenía resaca ¿No?
Mi subconsciente solía tener razón. Por otro lado, a Mike realmente parecía gustarle la idea de arrastrarme por la casa, pues fue lo que hizo para llevarme hacia la cocina, seguramente en plan de que desayunáramos algo.
-Por lo que veo Ash no les ayudó en las compras esta vez.
Me limité a asentir, y observé la despensa repleta de papas fritas, mermelada y mantequilla de maní. Sin Ashton habríamos muerto durante el primer mes viviendo solos en esa casa, probablemente no de hambre, pero comer tanta basura tendría sus consecuencias o algo así.
-Tengo hambre…-Murmuré por lo bajo, antes de soltar un pesado bostezo-¿Hay comida en tu casa?
-Siempre la hay-Sonrió encogiéndose de hombros.
Nos vestimos en apenas unos minutos, y en aún menos tiempo nos encontrábamos entrando a su casa, encontrándonos con la sala completamente vacía, supusimos que quizá Ashton y la chica a quien llevó a casa debían de seguir durmiendo.
Intentábamos no hacer demasiado ruido, pero era completamente inevitable considerando nuestro gran apetito y el pequeño problema de que éramos ruidosos por naturaleza. Oímos el sonido de agua corriendo y luego el de una puerta cerrándose, estábamos demasiado concentrados en nuestra comida como para levantar la vista, al menos hasta que una voz conocida nos interrumpió. No, ese no era Ashton.
-¿Acabas de despertar y ya estás comiendo?-Ambos nos volteamos sorprendidos hacia Calum, quien acababa de entrar, pudiendo así ver en su rostro perplejo el reflejo de nuestra incredulidad.
-¿Qué haces ahí parado Cal?-Se oyó la voz de Ashton con suma claridad antes de que el mismo apareciera tras el moreno, abrazándolo por la cintura, para que luego su alegre y relajada expresión se perdiese en una mezcla de confusión y sorpresa al vernos.
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Don't Smile |Muke Clemmings|
Fanfiction"No le sonrías a los demás como me sonreías a mi. No me hagas creer que te perdí"