Capitulo 30

463 29 0
                                    

Madrid, España.

El dolor, un sentimiento tan duro que poco a poco te acostumbras a el, estos momentos son muy duros, Samuel, mi buen amigo Samuel, yace muerto a mis pies, hubo un altercado en Lisboa, no hubo bombas, ni mucho menos explosivos, no, algo mucho peor.

En medio de toda la ciudad, muchos hombres de negro hicieron una balacera, matando a todo aquel que se le atravesara, niños, hombres, mujeres, bebes, no les importó nada, simplemente sus malditas armas les arrancaron la vida a muchos, entre ellos, mi buen amigo, Samuel murió en servicio, la bala atravesó su cráneo.

Allí me doy cuenta que, la vida es tan corta, tan efimera, me hubiera gustado decirle cuanto lo queria, me hubiera gustado abrazarlo y decirle cuan importante era para mi.

Mi pecho duele, siento un dolor tan profundo, mis lágrimas caen sin control, me tiro al suelo, quedo arrodillada y cojo su cabeza, sus ojos abiertos, sin brillo, su boca cerrada, allí tenia una hermosa sonrisa.

Se fue, no pude hacer nada para salvarlo, esta es la realidad, una cruel y maldita realidad, donde todos los seres queridos de muchos mueren, ya perdí a muchos de mis hombres.

La rabia y dolor me abarcan tan fuerte, que solo grito, grito del dolor de perder a alguien importante y grito de rabia al saber quien lo hizo, fue una advertencia, el muy maldito se vengó por el allanamiento a muchas de sus propiedades y la congelación de cuentas bancarias en el país y en el extranjero.

Esto no me doblegará, juro por la vida de todos mis seres queridos, cogeré a ese maldito y lo matare, aun que claro, la muerte es un castigo mínimo a lo que ha hecho, sufrimiento, dolor, soledad, tristeza, venganza y odio, mucha gente lo siente por el causante de tanto desastre.

Lo cazaré, no estaré dando solo ordenes desde un escritorio, hay papeleo, pero eso puede esperar, por el bien de no solo el país, hay que enfrentar al enemigo de frente y no esperando una brecha para atacar, no, lo haré huir.

Si el planea algo en contra nuevamente, yo ya tendré tres ataques adelantados hacia él, que me calme, que me relaje, eso ya no cabrá en mi cabeza.

Siento un caricia en mi hombro, volteo a mirar quien es, es Jack, mira a quien estoy sosteniendo y su expresión se convierte en una de dolor, ve mi cara y yo le asiento, allí el se quiebra, me abraza por detras, yo solo me quedo en mi lugar, y llorando en silencio me quedo, las lágrimas caen en el rostro de Sam, no lo quiero soltar, tengo la sensación de que abrirá sus ojos y sonreirá como solo el lo hacia, pero no sucede.

No se cuanto tiempo pasó, minutos, horas, no se, pero Jackson seguía en mi espalda, sus lágrimas mojaron mi blusa, el se mueve un poco, se quedó dormido, miro el cuerpo de Sam, esta frío y blanco, cierro sus ojos y decidida, limpio y seco mi rostro, me levanto, dejando a Jack en el suelo, miro mis alrededores, muchos paramédicos corren de allí para aca, los forenses hacen levantamientos de cuerpos, hay muchos tapados con sabanas blancas, muchos murieron, ahora como directora que soy, me dirijo hacia un forense que está haciendo un historial del lugar.

-Buenas tardes, Dr. Western- le extiendo la mano y el la estrecha- ¿Cuantas perdidas hay?- su mirada no es alentadora ni mucho menos pesima, neutral.

-Mas de mil muertos, cerca de quinientos desaparecidos. Hay muchos niños muertos. No tuvieron piedad por nadie.- su informe me deja mal, las estadísticas son aplastantes.

-Puede seguir con su trabajo- dirijo mi mirada hacia Sam, lo están tapando con la sabana, no veo a Jack por ningún lado.

Lo empiezo a buscar, esta en una zona donde hay una fuente, esta sentado alli, camino hacia el y me siento a su lado, su mirada está en el piso, el está sufriendo mucho mas que yo, eran hermanos de diferentes padres, se querían y apreciaban demasiado, es duro perder a alguien a quien consideras tu familia.

Ninfómana ©  [+18] (✔️) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora