Quemar el mundo parecía una buena opción en aquel momento. Después de intentar mil y una veces que Jaeho se aprendiera la coreografía para que se cambiara cuando Rain llegó a Ground para ver las presentaciones y cambiar a Sungchul por Daniel, pensó que algo fallaba también en la unidad de baile.
—¿Os habéis dado cuenta de que estabais completamente descoordinados?— preguntó seriamente. —Jaeho ni siquiera sabe la coreografía, ¿quién supervisó este cambio?
Ni-ki levantó la mano, había montado una revolución en Ground solo para no tener que bailar junto a Ta-ki, normalmente aprovecharía esa oportunidad para estar con él, pero ahora agradeció que fácilmente los grounders cedieron al cambio pero obviamente algo no había cuadrado bien. Había sido un mal líder por motivos del corazón y sabía que era algo ridículo.
Rain pidió a Jaeho y Ta-ki que bailaran a la vez para comprobar cuál de los dos debería de ser un representante y como el mundo no podía darle ni un día de tregua, las únicas palabras que no quería oír fueron dichas.
Aún estaba fresco en su memoria el recuerdo de la introducción a la prueba, Ta-ki estaba relativamente cerca de él, entre ellos solo estaba Sunoo y podía escuchar a ambos tararear la canción para la evaluación vocal; pero tan pronto como salió la coreografía para la evaluación de baile todos dirigieron sus ojos a Ta-ki. La coreografía tenía locking. Una mano no pasó desapercibida a los ojos de Ni-ki y con este gesto un susurro al oído del japonés mayor con una sonrisa pícara.
—Tendremos que bailar.— la voz de Nicholas sonó directamente en los oídos del chico de pelo largo, pero también Ni-ki pudo escucharlo.
Lejos de allí el resto de Grounders seguían observando la coreografía y todos corearon un mismo nombre "Ni-ki" la coreografía era perfecta para él y antes de que pudiera darse cuenta, los representantes de baile habían sido elegidos sin siquiera plantearse alguna duda.
Posiblemente aquella fuera la evaluación más complicada para el chico con cara de sapito, sobretodo porque tenía que aguantar a Nicholas dándole cariños todo el día a Ta-ki mientras que a él solo le daba algunos golpes en los hombros y el trasero. Lo que más le carcomía no era el comportamiento del taiwanés que fue su fiel compañero de acrobacias por semanas, sino la sonrisa de Ta-ki. Si pudiera elegir un recuerdo favorito diría que era la sonrisa de Ta-ki y su leve sonrojo cuando aceptó a la propuesta de ir a ver el festival de hanabi en Osaka cuando ambos se conocieron en Japón, se veía tan tierno... Pero ahora que era otra razón la de esa sonrisa en su cara, le molestaba, le molestaba mucho.
Los celos que sentía hacía el japonés debían de desaparecer, ahora estaba con Jay y él era el chico que hacía su corazón latiera más rápido, solo él y nadie más.
Las cosas se complicaron cuando bajo el reparto de literas Ta-ki ocupó la de Jay. ¿Acaso el mundo le estaba jugando una mala pasada? Todo era tan complicado en la residencia y en su corazón. ¿Cómo podía dejar de doler? Esos sentimientos ardían en su pecho, gritaba y lloraba de impotencia, incluso llegó a encerrarse en el baño y mirándose en el espejo golpeaba su propio cuerpo mientras sentía que su reflejo le juzgaba.
Quería dejar de verle, había alguien más en su corazón ahora, pero la sonrisa de Ta-ki siempre le llamaba.

ESTÁS LEYENDO
La promesa fue el cielo [En Edición]
FanficDespués de todo Ni-ki siempre supo que hay promesas que no duran y después de entrar a I-Land Ta-ki se lo confirmó. Quizás incluso con solo dos horas podía comprobar que las estrellas en el cielo no brillaban de la misma forma sin él, puede que nunc...