— ¿Dónde me llevan? — reclamo Ha-Neul a los chicos
— tranquilízate, solamente te vamos a llevar de compras. — dijo rose
— No estoy de humor para ir de compras— se sinceró la azabache
— Hoy es un día especial para ti y también para nosotros— comento Jin tratando de calmar el tenso ambiente
— No se que tratan de hacer pero no quiero, ni tengo ganas de nada. — comento cabizbaja Ha-Neul
— Fue el idiota de YoonGi ¿verdad? — pregunto Nam
— Te mentiría si te dijera que no. Cambiemos de tema — dijo la azabache
— Bueno, vamos a ir por un vestido para ti y mi hermana, nosotros ya tenemos nuestros trajes, la verdad es que Jin planeo esto porque unos días antes Rose me dijo que era tu cumpleaños y queremos llevarte a un lugar especial. — informo Nam
— Les diría que no tengo ganas de festejar mi cumpleaños pero no puedo decirles que no, les agradezco que se esfuercen a si por mí –sonrió amargamente- muchas gracias ¡De verdad!
— No tienes nada que agradecer, después de todo eres la esposa de uno de nuestros mejores amigos.
La azabache sintió un escalofrió en todo su cuerpo después de que el mayor dijera aquello, pues ella sabía que desde el principio la palabra ¨ MATRIMONIO¨ le quedaba demasiado grande a ella y a YoonGi, no eran mas que dos desconocidos intentando complacer a sus padres, ella sabía que tenía que aparentar que era feliz pero en estos momentos se sentía más destruida que nada en la vida, su mente comenzaba a inundarse de pensamientos tontos y le daba miedo.
— Si – carraspeo- somos un matrimonio después de todo.
Los chicos dieron varias vueltas en el centro comercial, hasta que por fin las dos chicas terminaron de salir del salón de belleza con un maquillaje y peinado hermoso, ya que los chicos insistieron bastante para que Ha-Neul aceptara arreglarse en aquel lugar.
La noche callo y ellos llegaron en sus carros a la casa de YoonGi, Ha-Neul diviso unos cuantos coches estacionados en las afueras de su casa, pudo ver la gente que había en su casa, no era mucha, pero era raro ver a gente que no sean los chicos o su cuñado en esa casa tan solitaria. Antes de bajar del coche Jin la tomo del brazo con delicadeza y le entrego un antifaz que a su parecer era muy bello. Totalmente el estilo de Jin
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— Póntelo, todos traeremos uno, esta es la sorpresa. — rió Jin por lo bajo
— Gracias— musito Ha-Neul.
Bajaron del carro y se adentraron a la casa en la entrada se pudo ver unos enormes globos dorados que tenían la frase ¨felices¨ seguido de un 25. La delgada chica sonrió levemente y se adentró más a la casa, logro ver una mesa llena de regalos y otra llena de bocadillos, había meseros por doquier atendiendo los invitados, si acaso eran 20 o menos.