Once.

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A pesar de todo, a pesar de saber que estaba bien lo que Justin estaba haciendo por su carrera, a pesar de todo eso, me sentía mal; me sentía más rota que nunca y lo peor es que Bieber ya no estaba aquí para unir todos mis pedazos, debía hacerlo sola y esa era mi única solución.
Tengo que hacerle saber a Chantel y a Justin que me encontraba mejor que nunca, porque eso es lo que uno hace después de terminar ¿o no? Demostrarle a su ex lo que se perdió.
Desperté esa mañana dispuesta a salir y tener un lindo rato en el centro comercial, por lo que después de una buena y relajante ducha, me vestí con un lindo y femenino vestido azul que me llegaba cuatro dedos sobre la rodilla junto a unas sandalias de un azul marino, aparte de mis aretes, collar y maquillaje que era natural.
Pasé por la casa de Sarah y partimos hacia el centro. Sería nuestro día de chicas.
-Fue todo un tonto- rió mientras se ponía lip gloss.
-Sí, y por eso terminaste saliendo con él- la miré de reojo mientras conducía.
-Pues, si encuentras a alguien tan subnormal como tú, ¿por qué no der subnormales juntos? -se encogió de hombros y aparqué.
-Eres una boba- bajé del auto y arreglé el vestido- vamos por ropa nueva, mi mamá me dio dinero y aparte tengo ahorros del trabajo de verano que hice.
-¿sabes? A pesar de que todos digan que eres una mantenida de Justin, se equivocan- entrelazó nuestros brazos y entramos a la primera tienda.
-¿sí? ¿Por qué?- tomé una remera.
-Porque eres una mantenida de tu mamá, no de Justin, nunca le pediste nada a él y lo sé porque te sentías incómoda y me texteabas para saber qué hacer cuando te regalaba cosas caras para sus aniversarios.
-vale, pero es que ese se gasta una forrada de dinero en solo un anillo o un collar y no me gusta eso.
-bah, a mi no me molestaría.
- a mi sí -rio.
Pasamos prácticamente todo el día en el centro comercial, desconectadas de nuestros móviles, hablando de nuestras vidas, de que deberíamos salir y todo.
Llegué a mi casa, saludé a mi mamá y dejé las bolsas en mi cuarto, luego bajé.
-cariño, ¿viste las fotos de Justin con esa muchacha?
-mamá, lo siento, pero realmente no quiero saber nada de eso.
- lo siento bebé, es sólo que se les vio discutiendo en un restaurant.
-deberías dejar de ver esos programas de farándula y dejar de creer esas cosas porque recuerda todas las veces que inventaron cosas sobre mí y nunca fueron reales.
- tienes razón, hey, te estuve llamando y no respondiste. Estaba preocupada.
- oh, es que apagué el móvil en caso de que me llamara alguien, sólo estaba con Sarah en el centro comercial. Iré a prenderlo y bajo.
Me dirigí a mi cuarto otra vez y prendí mi móvil, captó la señal y comenzaron a llegarme mensajes de imessage, algunos de Sarah avisándome que había llegado bien, y otros de Chantel, que desearía no haber abierto por el contenido que tenían.

Love will remember us.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora