Frank despertó algo alarmado por el hecho de no sentir su brazo derecho, pero sólo sonrió cuando notó que era porque Alex estaba sobre este, aún dormido. No quiso molestarlo por lo que cerró sus ojos una vez más. Minutos más tarde Frank volvió a abrir los ojos al sentir a su pequeño estirándose. Ya estaba despierto, Frank no dudó en dejar pequeños besos en el hombro y cuello de Alex.
-Buenos días –Dijo con una voz grave.
-Paco –Respondió Alex sonriendo, volteándose para mirar a Frank.
Frank pudo mover su brazo derecho y lo ubicó en la cintura del menor.
-Será mejor levantarnos, quiero presentarte a los chicos antes de irnos –Alex gruñó levemente. Frank rió-. No son tan malos, pequeño.
-De acuerdo.
-Voy afuera, ahora regreso –Dijo poniéndose de pie.
En aquella pequeña isla Frank no vivía solo, al otro extremo de esta vivía Tarifa, Frank decidió ir a darle una visita para pedirle que reuniera a los chicos, pero al llegar a su casa se llevó la sorpresa de que Tarifa no estaba allí. No había sonidos en la casa, ni parecía ver algún ente ahí. Se volteó extrañado sólo para ver a Tarifa llevando en un bote a la isla.
-¿En dónde estabas? –Preguntó Frank ayudándolo a salir del bote.
-No quería oír cosas raras, pasé la noche en casa de Ampeter.
-Venga tío, no hicimos nada –Rió Frank. Tarifa guardó silencio un segundo.
-No te creo –Dijo con simpleza-, como sea ¿Qué te trae por aquí?
-Quiero presentarles a Alex, a todos ¿Podrías reunir a los chicos?
-Ya están juntos, nos juntamos en casa de Peter esta mañana.
-Ah perfecto, bueno, nos vemos allá Tarifa –Sonrió y volvió a su casa.
Cuando Frank estaba yendo de regreso a su casa cuando notó que Alex ya estaba listo para partir, pues había reunido sus cosas y había aprovechado para ir al corral de Perdigón a saludarlo. Se volteó cuando Frank estaba a un par de metros de él, sonriendo con ternura, Alex le sonrió encogiendo los hombros.
-¿Es hora? –Preguntó dejando de acariciar a Perdigón.
-Sí –Respondió-, ven, vamos a la casa del pequeño Pit.
-¿Pequeño también? –Sonrió.
-Sí... -Rió un poco, acercándose al cuerpo de Alex- la diferencia es que él es el pequeño Pit –Tomó la perilla de Alex-, pero tú eres MI pequeño –Remarcó.
-Posesivo –Rió Alex.
-No tienes idea –Dijo para dejar un pequeño beso en los labios de Alex.
Minutos más tarde ya estaban de camino a casa de Ampeter, estaba algo lejos, como todas las casa de Calvaland entre sí, pero no tardaron mucho en llegar. Tarifa había llegado allí antes que ellos por lo que los chicos ya sabían que Frank llegaría con Alex.
Se oyeron golpecitos en la puerta, Ampeter fue quien abrió y recibió a la pareja con una sonrisa.
-¡Hombre! –Exclamó.
-¿Qué pasa pequeño Pit? –Saludó eufórico Frank.
-Pasa, los demás están adentro.
Ampeterby miró a Alex con compasión, era la primera vez que lo veía, eran casi de la misma altura. Ampeter aún sentía que se estaba metiendo en problemas al seguirle la corriente a Frank.
-¡Frank! –Escucharon en grito de Grefg, quien se acercaba junto a los demás- ¿Qué tal?
-Todo bien –Sonrió, luego volteó hacia Alex-, quiero que conozcan a Alex.
-Así que tú eres... –Comenzó a decir Vicente, pero no pudo continuar, pues Grefg le había pellizcado disimuladamente el brazo. En lugar de continuar, sólo extendió su mano hacia Alex- Mucho gusto.
-Un gusto igualmente ¿Cuál es tu nombre? –Preguntó Alex, incómodo por estar con personas desconocidas.
-Es Vicens, pero puedes decirme Vicente.
-Por acá tenemos a Agustín –Dijo Frank, señalándolo.
-Hola –Dijo sin más.
-Él es Tarifa.
-Un placer.
-Aquí tenemos a Robleis.
-¿Qué onda? -Alex notó que él tenía un acento diferente.
-Por aquí Ampeterby –Señaló a quien venía integrándose al grupo-, el pequeño Pit.
-Hey –Dijo nervioso.
-Y Grefg, que ya lo habías visto.
-¿Qué tal?
-Es un gusto conoceros –Dijo, intentando sonar amable.
-¿Ya desayunasteis? –Preguntó Grefg. Alex negó con la cabeza- Venid, vamos a comer antes de que os vayáis.
Todos se dirigieron a otra habitación, pero Grefg, notando que Ampeterby seguía abrumado por estar haciendo aquello, lo detuvo mientras el grupo se iba. Tomó aquel rostro entre sus manos y habló con voz baja.
-Sé que estás asustado pero necesito que te calmes, por favor no hagas una tontería, ya oíste a Frank y no quiero que te haga nada malo –Ampeter sólo asintió con la cabeza, angustiado.
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Forastero | Staxxby en Karmaland
FanfictionTodos viven felices en la comodidad del pueblo de Karmaland, cada habitante convive plenamente con sus vecinos bajo la protección de los dioses, claro que con algunas travesuras de por medio pero sin problema alguno a final de cuentas. Todos prosper...