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  Todos le temen al amor, de una manera u otra. Lamentablemente, nunca se decide a quien amar, es una elección en la que no tenemos voz.

  Desde hace tanto tiempo los países, los únicos que pueden padecer de ésta enfermedad, se prohibieron a sí mismos el poder amar, se prometieron vivir eternamente sin dejar que sus sentimientos pudieran florecer; aunque muchos fallaron en el intento, por ello la gran mayoría ya se había realizado tan curiosa operación. Después de todo ¿quién querría morir como lo hizo Imperio Azteca por culpa del Imperio Español? ¿O como URSS a causa del Tercer Reich? ¿Quién querría morir por un amor unilateral?.

  El caso de Alemania era el más reciente, siendo rechazado con sumo dolor por el polaco hacía diez años. No hay porqué mentir, todo el mundo entró en pánico cuando en plena reunión de ONU el alemán empezó a toser y jadear, el detonante fue ver las flores que salían de su boca. A día de hoy, Alemania sigue con vida, a un costo que no dudó en pagar; al realizar aquella operación toda pizca de amor fue borrada de su ser.

  Como si nunca hubiera amado en un pasado.

  Oh, aunque tampoco hay que dramatizar. Si bien no es capaz de sentir amor, sigue riendo, llorando, el mismo Alemania de siempre. Los mismos países de siempre.

  Hay un lado completamente contrario, y sumamente curioso. Francia y UK eran, y siguen siendo, todo lo opuesto a lo que otros quieren olvidar, las más de ocho décadas de matrimonio lo demuestran, y quién sabe cuántos más, dejaron de contar a los 83 años de amarse.

  Se amaban, a veces se odiaban, pero a fin de cuentas se amaban y se deseaban al final del día; o al final del mes, dependiendo que que tan grande sea la estupidez que hicieron. Son también, la esperanza de algunos pocos por llegar a obtener algo cercano. Porque si bien tenían aquella desventaja, tenían otra gran fortuna de su parte.

  Si amas a alguien, lo amarás por siempre. De manera tan literal como suena. Aquellos que se aman mutuamente, se amarán por siempre. ¿Podría él encontrar a alguien para amar por toda su longeva vida? Tal vez USA... El destino le condenó haciendo que amara incondicionalmente al norteamericano.

  Y es que no era su culpa, porque había sido hechizado con cada sonrisa, con cada saludo, con cada abrazo, con aquellos ojos que le miraban con cariño. Sí, Venezuela había caído prisionero del amor.

  Ellos nunca pidieron estar condenados, y a fin de cuentas nadie pide estarlo.

  Aquellos países que nunca se hicieron tal operación, que nunca amaron de tal manera, son considerados fuertes, ganándose cierta pizca de respeto. Al menos, fuertes de manera emocional; los ámbitos de poder son cosas completamente distintas.

  Polonia, Estados Unidos, Siria, Argentina, Rusia, Perú, y una gran y extensa cantidad en la lista incluyéndole a él, etc etc.

  Oh.

  ¿Por qué se había puesto a pensar en todas esas cosas justo cuando estaba guardando todas sus pertenencias?

  - ¿Vene? -le llamó dudoso México al ver que el venezolano se quedó mirando con suma atención un bolígrafo que sostenía en su mano desde hacía varios minutos, como si éste fuera la cosa más interesante del mundo-

  Levantó la cabeza encontrándose con la mirada atenta de sus amigos y casi hermanos. Argentina sonriendo burlón, México con preocupación, Chile solo deseaba irse de allí, y luego estaba Canadá acompañando a México, que observaba el mismo bolígrafo como si quisiera saber qué había de interesante en él.

|| Orquídeas || RusVene ☀︎︎ CountryhumansDonde viven las historias. Descúbrelo ahora