Sea of love

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Luego de un maravilloso fin de semana, lleno de besos, caricias y cantidades infinitas de lujuria, tuvo que volver a la realidad. Sherlock esperaba en su interior recibir una llamada de sus padres diciendo que se quedarían unos días más. Lo cual no sucedió, llegaron el domingo a la hora de la cena, su madre rió ante la cara de decepción de su hijo al verlos volver.

-Mañana debemos hablar de algo importante ¿Si?- Le susurró John al momento de despedirse ¿Qué podría ser tan importante? ¿Por qué no lo hablaban en ese momento? Muchas veces Sherlock no entendía cuál era el fin de darle suspenso a las cosas simples. Decidió no darle importancia, ya sabría mañana a que se refería el mayor.

-¿Que tal tu fin de semana, hijo?- Preguntó su padre mientras bebían té antes de ir a dormir, su madre se estaba dando una ducha.

-Genial...

-Quizá podrías fingir que te interesa como nos fue.- Sonrió. Sherlock lo miró con diversión, su padre y su sed de hablar jamás lo dejaban en paz.

-Se que les fue bien ¿Para qué ahondar en lo obvio?

-Tu madre fue a dar una conferencia el viernes por la tarde, a que eso no te lo esperabas.

-Lo puso en Twitter, papá. Se hizo muy popular, sus antiguos alumnos enloquecieron en las redes sociales, lo transmitieron en vivo.- El hombre lo miraba con los ojos entrecerrados, vivir con dos sabelotodos era agotador, estaba seguro de que no sorprendía a su hijo menor desde que tenía como 6 años.

-A que no adivinas qué hice yo.

-Asististe a la conferencia, luego fueron a cenar a un lugar lujoso con Mycroft.- Su padre frunció el ceño, había acertado a todo.

-Bien, eso fue lo que pasó. Pero te faltó algo importante!

-Mycroft tiene algún estupido puesto nuevo o que se yo, debe ser algo de trabajo.

-Te equivocas!- Dijo apuntando a su hijo, no podía estar más feliz.- Tu hermano está saliendo con alguien.- Los ojos del hombre brillaban con emoción. Sherlock no podía tener la boca más abierta ¿Mycroft tenía citas?  ¿La reina de hielo, Mycroft?

-¿Y... saben quién es?- Preguntó cuando pudo salir un poco de su sorpresa.

-No, pero a decir verdad estoy muy emocionado. Mis dos muchachos con novio! ¿No es estupendo?

-¿Cómo sabes que es novio y no novia?

-Oh! Nos dijo su nombre, pero ya no lo recuerdo ¿Gary? ¿Jeffrey? No lo sé, quizá tú madre lo recuerde.

-Deberías recordarlo ¿Qué tal si es un loco? ¿Un asesino psicópata? O mucho peor, puede que sea alguien totalmente ordinario. Piénsalo papá, quizá solo buscó a Mycroft para escalar y tener poder ¿Quién en su sano juicio saldría con él? El país está en peligro si pone sus sucias manos en Mycroft.- El señor Holmes rodó los ojos, sus dos hijos eran exactamente igual de dramáticos.

-Si, bueno el actuó similar cuando tu madre y yo le hablamos de John. Creo que lo investigó por completo, solo espero que no lo intimide, John es un buen chico.- Terminó de beber su té.- Obviamente tu madre lo regañó por eso, dijo que no tenia derecho a espiar a tu novio. Pero sabemos como es Mycroft, no estaría de más que le avisaras a John que tienes un hermano acosador.

-Le diré mañana, ya debe estar dormido.

-Se veía muy cansado, pobre chico. No se como tú estas fresco como lechuga.- Sherlock se atragantó con los últimos sorbos de té.- Tu madre y yo éramos similares en nuestra juventud, ella me dejaba exhausto.

-PAPÁ!!! Dios! No quiero saber esas cosas!!- El rostro de Sherlock enrojeció de forma violenta de un momento a otro.- Me iré a la cama, despídeme de mamá.- Su padre asintió entre risas, sorprender a su hijo era difícil, pero avergonzarlo era lo más fácil del mundo.

Ya en su cuarto, con las luces apagadas y la mirada fija en el techo de la habitación volvió a su mente la conversación importante que tendría con el mayor al día siguiente, no quería hacerse ideas erradas sobre lo que podía ser. Necesitaba ocupar su mente en algo más. Pasó su mirada rápidamente por el escritorio, sus ojos ya acostumbrados a la oscuridad de la habitación divisaron algo que sobresalía del libro azul, no había reparado en eso antes, pero tenía la certeza de que no estaba ahí antes. Con John rondando en su cabeza todo el día se había vuelto bastante distraído, eso no le gustaba para nada, pero las sensaciones y los momentos de felicidad infinita junto al mayor lo hacía aceptar volverse algo más lento.

Se levantó para alcanzar el libro en la oscuridad, quién hubiera puesto eso en el libro lo hizo con la intención de que lo viera. Sentado en la cama encendió las luces  abrió el libro, una sonrisa involuntaria se dibujó en su rostro cuando vio las fotos que se habían tomado hace un tiempo atrás en la biblioteca, tenían un pequeño orificio en la esquina izquierda, por la cual pasaba una cinta de seda azul "Como los ojos de John", pensó de forma involuntaria mientras tocaba la cinta que mantenía unidas las fotografías. 

La primera fotografía decía "Sea of Love", lo asoció de inmediato al libro que era tan especial para él, nunca había atesorado así un regalo de cumpleaños, sin darse cuenta sonreía ante las ocurrencias del mayor. La segunda decía "Come with me, my love" era una donde salía solo su mano, siendo jalada por la de John, era una invitación. La tercera fotografía era una en la que ambos miraban a la cámara, él con una pequeña mueca en el rostro, similar a una sonrisa, mientras John... John salía perfecto, con una sonrisa amplia y genuina, sus ojos también sonreían dejando ver pequeñas arrugas junto a ellos. También tenía un mensaje, decía "To the sea, the sea of love". Era una invitación ¿Verdad?. En la siguiente el mensaje era "I want to tell you how much" ¿Tiene que ver con lo que hablarían el día siguiente? La última fotografía era de ellos dos, John le besaba la mejilla. Sherlock pudo verse a sí mismo sonriendo de verdad, no solo fingiendo que lo hacía, sus mejillas algo sonrosadas y sus pupilas dilatadas, lo que sentían era genuino... El mensaje "I love you".

Esa noche le costó conciliar el sueño, ansiaba a John a su lado como las noches anteriores, pero lo ansiaba de una forma totalmente distinta. No lo deseaba físicamente, no tenía nada que ver con sexo. Era algo mucho más íntimo, lo deseaba junto a él por el solo hecho de estar juntos, compartir el mismo espacio, sonreír y mirarse a los ojos con amor, sentirse completo y comprendido.

A la mañana siguiente no pudo evitar correr el último tramo hasta la biblioteca, se sentía ansioso y feliz.

-Buen día, señora Hudson.- Dijo caminando directo al final de la biblioteca.

-Buen día, querido.- Saludó la mujer desde el mostrador con una sonrisa, esos chicos le recordaban a la infinidad de novelas románticas que había leído en su juventud, muchas de ellas aún las conservaba en la biblioteca.

-Sherlock!- Habló John, feliz de ver a su novio tan temprano.- ¿Qué tal pasaste la noche?

-Te extrañé.- Confesó el más alto mientras lo abrazaba.

-También yo, sinceramente tuve un poco de frío.- Rió mientras correspondía el abrazo.- Supongo que viste mi invitación...- Así que sí era una invitación.-¿Qué dices? 

-¿Me estas invitando al océano?

-Te estoy invitando al océano, de la forma más cursi que se me ocurrió.- Confesó el mayor un poco avergonzado.

-Y de una forma muy ingeniosa... me encantó.- Depositó un pequeño beso sobre sus delgados labios.

-¿Eso es un si?- Sherlock asintió.

-También es un "Te amo".- Susurró antes de soltarlo y caminar hacia el sofá con el rostro enrojecido. 

John rió, realmente amaba a Sherlock, había puesto su mundo de cabeza. Se veía tan feliz que fue imposible perturbar tan hermoso estado de ánimo. Ya le diría en otra ocasión lo que debían conversar. Quizá se lo diga durante el viaje. 


Notas: He intentado cumplir mi palabra y actualizar 🤭 aunque no tuve casi nada de tiempo la semana pasada :c
PD: ¿Les gusta lo cursi? 🙊

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⏰ Última actualización: Sep 08, 2020 ⏰

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