Está bien.

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Narra ____

Desperté algo desorientada, mire a mi al rededor, no estaba en cama, eso era seguro, estaba sola, pero a lado de mi estaba un poco desatendido.

Seguía en la casa de los Schmidt, recordaba muy poco del final de la noche, llore por Logan eso era seguro.

Me levanté y salí de la habitación, mire a todos lados esperando encontrarme a Kendall, mientras iba bajando las escaleras escuchaba algunas risas, fui al comedor, dónde estaba Kendall y sus padres.

Kathy: ____ buen día -me sonrió al verme

Kent: ven a desayunar con nosotros

Tu: buenos días -estaba apenada, me senté junto a Kendall y lo miré de reojo

Kendall: buenos días -dijó algo bajo

Kathy: Kendall nos decía que la fiesta estuvo muy divertida, que te quedaste a ayudarle un poco y se te hizo tarde

Tu: si... Mi madre ¿La llamaste?

Kendall: si, no te preocupes

Kent: tengo que ir a la oficina, pediré que le traigan algo  ____ -se levantó y fue a darle un beso a su esposa, note la sonrisa de Kendall al ver el momento, el realmente buscaba un amor como él de sus padres.

Kathy: y díganme chicos ¿Planean volver a ir a cabalgar juntos?

Tu: claro, solo si Kendall me acompaña a comprar ropa adecuada -lo mire, el asintió

Kendall: por supuesto

Kathy: me alegra ver que vuelven a ser unidos -se veía realmente feliz.

Kendall se ofreció a llevarme a casa, después de eso iríamos de compras, me sentía bien con su compañía. Mientras íbamos en el carro me puse a recordar lo de ayer.

Tu: quería pedirte disculpas, por como me viste ayer -estaba algo apenada

Kendall: ni lo menciones -era muy amable- estoy aquí por si algún día necesitar hablar de eso -me miraba un poco de reojo para no perder la vida al frente- yo jamás podría juzgarte.

Tu: gracias, de verdad. -no tardamos mucho en llegar

Cuando pase la puerta de entrada sentí que volví a una prisión, le dije a Kendall que me esperara mientras me arreglaba, el acepto y fue a la sala.

Subí y fui directo al cuarto de mi madre, ella seguía en la cama, mientras leía un libro, me detuve a mirarla mientras ella no notaba que estaba ahí.

La observé con sumo cuidado, no recuerdo si alguna vez en la vida me pare a examinarla, a intentar entenderla. Lo que logré notar me desconcertó, estaba triste, se notaba demacrada, no era absolutamente nada de lo que aparentaba.

Madre: llegaste -bajo el libro.

Tu: buenos días

Madre: ¿Kendall te trajo?

Tu: si, está abajo, iremos a comprar algunas cosas ¿Está bien?

Madre: claro -me sonrió y asentí, deje de mirarla hasta que la pared tapo mi vista, fui hacia mi habitación.

Me bañe y arregme lo más rápido posible para no dejar a Kendall esperando por mucho tiempo.

Volví al cuarto de mi madre para avisarle que me iría, me asome un poco, ella ya no leía, solo estaba mirando la ventana, su mirada estaba perdida ¿Estaría bien? ¿Debía preocuparme? Antes creía que simplemente preferísa quedarse en su habitación por comodidad, pero ¿Y si estaba deprimida? ¿Por qué podría estarlo?

Tu: ¿Mamá? -me adentre- ya nos vamos -me miro, intentó acomodarse y parecer normal

Madre: que les vaya bien querida, saludame a Kendall -me sonrió, de verdad podía fingir verse feliz o quizá yo solo veía cosas donde no había nada

Tu; está bien -le sonreí, me gire para salir, no tarde ni un segundo en volver a dar la vuelta y ella ya estaba en la alianza posición, perdida- ¿Mamá? -parecío que la sorprendí- ¿Estás bien?

Madre: claro querida

Tu: ¿Segura? -me sentía preocupada y ella lo noto.

Madre: no te preocupes, solo estoy mareada -volvió a sonreír- ve, diviértete

No estaba nada convencida, pero no sabía que hacer, de todas formas solo le sonreí y salí de ahí. Baje las escaleras y Vi a Kendall jugar con su celular.

Tu: lamento la tardanza.

Kendall: no te preocupes, vamos -se levanto.

Me sentí un poco bien en el camino, con la ventana abierta y el aire se sentía fresco, el sol estaba perfecto, no hacía demasiado como para sentirse acalorado.

Estuvimos viendo algunas tiendas, nada en especial, hasta que encontré una dónde comprar todo lo necesario para cabalgar, aunque no planeaba hacerlo mucho, no estaba mal renovar una ropa tan vieja como la que tenía. 

Tu: todas están muy lindas -miraba las botas.

Kendall: algunas no son tan buenas -dijó algo bajo, uno de los empleados estás cerca- estás son como las mías, son de las mejores -tomo unas- midetelas

Tu: gracias -intente sonreírle, aunque no me salió muy bien

Pedí las botas en mi número, mientras esperaba sentada con Kendall frente a mi.

Kendall: ¿Todo está bien? -me miraba atentó

Tu: creo que sí -suspire

Kendall: ¿Es de nuevo por el chico? -su gruesa ceja se levantaba, no pude dejar de notarlo

Tu: no, es por mi madre -me trajeron las botas

Kendall: ¿Se encuentra bien? -se escucho realmente preocupado

Tu: no lo sé, la note rara -decía mientras me acomodaba las botas

Kendall: ¿En qué sentido?

Tu: triste, quizá deprimida, y creo que no es reciente -me sentí mal

Kendall; quizá sólo fue hoy, yo siempre la he visto muy contenta, cuando vamos a cenas o desayuna con mi madre, no creo que este mal -sus palabras me ayudaron a tranquilizarme un poco

Tu: si, quizá sólo fue hoy -quise convencerme

Kendall; ¿Que te parecen las botas? -cambio el tema, no por no querer escucharme, sino porque ninguno de los dos quería seguir con ese tema

Tu; creo que bien -me levanté y las mire en el espejo- me gustan -camine un poco- ¿Se ven bien?

Kendall: claro, se ven geniales -sonrió

Compré todo lo que necesitaba, Kendall me ayudaba con las bolsas. Ambos ya teníamos hambre, así que entramos a un restaurante a comer.

Platicábamos de diferentes cosas, más que nada de la fiesta, de lo que fue bueno, el era divertido, sabía escuchar, y tenía buenos puntos de vista respecto a las cosas, me mostró algunas fotos que Will le mando, yo solo salía en una.



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