Capítulo once

2.4K 284 19
                                    


Habían construido una improvisada tienda de campaña, en la sala de estar, con la mesa de café, el sofá, un par de sillas y tres sábanas. Había almohadas, sacos de dormir y una manta en el suelo delante del fuego para sentarse, como si estuvieran delante de una fogata de verdad.

Había un plato con salchichas, uno con los smore listos para armar y tres tazas de chocolate caliente ubicadas frente a la chimenea. Había varios palillos de metal con el mango de madera que tenían salchichas o malvaviscos.

No estaba nada mal para ser una improvisación, como había dicho Gulf.

Los ojos de Rain eran enormes, estaba muy emocionado y todos estaban en pijama. El de Mew era de Bob Esponja. Gulf se había reído la primera vez que lo vio. Todavía lo hacía reír. Por supuesto, él llevaba puesto uno de Oscar el gruñón. Rain usaba uno de dinosaurios y la señorita Pearl estaba en su balancín, luciendo un pijama de mariposas, riendo y pataleando.

Gulf se inclinó y le preguntó a Rain en un susurro. ―¿Quieres hacer los smore primero?

―Papi Mew dice que tenemos que hacer los perros calientes.

––Ah, vamos, papi Mew. Se trata de una fogata en medio de la sala de estar. ¿No podemos hacer primero el postre? ―Le hizo ojitos a Mew.

―Oh, eso es totalmente injusto. ―Mew se rio entre dientes y Gulf sabía que había ganado.

Sonrió y aplaudió. ―Siiii. Vamos rápido, Rain, no sea que cambie de opinión.

Rain se acomodó en su regazo y Mew se rio entre dientes, sacudió la cabeza, sonriéndoles, con evidente cariño.

―Así que lo primero que hacemos es preparar la galleta y la porción de chocolate, de modo que solo tengamos que poner el malvavisco encima cuando este asado, ¿de acuerdo?

Tomó el plato y dejó que Rain tomara una galleta y un trozo de chocolate. ―Ahora parte la galleta en dos, la otra mitad irá en la parte superior para mantenerlo todo unido, como el pan de un sándwich. ―Era tan fácil ser paciente con Rain.

―¿Es asqueroso?

Mew se rio entre dientes. ―No, es increíble.

Ya tenían el 'sándwich' hecho junto a ellos, luego le dio un malvavisco a Rain y sostuvo el palillo para que Rain pasara el dulce a través de este.

Ahora, Rain vas a descubrir, si eres un niño quemado o uno asado. ―Mew palmeó los hombros del niño―. ¿Yo? Soy un hombre asado.

Rain frunció el ceño y Gulf lo vio concentrándose con fuerza y tuvo que morderse el labio cuando Rain habló finalmente. ―No quiero quemarme.

Mew miró a Rain, drenándose todo el color del rostro del hombre, dejándolo blanco como un fantasma.

Oh, maldición. Ni siquiera había pensado... Gulf se acercó y tomó el brazo de Mew, apretándolo un poco. ―No, por supuesto que no, Rain. Papi estaba hablando acerca de tu malvavisco. Algunas personas los prefieren más asados. Eso es todo.

Se reunió con los ojos de Mew. El hombre tenía que mantener la calma, por amor a Rain. El muchacho no había asociado esta clase de fuego con el incendio en su casa y tenían que mantenerlo así.

Mew asintió, sus labios se abrieron y se cerraron, entonces el hombre se aclaró la garganta. ―Vamos a hacer uno juntos.

Frotó el brazo de Mew y asintió, dejando a Rain moverse al regazo de Mew. Ni siquiera había pensado en eso cuando sugirió hacer una fogata y acampar. Tal vez era algo bueno para ambos.

Mew, Gulf y yo - MewGulfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora