Lara.
Al bajarnos del carro estacionado en el enorme aparcado con jardín de lugar donde seria la fiesta pude nota que el encuentro incomodo que se estaba produciendo en la entrada.
Jhon con Santiago y Luke.
Santiago estaba en problemas en estos momentos de su vida con su grandes amistades y por una vez tenia que aceptar que eso también era mi culpa. Pero hoy seria un día para disfrutar y no darle importancia a problemas en estos momentos.
Anastasia camino primero delante de mi, caminamos por el gran umbral lleno de flores. Había muchas personas, modelos, empresarios, cantantes, escritores. Llegamos donde se encontraba el momento incomodo y no tuvo miedo a interrumpir y tomar a Jhon del brazo y llevárselo.
En cambio yo me quede ahí sola en medio de Santiago y Luke.
–Buenas noches chicos.- no se porque estaba nerviosa. Mire a los dos, Luke estaba guapísimo. Con el cabello para atrás y con la barba recién afeitada que definía aun mas su barbilla.
Luke desvió la mirada de Santiago y me miro, me puse roja al como me analizaba de arriba abajo.
–Estas...-carraspeo.- preciosa.- termino de decir Luke quien ahora parecía nervioso.
–Gracias.
Santiago seguía ahí sin decir ninguna palabra.
–No me sorprende que eligieras un smoking patito, después de todo. Se puede esperar cualquier cosa de ti.- esa era su forma de decir que me quedaba bien. O por lo menos eso suponía.
–Tengo que irme, nos vemos allá adentro Lara.- dijo Luke quien tenia algo que resolver porque camino rápido y desapareció entre la multitud.
Ni siquiera se despidió de Santiago. Me sentía tonta porque me dejo ahí con el inmaduro.
Aunque tampoco pretendía que me llevara con el.
–Así que todo sigue tenso ahí.- dije.
No había observado a Santiago. Pero al hacerlo, quede impresionada también de lo sexy y guapo que se veía el condenado.
El lo sabia, que era completamente guapo. Idiota.
–Algo.- dijo.
Tenia el cabello despeinado, no se hizo gran cosa pero solo eso le agregaba mas masculinidad a su apariencia. Sus ojos azules estaban aun mas glaciales que nunca. El traje le quedaba lo suficientemente enmarcado en sus bíceps y además también le quedaba lo suficientemente marcado en sus piernas musculosas y largas.
Santiago lo podía tener todo si quisiera. Parecía un Dios. Pero su idioteces y su forma de ser no le daban todo para ser un completo hombre que cualquiera quisiera tener a su lado.
Además de ser un estúpido caza falda de mujeres.
–Estas pensando mucho Lara.- se me acerco.- Y deberías respirar cuando piensas mucho.- me lo dijo bajo en el oído.
Por un momento no me había dado cuenta que contenía la respiración.
Mi piel se erizo.
Se separo de mi oído y puso su cara frente a mi. Me sentía pequeña al frente de el.
–Deja de mirarme como si fuera un trozo de carne patito.- Estúpido, yo no lo miraba de esa forma.
Me mofe a esa tonteria.
–Que chiste inma, pero no eres mi estilo.- me reí y voltee la cara.
–Bueno, ya listos. Entremos. Porque si no nos quedaremos aquí como unos tontos sin disfrutar.- me ofreció su brazo.
–Ni lo pienses.- puse mis ojos en blanco y camine primero.
Todavía no habíamos terminado de entrar pero podía ver como un estilo de alfombra roja al entrar al lugar.
Quede impresionada fue por lo hermoso y grande que eran los jardines. Por la decoración lujosa que se podía ver primeramente.
Los famosos posaban para los periodistas. El lujo se podía ver en cada mesa, mientras sonaba de fondo una música tranquila para ambientar mientras tanto.
–Esto es impresionante.- dije.
–Aquello es lo impresionante.- Dijo Santiago señalando a Adriana que estaba posando para un paparazzi. Adriana estaba espectacular con un vestido negro.
Santiago me dejo sola y fue hacer lo que supuse que decía desde un principio.
Conquistar corazones de modelos. Me reí al pensar en esa estupidez.
Recorrí el lugar y ubique a Anastasia. Quien ya tenia una copa de champagne en la mano.
La noche se iba a poner buena.
–Ves Lara, como en los viejos tiempos. Cuando nos la pasábamos en los negocios y fiestas cócteles.- Era muy cierto, así era la vida de Anastasia y yo.
Pura fiestas elegantes, llenas de lujos.
–Brindemos por nuestra vieja vida.- dijo y tome una copa.
–A que se refieren? .- era Jhon que había llegado de la nada con una copa en mano.
Gracias a Dios que mi amiga era astuta y rápida.
–A lo guapo que te ves con ese traje.- se acerco y le dio un beso. Jhon puso su mano en su espalda baja, tocando la piel descubierta del traje de Anastasia. Además de tener un gran escote el traje rojo por delante, por detrás era parecido.
–Ya basta chicos, no coman al frente de los pobres.- dijo Santiago quien venia acompañado de Adriana.
Jhon miro feo a Santiago e ignoro su comentario.
Ella nos abrazo. Tenia su cabello amarrado en una cola alta con extensiones que daban casi hasta su muslo.
–Te ves espectacular amiga.- le dije al oído.
–Obviamente no mas que tu, me encanta esta nueva Lara de Chicago.- dijo aun mas silencioso solo para nosotros.
Santiago tosió y tomo otra vez a Adriana.
–Y bueno, quiere bailar señorita?.- le pregunto a Adriana.
Adriana tomo una copa de uno de los meseros.
–No gracias, ahora no.- y camino dejando a Santiago ahí solo.
Quería reírme a los desplantes de mi amiga a Santiago. El era iluso si creía que de verdad lo lograría.
Pero esto solo era el comienzo de la noche.
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Aléjate o déjate llevar
Teen FictionLara y Santiago, muy diferentes pero al mismo tiempo tan iguales, con las mismas ganas de comerse al mundo. Lara es una chica fuera de lo común, desde su aspecto hasta su personalidad ruda y fuerte, chocara con Santiago al demostrar de verdad que un...