Aburrido e impaciente

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Aquí estoy de nuevo quejándome del problema en el que me he metido solo por llamar la atención de ese sexi policía. Me tienen encerrado en una celda donde a pesar de todo, tengo las cosas muy cerca, el baño está en una esquina y tengo una cama en la otra esquina, lo demás es suelo, paredes y unos barrotes, supongo que una celda muy sencilla, donde yo definitivamente huelo mal y lo que llevo puesto es lo mismo de ayer. Suspiro pesadamente y noto que estoy completamente solo, ni siquiera un compañero de celda tengo para pasar el rato.

Lo peor de todo es que no he visto de nuevo a Jumpol y eso me tiene terriblemente molesto, hice todo esto por un estúpido impulso y no funcionó, de verdad debo pensar en otra forma de verlo ya porque esta impaciencia me va a matar, si me pongo a gritar o algo así tal vez venga ¿no? Suspiro de nuevo y me acuesto en la incómoda cama, hace un poco de calor, cierro los ojos para intentar descansar pero el dolor de mi estómago me indica que cargo un hambre horriblemente intenso, entonces gruño de lo molesto que es estar en esta situación.

Escucho que alguien se acerca y es el mismo Jumpol con un enojo muy notorio. Creo que el universo escuchó mis quejas, ahora solo falta que me traiga comida y seré muy feliz. Confirmo que viene a mi celda, saca unas llaves y abre la celda.

- El dueño de la tienda retiró los cargos en su contra, puede retirarse.- Creo que nota que me he quedado paralizado por la sorpresa, aunque no sabe que es por su presencia.- No sé si escuchó que puede retirarse.- alzó más la voz de impaciencia que tiene y me doy cuenta que no trae nada de comida.

- Eh si, si escuché.- Me levanto un poco desanimado de la cama en donde antes estaba haciendo un berrinche mentalmente.- Pero yo no he hablado con ningún abogado ni he hecho nada para salir de aquí.- Aunque suene tonto, necesitaba pensar un poco que hacer porque ya la había cagado lo suficiente.

- El señor se lamentó que un joven haya tenido que hacer eso y hasta cree que puede ayudar  dándole trabajo, piensa que no es un mal chico.- Eso suena terriblemente estúpido y ahora comprendo porque se encuentra enojado.

- ¿Usted qué piensa de eso?- Así confirmo mis sospechas y aprovecho hablar con él a pesar de no ser un buen lugar para ello.

- Que no es mi problema, ahora salga y acompáñeme.- Es un amargado, uno muy lindo.

Le hago caso porque yo lo acompañaría a donde sea. Aunque primero sería darme un buen baño. Nos dirigimos en silencio a la salida de la estación y en el camino me trato de acercar un poco a él pero lo nota y se aleja no lo suficientemente rápido porque logro captar un ligero olor a limón.

- Hueles bien.- le digo amistosamente pero me mira mal.

- Tú no.- me responde tan seco como el desierto. Conste que lo estoy intentando de una buena manera.

Llegamos a la salida y sin más me deja solo. Ni siquiera una despedida el desgraciado, salgo y entro en pánico porque ahora no tengo ninguna otra razón para verlo y porque el sol me pegó en toda la cara aturdiéndome un poco, ni me había dado cuenta que era de día y que no tengo mi billetera encima para irme a casa. Vale, yo todo obediente y de paso me roba la propia policía.

Me devuelvo y voy a recepción en donde me indican donde buscar mis cosas y me regañan porque obviamente las tenía que buscar antes de salir. A Jumpol en verdad le caigo mal, no me avisó nada y pensándolo bien yo también tengo la culpa por estar todo embobado, consigo mis cosas y me voy.

Al llegar a casa y terminar de limpiarme, me siento frente al televisor con un rico sándwich a reflexionar lo que me pasó desde ayer y me vuelvo a maldecir por los tontos impulsos que tengo. Perdí a ese sexi hombre y de paso hice el ridículo además de que ahora será difícil encontrar trabajo porque estoy tachado de ladrón, bien hecho Atthaphan.

- Un momento.- Le doy otra mordida al sándwich y veo que hay una increíble oferta para aprender idiomas online o en clases presenciales.

Anoto el contacto y sigo con mi reflexión, debería pensar en la oferta del señor al que intenté robar, me conviene porque así puedo ganar dinero para mantenerme, aunque es patético de su parte contratar a una persona que le intentó quitar dinero.
Sí, voy a ir mañana a pedirle perdón y a sincerarme con él, también aprovecho y le aconsejo que desconfíe en las personas porque si sigue así le van a robar todo el negocio y ese no seré yo.

Me termino el sándwich y apago el televisor para irme a dormir, ¿será que el policía Jumpol piensa en mí? Digo, yo no estoy para nada mal, me veo un poco bajo porque él es demasiado alto pero mi cuerpo es delgado y definitivamente lo que resalta de mi rostro son mis labios además de tener un buen trasero. Me dirijo al cuarto y me quedo en bóxer para dormir más cómodo, extrañaba mucho esta cama y eso que solo fue un día que no descansé aquí.

Justo cuando voy a quedarme dormido recuerdo que la razón del por qué quise robar así la tienda fue porque Jumpol estaba haciendo unas compras allí, con ese uniforme tan apretado y ese rostro tan concentrado en lo que iba a llevar, yo estaba recién entrando a la tienda justo al lado de donde se cancela y veo que había agarrado unas galletas, al parecer ya iba a pagar, solo pensé en cometer un acto criminal para que ese bombón me llevara preso directito a su cuarto pero lo volví real y envés de ir a su habitación termine en la cárcel. A todo esto, caigo en el gran detalle de que exista una posibilidad de verlo, claro, si ese hombre va seguido a esa tienda entonces tendré una oportunidad para acercarme a él solo si trabajo allí.

¿Cómo conquistar al oficial Jumpol? - OffGunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora