Epilogo.

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Epilogo

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Epilogo. 

Hoy es un día especial para mí, he soñado con éste momento desde hace algún tiempo, no se imaginan los nervios y felicidad que siento en estos momentos, y no, no me voy a casar, o bueno, no aun, simplemente hoy le pediré matrimonio a Derek.

Ya estaba todo planeado, todo absolutamente todo, pero ¿por qué demonios me sentía nervioso? no tengo la más remota idea, o bueno sí, que tal si Derek no llega al lugar acordado, o que tal si no se quiere casar y me dice no o, ay dios, no puedo con las barbaridades de mi mente, me quiere jugar una broma, estúpido cerebro.

Ya casi es hora de que deba pasar por él, así que armándome de valor y dejando a un lado los nervios decidí ir a buscarlo, para que no me descubra le pedí a Alan una pulsera para ocultar mis nervios y mentiras, solo por hoy, ya después la tiraría.

Hace tres años que me gradué con honores de la academia del FBI, duré un total de cinco años en ese lugar, en fin, ese día toda la manada estaba reunida, fue una grata sorpresa... ¿recuerdan a Alec? Bueno, él ahora forma parte de la manada, se ha adaptado bien, tiene una nueva vida, poco a poco va saliendo adelante, hace un gran esfuerzo por sanar sus heridas de la pérdida de su manada.

Todos lo hemos ayudado, pero en especial los Hale, ellos le han ayudado bastante en ese asunto, en especial Derek.

El día de mi graduación quería proponerle matrimonio a Derek, pero no lo hice, no fue por cobarde o porque no le ame, no, nada de eso.

No lo hice en ese tiempo porque quería tener algo seguro, si bien soy uno de los mejores jóvenes agentes que tiene el FBI, en ese entonces aún era un novato y me faltaba mucho por recorrer.

Yo quería que cuando eso sucediera, pudiera hacerle una señora pedida de matrimonio como se debe, digna para Derek, todo costeado por mí, dinero que gane con mi esfuerzo y dedicación de mi trabajo.

La cuestión es que para poderme comprometer con él necesitaba más que una reunión por celebración de graduación, si bien era un día inolvidable, nuestro compromiso y claro nuestra boda tenían que ser aún mejor que eso. Y es por esa razón que me espere hasta ahora.

Cuando llegue al lugar él esta recargado en su Camaro, me baje de mi automóvil y me acerque, él me recibió con un beso, yo le abracé.

-debemos irnos- me dijo, se dirigió al asiento del conductor, pero lo detuve.

-amor, lo siento, pero hoy vas en el asiento del copiloto-le sonreí inocentemente, el frunció el ceño.

-no, es mi auto Stiles, yo manejo- me contestó,  vaya creo será un poco complicado.

-vamos Derek, que te cuesta dejarme conducir-sonreí chulesco

-mucho, puedes hacer que nos pase un accidente- me dijo fríamente, yo me hice al ofendido.

El Muchacho De Los Ojos Tristes (STEREK)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora