CAPÍTULO 78

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-¡Hey, Hey!- Exclamó otro de los oficiales señalando la pantalla del televisor en el que estaban transmitiendo las noticias matutinas. Dijo algo en portugués y volteé a mirar para encontrarme con que Derek le estaba hablando a la prensa. Empezó a hablar en alemán pero rápidamente lo empezaron a doblar al portugués sin darme tiempo de entender lo que decía. A continuación para mi sorpresa mostraron una foto mía en la que se detallaba bien mi rostro a lo que los oficiales me miraron tanto a mí como a la pantalla para darse cuenta de que se trataba de la misma persona. Lastimosamente no entendía nada de lo que decían pero sabía que pronto se iba a aclarar todo e iban a regresar por mí. Después de eso pasados unos minutos hicieron unas cuantas llamadas, supongo que al hotel al número que decía en pantalla.

-Espera aquí, vendrán a rectificar si en efecto eres tú-. Dijo el oficial. -Perdón por no haberte creído.

-No se preocupe-. Dije mientras suspiraba de alivio. Aunque no había nada qué rectificar. Era yo la chica de la foto y punto.

Salí y me senté al lado de Harry quien estaba mirando sus redes sociales.

-¿Alguna novedad?

-Al parecer lograron contactar a mis amigos, me estaban buscando incluso desde más temprano-. Exclamé con felicidad.

-Eso es una gran noticia- Sonrió feliz por mí. -Bueno ahora que ya le encontraron quisiera seguir en contacto con usted señorita Samuelsen. No sé si usted estaría de acuerdo.

-Claro que lo estoy Harry. Después de todo lo que has hecho por mí te debo esta vida y la otra.

-Tampoco es para tanto, pero... recuerde que estoy buscando a mi Alma gemela en esta gran aventura de viajar a Brazil. Alguien que ame el futbol, sea hermosa y aventurera-. Me guiñó el ojo y solté una risita. No pensé que se fuera a fijar en mí.

Sin pensarlo dos veces Harry se acercó y depositó un rápido beso sobre mis labios y me sobre exalté. Definitivamente no esperaba eso.

-Lo siento Taylor. Tenía que hacerlo-. Rio nervioso pero orgulloso de lo que había hecho.

Yo permanecí consternada con cara de aterro.

-Ay no, de verdad no lo debí hacer-. Dijo esta vez arrepentido mientras yo seguía confundida.

-¿Así que hiciste todo eso porque yo te guste?- Miró para todos lados.

-Sí tuve la intención de ayudarla, pero no lo habría hecho tanto si no me hubiese gustado de la manera en que lo hace. No puedo creer que no lo haya notado...

-Ahh... realmente no lo note. Estaba demasiado estresada para haberme fijado en esos detalles.

-Está bien, pero ahora que lo sabe... ¿le gustaría que nos conociéramos un poco más?

-Nunca me dijiste tu apellido-. Pregunté intentando esquivar su propuesta que me tomaba por sorpresa.

-Pidle. Harry Pidle-. Sonrió con la misma amabilidad de siempre.

-Bien señor Pidle. Me gustaría que me diera nuevamente su número de teléfono. Quizá nunca vaya a encontrar nuevamente mi teléfono así que...

-Claro-. Sacó un marcador de su bolsillo y empezó a escribir su número en mi antebrazo a lo que yo reí. Tenía una pizca de locura ahora que lo detallaba más. Sería un gran partido para muchas chicas.

-¡Taylor Samuelsen!- Exclamó un oficial mientras sonaba la puerta de la sala de esperas del cuartel.

Divisé inmediatamente a Lauren y a Dinah las cuales dirigían la vista a todos lados con preocupación hasta que por fin su mirada de cruzó con la mía.

-¡Taylor!- Gritó Dinah. Corrieron hacia mí y me puse de pie ante ellas. -¿Estás bien? ¿Qué te pasó?- Preguntó afanada.

-No sé cómo pero me perdí. De una forma muy muy absurda-. Admití riendo y repasando eso en mi mente. Harry se paró a mi lado para saludar.

-Uh...- musitó Lauren fijándose en el atractivo pelirrojo.

-Chicas él es Harry Peidle. El hombre que me salvó de dormir en la calle ayer-. Dije sonriendo mientras lo presentaba.

Estando en Berlín - (Manuel Neuer)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora