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🍒; hyunchan
chan top¡!
hyun bottom¡!
🍒; fluff━━━━━━━ ∙ʚ♡ɞ∙ ━━━━━━━
— Chan, despierta. — dijo en voz baja Hyunjin mientras me sacudía un poco, provocando que abriera los ojos lentamente. Llevé mis manos a cada uno de mis ojos, tallando estos con el dorso de mi mano para poder ver a mi esposo con claridad. Cuando lo hice, lo miré con una tierna sonrisa, jalándolo del brazo un poco, pegando su rostro a mi pecho desnudo y Hyunjin soltó una ligera risa, me limité a cerrar los ojos, fingiendo volver a dormir — Amor, tenemos que pararnos.
— No, me quedaré aquí otro rato. — hablé en un murmuro con la voz ronca, mientras negaba con la cabeza, sin soltar a Hyunjin. Pronto sentí un golpe en mi pecho sin mucha fuerza, sin embargo solté un pequeño quejido, fingiendo que me había dolido — ¡Oye, me dolió!
— Qué exagerado, no te pegué tan fuerte — se defendió, mientras yo soltaba una carcajada y le di un tierno beso en la frente sin dejar de sonreír.
Conocí a Hyunjin en el trabajo hace un tiempo, me pareció lindo desde entonces y poco después me encontré a mí mismo enamorado de él. No pude evitar sentirme contento al saber que era correspondido, por lo que salimos a varias citas hasta que decidimos formalizar la relación. Estuvimos saliendo por alrededor de cuatro años, hasta que decidí dar el siguiente paso.
Hace tan sólo un año que nos casamos, había sido posible debido a que nos mudamos a Australia, aunque al principio no pensamos mudarnos pero Hyunjin había decidido mudarse a mi ciudad natal así que estaba contento por ello.
Personas cercanas a nosotros a veces se sorprendían al saber que nos casamos tan jóvenes e incluso nosotros lo estábamos pero no me arrepentía. Estaba contento de tener una relación así con Hyunjin, me hacía feliz y lo amaba mucho.
— Vamos a escoger el árbol, Chan — habló Hyunjin poco después, alzando la mirada mientras hacía un pequeño puchero.
— De acuerdo, Jinnie. Vamos — dije con una sonrisa, era imposible negarme ante aquella carita tan preciosa.
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Solté una pequeña risa mientras era arrastrado por el centro comercial por mi esposo. Era imposible creer que aquel hombre en realidad tenía 25 pues parecía de al menos unos 10. Hyunjin estaba demasiado emocionado por la Navidad en Australia.Cuando llegamos finalmente al lugar donde se encontraban los árboles, nos detuvimos a mirar estos detalladamente, como si fuera de mucha importancia.
En realidad no sabía cuánto tiempo habíamos estado discutiendo por el árbol que debíamos llevar a casa pero seguramente estuvimos ahí media hora. A ninguno le gustaba lo suficiente las elecciones del otro.
— Chan, escojamos este — pronunció Hyunjin, señalando el árbol.
No era demasiado grande pero tampoco tan pequeño. Seguro entraba en el apartamento con facilidad.
— No lo sé, Jin — dije con una mueca. Había algo que no lograba convencerme del todo.
Hyunjin en seguida se acercó a mí y rodeó sus brazos alrededor de mi cuello e hice lo mismo pero en su cintura, luego se aproximó a mi oreja antes de susurrar sobre esta: — Si me dejas llevarlo, te haré una mamada — negoció, separándose un poco para ver si aceptaba.
— ¿En serio? — pregunté con una ceja alzada, incrédulo sobre lo que me proponía.
— Sí, claro. — asintió con seguridad — Sabes que yo no miento, Chan.
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