Las "personas" que estaban allí parecían humanos, sí, humanos normales... Sólo que sus ojos, no eran para nada normales.
Cuando entramos todos se quedaron en silencio, y cuando Matt pasaba por en frente de ellos bajaban la mirada.
-Hen yagoebu -Dijo Matt- o musuflos mu astemus qraqeradus.
-Ny Lord, ¿Ka benus e hesar? -Preguntó uno de los chicos.
-Jozherenus qur moaztru raimun -Dijo Matt.
-Matt... ¿Qué está pasando? -Pregunté asustada.
Yo no entendía nada de eso, hablaban un lenguaje extraño, y yo no entendía, sus ojos, eran brillantes, como luces de neón, y todos tenían colores diferentes, algunos tenían los mismos colores pero no había ninguno como Matt.
-Calma Ann, yo te prometo que nada te va a pasar ¿Entiendes?, tú eres mi reina Ann, yo te voy a proteger -Me dijo para luego besarme.
-¿Az je raime? -Preguntó uno de los chicos.
-Sí, es mi reina -Respondió Matt.
¿Su reina?, eso me pregunté... ¿Por qué dijo eso?
-Señor, Acacia estuvo aquí, esto ya no es un buen escondite -Dijo el moreno algo que pude entender.
-Iremos hacia la guarida -Dijo Matt- preparen todo y llamen a Alicia, avísenle que vamos para allá.
-Pero mi Lord, Alicia y usted... Estan peleados.
-Avísale, te aseguro que cuando sepa que estamos en guerra, todo eso se irá a la basura.
-Pero señor...
-¡Deja los malditos peros Marcos!, obedece a tu rey y llama a Alicia, es una orden.
El chico moreno llamado Marcos desapareció, sí, desapareció en frente de nosotros, ya no estaba allí.
Matt tomó mi mano y segundos después estábamos en una habitación, tenía una cama, y no estaba pintada, sólo eran ladrillos, Matt acostó a los niños en la cama y luego tomó mi mano otra vez y a los pocos microsegundos estábamos en un muelle, nos sentamos en la orilla sin decir nada, en silencio completamente.
-¿Qué está pasando Matt? -Pregunté y una lágrima no dudó en salir.
-Ann, perdóname -Dijo con la vista al frente.
-¿Qué diablos debo perdonarte? -Pregunté.
-Todo esto, todas mis mentiras.
-Matt porfavor, sólo dime que esta pasando y te juro por Dios que te perdono todo.
-No jures por algo que no existe.
-¿Qué?
-Dios no existe.
-¿Qué?
-Ann, tengo que explicarte tantas cosas.
-Pues empieza por favor.
-Prometeme que me vas a perdonar.
-Te lo juro.
-Debes cumplirlo.
-Lo voy a cumplir, ya dime.
-Bien -Matt tomó mi mano y la besó- No soy de este planeta... Vengo de Arnaudia...
-Matt, ¿Esto es una maldita broma?, Arnaudia no es un planeta, ¿De donde sacaste ese maldito nombre?, dime la verdad Matt, ¿Qué esta pasando?
-Ann, no encuentro las palabras para decirte esto.
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Poderes Elementales
Science FictionAnnabel Carrix, una mujer normal, con una vida normal, y una relación normal, o al menos eso pensaba hasta el día de "La invasión" , cuando se dio cuenta de que nada en lo que creía, era cierto, que las personas que creía conocer no las conocía y qu...