*Nota de la autora: Este capítulo contiene algunas partes que no son aptas para menores de 13 y lenguaje vulgar. Favor de no leerlo si sé es sensible con los temas sexuales. Si lees la historia, no la reportes*
Nathan P.O.V
Me encanta cuando las chicas aflojan y se hacen las difíciles cuando ya sé que son mas putas que una ramera barata.
Y sí, estoy aquí afuera en el patio cuando la directora me manda a hablar. ¿Ahora por qué sera?
Me dirijo a su oficina tratando de pensar para qué me mandó a llamar.
Tal vez es sobre el incidente de la cafetería de la semana pasada, o por prender un cohete en el aula 3 cuando el profesor se dio la vuelta.
¿Se habrá enterado de que la semana pasada me follé a su sobrina?
¡Maldición, ahora sí me expulsa!
Voy pensando en lo que le diré y abro la puerta de su oficina esperando encontrarla a ella sentada en esa silla. Pero no. Me encuentro con el estudiante de intercambio, ¿de dónde es que era? ¿China? No ¿Corea? Creo que tampoco.
Bueno, por lo menos es lindo. Esperen un jodido segundo, ¿qué es lo que acabo de pensar? ¿Lindo? No, no, no. Lindo mi culo. Él no es lindo. Yo soy lindo.
Me río del solo hecho de que yo pude pensar que él era lindo.
Noté que me estaba "examinando" de pies a cabeza. Sé que estoy bueno, pero no tanto.
Entro y me siento en la silla de la directora. ¿Por qué? Porque es muy cómoda y subo los pies para mayor comodidad. Garantizado por Nathan Smith.
Como anteriormente no pude descifrar de qué parte de Asia provenía este niño, yo mismo le pregunto.
—¿Tú eres el nuevo de Japón, cierto?—pregunté ya que no se me ocurría de qué otro país podría venir la nueva basura.
El niño asintió.
¿Qué hacía esta cosa aquí, no parecía tener más de 12 años?
Debo de ponerlo en su lugar.
—Bien. Deberás saber que hay cosas que debes de respetar en esta escuela... —Le decía, pero entró la directora con su estúpido traje color gris caca.
—¡Nathan, baja los pies de mi escritorio en este instante y quítate de mi silla! —me ordena
—Ya,ya —obedezco. La ultima vez que la desafié, la cosa no terminó muy bien.
Jalé una silla y me senté a un lado del niño. Lo miré unos segundos y él a mí. Se sonrojó.
Me reí de su reacción. Eso había sido tierno.
La directora se presentó con el nuevo y éste hizo lo mismo: Al parecer se llama Haruo Saitō.
Lo siguiente que vi fue a los dos sonreír. Yo también reí, pero creo que el nuevo se lo tomó como una ofensa.
No sé qué tanto empezó a decirle la directora al niño llamado Haruo. Algo sobre asignarle su compañero de habitación, y cuando vi que yo ya no era imprescindible en la conversación, decidí retirarme.
—Bueno, veo que está muy ocupado con el extranjero. Así que me voy —dije levantándome.
—Alto ahí, Nathan. Por eso precisamente te llamé a ti también —me dice.
—¿Qué? —pregunto confundido y algo molesto.
—Sí. Haruo será tu compañero de cuarto de ahora en adelante y quiero que le enseñes la escuela.
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Amor Primaveral (Yaoi) (Editando la redacción)
RomanceHaruo es un estudiante ganador de una beca en América, por lo que es transferido a la escuela Fiore casi a finales de año, en primavera. Junto con su llegada al país aparecen nuevos amores, rivales y situaciones comprometedoras que pondrán a prueba...