Capítulo 8: "Estoy Sintiendo Algo"

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Martha me miró como una madre mira a su hijo cuando sospecha de algo.

- Buenos, los dejo. Prepararé la cena - cogió el plato, los vasos y se fue.

- ¿Para qué me buscabas? - se puso de pie.

- La grabación será el día de mañana - acomodé el mechón que estaba en mi cara.

- ¿MAÑANA? - dijo sorprendida - no era dentro de dos días.

- No, la canción la terminaron hoy mismo y para ganar tiempo decidieron hacerlo mañana - alcé los hombros.

- Tiene lógica - sonrió.

La miré y se me vino algo loco a la cabeza, sé que le va agradar la idea.

- Acompáñame - cogí su mano y sentí una corriente.

Fuimos hasta el parque de diversiones, desde que vino no tuvimos la oportunidad de subirnos. Bajé la palanca que se encontraba en la pared, y todos los juegos se prendieron. El atardecer estaba cayendo y con las luces de los juegos se veía increíble.

Miré el rostro de (Tn) y parecía una niña de 6 años cuando va por primera vez al parque diversiones.

- A que juego te gustaría subir primero - sonreí.

- A todos - me miró con su sonrisa de siempre.

- Mi favorito es la rueda de la fortuna - dije en el oído.

- Subamos entonces - cogió mi mano.

El hombre encargado se acercó a nosotros, nos indicó donde debíamos sentarnos, nos aseguramos y luego pulsó un botón y poco a poco la rueda fue girando. Se podía ver todo NEVERLAND, mi hogar; le hice una señal al encargado y este lo detuvo. No me había dado cuenta que (Tn) me tenía de la mano.

- ¿Todo bien? - pregunté.

- Sí- me miró. Luego se dio cuenta que me tenía de la mano y la quitó - lo siento.

- No te preocupes - sonreí - me sorprende que una mujer tan valiente y fuerte como tú tenga miedo - la molestaba.

- No tengo miedo - miró abajo y luego me miró - si no ahora estuviera gritando y pidiéndote que por favor hagas bajar esta cosa.

- Tienes miedo - reí.

- Ya quisieras - me dio un golpecito en el brazo.

- Ouch, eso dolió - cogí mi brazo.

- Es un lugar muy hermoso, se parece a la hacienda de mi papá - suspiró.

- ¿Tu papá tiene una hacienda? - pregunté.

- Tenía - me miró - mi papá falleció cuando era pequeña.

- Lo lamento - la miré.

- No te preocupes, no lo sabías - sonrió triste.

Hubo unos minutos de silencio, pero necesitaba saberlo, así que decidí preguntarle.

- ¿Quieres contarme? - me acerqué a ella.

- No - cayeron sus lágrimas - necesito un abrazo.

Sin más la atraje más a mi y la abracé, no me gusta ver a las personas llorar, pero de una manera ayuda a botar lo que tienes adentro.
Besé su cabeza y acaricié su cabello, tenía un olor dulce y era muy suave.
Se alejó poco a poco y nos quedamos muy cerca, cogí su mejilla y ella acomodó el mejor rebelde mechón que caía en mi rostro. Era ahora o nunca, me acerqué para besarla; ella cerró los ojos, al ver eso me causó gracia y ternura a la vez. Cuándo estaba apunto de besarla una voz conocida me interrumpió.

- Michael, te buscan en el teléfono - gritó Will.

Corazón Valiente (Novela De Michael y tú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora